Juan Jesús Vivas afronta a sus 73 años el mayor conflicto migratorio de un mandato que ya alcanza el cuarto de siglo. La entrada de unas 70.000 personas por la frontera marroquí en apenas dos días a finales de julio, una avalancha sin precedentes, le ha colocado bajo los focos nacionales. Funcionario antes que político, técnico antes que tribuno, siempre se ha caracterizado por un perfil institucional, sosegado. Pero ha dicho basta, en un duro choque contra Pedro Sánchez al entender que “no” está cumpliendo con su responsabilidad.
Vivas es un superviviente en el PP. Barón de barones, con capacidad para llevar la contraria a Génova cuando así lo ha considerado “en aras del interés general”. Nadie en el país acumula tanto tiempo ininterrumpido al frente de un gobierno autonómico, 25 años.
Un mes después del 30 de julio, Ceuta sigue sin recuperar la normalidad.
Hoy todos los grupos de la Asamblea hemos hablado con una sola voz:exigimos al Gobierno una actuación inmediata.
Apoyamos las manifestaciones pacíficas. La violencia no nos representa y solo nos perjudica. pic.twitter.com/O7cjgOKS4p
— Juan Jesús Vivas Lara (@JuanVivasLara) August 28, 2026
Nacido en Ceuta el 27 de febrero de 1953, casado y padre de dos hijos, Vivas se licenció en Económicas y Empresariales por la Universidad de Málaga y desarrolló la mayor parte de su carrera como funcionario de la Ciudad Autónoma, en el Grupo de Técnicos de la Administración General. Su currículum previo a la política es el de un hombre de despacho: gerente de la sociedad de fomento Procesa, director general de Tributos y Promoción Económica, jefe de sección del Área de Gestión Tributaria e interventor accidental del Ayuntamiento en varias ocasiones.
De aquella etapa técnica salieron iniciativas de calado para la ciudad, como la creación del IPSI —el impuesto equivalente al IVA que sustituyó a los antiguos arbitrios—, la reforma del Régimen Económico y Fiscal, la construcción del Parque Marítimo del Mediterráneo o la aplicación en Ceuta de los Fondos Estructurales Europeos. Fue también profesor tutor de la UNED y jefe del Gabinete Técnico de la Delegación del Gobierno, el puesto que abandonó para dar el salto definitivo.
Su entrada institucional llegó en 1999, como diputado de la Asamblea por el PP, partido en el que asumió la secretaría general local y del que hoy es presidente regional desde noviembre de 2009. Tras un breve paso por la Consejería de Economía y Hacienda, una moción de censura que unió a diferentes fuerzas contra el entonces titular lo aupó a la Presidencia de la Ciudad en febrero de 2001. Ya no la ha soltado.
El hombre de las mayorías absolutas
Las urnas consolidaron lo que la moción inició. En 2003, Vivas se convirtió en el primer candidato de la historia democrática reciente que lograba en Ceuta la mayoría absoluta: casi 21.000 votos y 19 de los 25 escaños de la Asamblea. En 2007 repitió resultado con más sufragios aún —22.484, un 65,18%— y en 2011 revalidó el dominio con 18 escaños. En 2015 encadenó su cuarta mayoría absoluta, ya con 13 diputados, y en 2019, en un escenario mucho más fragmentado con la irrupción de Vox, resistió como lista más votada con 9 escaños, resultado que volvió a revalidar en 2023.
Su gestión explica en buena medida esa longevidad. Entre 2001 y 2011, Ceuta recibió inversiones cercanas a los 625 millones de euros que se tradujeron en un incremento del patrimonio neto de la ciudad estimado en unos 447 millones. De aquellos años son la peatonalización del centro, la renovación de barrios, el Teatro Auditorio del Revellín —obra premiada internacionalmente del arquitecto Álvaro Siza, inaugurada en 2011—, la garantía desde 2003 del suministro de agua ininterrumpido las 24 horas o la creación del IMIS, el ingreso mínimo de inserción social para los colectivos más vulnerables.
“Un hombre de Estado”
Quienes trabajan a su lado dibujan un retrato que trasciende la gestión. “Juan es, ante todo, un hombre de Estado. Un servidor público que ha entendido siempre la política como una responsabilidad y no como un privilegio”, explica a Artículo14 una fuente de su gobierno, que destaca que “su inteligencia, su experiencia y su profundo conocimiento de Ceuta”.
“Es un hombre humilde, cercano y profundamente humano. Alguien que escucha, que se preocupa por los demás y que siente como propios los problemas de los ceutíes”, señala otro cargo de su gobierno, para quien “detrás de cada decisión hay reflexión, sensibilidad y un enorme sentido del deber”. Y un amor por encima de todos: “Ama profundamente a Ceuta. Para él, Ceuta no es únicamente un territorio: es una forma de entender España, un ejemplo de convivencia y, sobre todo, su hogar”. Junto a ella, la familia, “su refugio y su principal apoyo”.

