“Es siempre la misma estrategia. Quien piense, opine o plantee una alternativa distinta al pensamiento único sabe que eso tiene consecuencias”. Así definen algunas voces del PSOE a Artículo14 las dinámicas internas que se viven dentro del partido y que se ha reflejado con el cese de Enma López de la dirección del Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Madrid .
La concejala, que hasta ahora ejercía como portavoz adjunta, ha sido apartada de la dirección después de disputar este verano a la exministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, las primarias para encabezar la candidatura socialista a la alcaldía de Madrid en 2027.

Un movimiento que ha agitado a los socialistas y que las voces críticas interpretan como un aviso al resto de miembros en una época en la que los partidos encaran la cuenta atrás hacia las elecciones municipales y autonómicas de mayo del año que viene. “Para que ese sistema se mantenga hay que ejecutar los castigos porque, si no, se pierde el miedo”, afirma una voz del partido.
Menos de un año para las urnas
El momento elegido para este relevo tampoco ha pasado desapercibido, ya que a menos de nueve meses de las elecciones, las distintas federaciones empiezan a mirar la elaboración de las candidaturas y de las listas electorales. El temor en Ferraz, según trasladan voces socialistas a este medio, es que alcaldes, candidatos y dirigentes territoriales comiencen a marcar perfil propio ante el desgaste del Gobierno de Pedro Sánchez. “Dicen que está nervioso a tope”, afirma una de las fuentes en referencia al líder socialista.

Este miedo se sustenta en que los candidatos antepongan sus candidaturas a la disciplina marcada desde Ferraz. Un gesto que pudo observarse en las movilizaciones por Ceuta del pasado miércoles donde dirigentes socialistas municipales salieron a las calles en contra de las órdenes del partido como el alcalde de León, José Antonio Díez, el de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna o Chiclana de la Frontera con el alcalde José María Román encabezándolo.
A diferencia de otros cargos orgánicos, los alcaldes y candidatos municipales dependen directamente del voto de sus vecinos y algunos sectores del partido temen que el desgaste acumulado por el Ejecutivo central termine trasladándose a los resultados en sus respectivos municipios.
Enma López, aviso a navegantes
El caso de Enma López ha sido interpretado como una advertencia precisamente porque la concejala ha pertenecido al sector sanchista y durante años ha mantenido una posición leal a la actual dirección socialista. Sin embargo, este verano decidió dar un paso adelante y disputar a Maroto el liderazgo municipal.
López consiguió 841 votos en las primarias frente a los 1.045 obtenidos por Maroto, logrando así el respaldo de más del 44% de los militantes que participaron en el proceso. Mientras López defendió su decisión de competir como un ejercicio de “democracia”, la exministra calificó la candidatura alternativa de “deslealtad”.

“Están matando hasta a los suyos”, resume otra voz socialista. Las fuentes describen un Ferraz “nervioso” ante la posibilidad de que las discrepancias se multipliquen conforme se acerquen las urnas. “Es lo que ha operado con claridad. No es nuevo, pero está siendo todo muy bestia”, añaden.
Mes y medio después de aquellas primarias, López ha perdido sus principales responsabilidades dentro del grupo municipal. “Reyes Maroto me ha comunicado su decisión de apartarme de mis funciones”, anunció la propia concejala. La decisión implica su salida de la dirección del Grupo Municipal Socialista, de la portavocía adjunta y de la coordinación de los vocales vecinos en las juntas de distrito. Su puesto como portavoz adjunta pasa ahora a Meritxell Tizón, mientras Jorge Donaire asumirá la coordinación de los distritos. Ambos llegaron al grupo municipal durante la etapa de Maroto.
— Enma López (@EnmaLopez) September 3, 2026
El precedente de Tudanca
El malestar tampoco comienza con el caso de Enma López, ya que dentro de las filas socialistas todavía recuerdan lo ocurrido con Luis Tudanca, quien fue secretario general del PSOE de Castilla y León durante diez años y uno de los dirigentes territoriales que mantuvo discrepancias con Ferraz. Su enfrentamiento con la dirección federal terminó desembocando en su salida del liderazgo autonómico, siendo Carlos Martínez quien tomase las riendas del partido.

La penalización de Tudanca no finalizó con su salida a la dirección del partido regional. De hecho, esta misma semana, el PSOE de Castilla y León ha decidido prescindir de él como senador por designación autonómica y ha propuesto en su lugar a Clara Martín, alcaldesa de Segovia entre 2022 y 2023. Tudanca ocupaba el escaño en el Senado desde mayo de 2025, apenas tres meses después de haber sido relevado como secretario general del PSOE castellanoleonés.
Y, aunque las circunstancias de este relevo son distintas, los sectores críticos señalan estos casos como ejemplo de las consecuencias que puede tener para sus propias carreras políticas cuestionar, de forma pública o privada, las decisiones del aparato de Ferraz.

