La condena a José Luis Ábalos es un golpe al corazón del sanchismo que no por esperado resulta menos demoledor para Pedro Sánchez, el Gobierno y el PSOE. Ábalos ha sido la mano derecha, el muñidor, el amigo fiel, el consejero, y durante cerca de cuatro años, su número dos, el hombre más poderoso sólo por debajo del propio Sánchez.
El compañero de la remontada de Sánchez en el ‘Peugeot’ tras ser defenestrado en octubre de 2016 como secretario general, el hombre fuerte en el partido después de que su jefe recuperara el control del partido en mayo de 2017, el encargado de registrar y defender la moción de censura en junio de 2018 en el Congreso de los Diputados contra la corrupción y para traer un gobierno limpio ha sido condenado a 24 años de prisión por el Tribunal Supremo en el caso mascarillas sólo en la primera sentencia que se ha dictado.
Secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento, la cartera que lidera la inversión, nombrado por Sánchez era el todopoderoso al que una María Jesús Montero en ascensión alababa y llamaba su “tronco” y se mostraba orgullosa de “hacer equipo”. Y su propio jefe de Gabinete y altos cargos de la Agencia Tributaria (AEAT) recibían a Aldama y hacían gestiones en su favor.
La investigación de la UCO ha mostrado cómo la trama empezó a operar nada más llegar al poder, con la colaboración de su hombre de confianza, Koldo García, condenado a 19 años, al que Sánchez dedica un capítulo en Manual de resistencia, y de Víctor de Aldama, exonerado de entrar en prisión por haber colaborado.
Todo se precipitó con la pandemia
Pero todo se precipitó al estallar la pandemia y mientras el Gobierno encerraba a los españoles. Con las mascarillas, con la obra pública, con los rescates -y la intermediación del propio Aldama por Air Europa, y de José Luis Rodríguez Zapatero, por Plus Ultra-, con los hidrocarburos, hasta con la propia financiación del PSOE. Entramados que partieron de las mascarillas y que ya hicieron saltar las alertas de la Agencia Tributaria en la primavera de 2021, que se elevaron a un estamento superior.
Unos excesos que estallaron en 2020 y en el cas0 de Ábal0s se acompañaron de la colocación en empresas públicas y pagos a sus parejas y prostitutas, a las fiestas en hoteles y Paradores propiedad de Patrimonio Nacional, y que acabaron llamando la atención de mujeres y distintos sectores del partido.
‘Caso Plus Ultra’
Sin embargo, el sumario del caso Plus Ultra ofrece otra teoría sobre el cese inexplicado de Ábalos el 10 de julio de 2021. Y es que la trama que lideraría Zapatero fue ganando poder y consideró que Ábalos se entrometía en su camino, a lo que pudieron sumarse el resto de indicios y quejas que al final se habrían planteado sobre el número dos de Sánchez.
“Yo creo que poco a poco y una vez que está Ábalos fuera de todo se tranquilizara el tema”. Así lo comentaban en Plus Ultra en el verano de de 2021 preocupados por la causa judicial contra su rescate público de 53 millones de euros, que llegó a paralizar el desembolso de 34 millones de éste. Esta conversación incide además en el poder que llegó a tener la trama que según la Audiencia Nacional dirigía Zapatero frente a la que lideraba Ábalos. De hecho, el auto del juez José Luis Calama reseña cómo la aerolínea buscó las dos vías y abordó primero a Ábalos, para operar poco después con Zapatero.
Se han filtrado distintos whatsapp entre Sánchez y Ábalos, varios después de su caída, desvelados por El Mundo y Vozpópuli, entre otros. El 26 de enero de 2024, menos de un mes antes de que estallara el caso Koldo, Sánchez le dijo: “Sabes que te quiero como un amigo”.

