El Gobierno aprobó este martes dos decretos con las medidas de vivienda mientras cientos de personas cantaban frente a la Real Casa de Correos, valla mediante, consignas como “De noche policía, nazi de día”, “¿Dónde está el Gobierno progresista?” o “Ayuso, Almeida, iros (sic) a la mierda”. “Hay que reconocer –apuntaba una señora que no participaba en la acampada– que tienen ritmo”.
El Sindicato de Inquilinas anunció el domingo que mantendría la acampada de Sol hasta que el Gobierno aprobara el “decreto Maricarmen”; llegó el martes y el Ejecutivo, a la pregunta de ¿no quieres caldo?, respondió con un pues toma dos tazas: el primer decreto incluye la protección frente a los desahucios ampliada hasta 2030, la regulación del alquiler de temporada o la prohibición de la compra de fondos buitre hasta 2028; el segundo, la renovación automática de los alquileres, medida que provoca urticaria en PNV y Junts.

La portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río, celebraba con cautela la cosa: “Hoy estamos demostrando cómo el poder popular, cómo esta fuerza sindical nos hace llegar más lejos con cosas que antes no estaban encima de la mesa”, pero, a la vez, no se fían de la “letra pequeña”, “donde siempre nos han intentado colar el favorecer a los rentistas en lugar de favorecer a las personas” –igual los rentistas son xenomorfos–. Valeria Racu, portavoz de lo mismo, más clara: “Esto va a seguir”.
El caso es que la acampada crece. Sin parar. Durante el mediodía de este martes, Artículo14 vio a decenas de personas montando tiendas de campaña. El complejo tiene callejero propio: plaza de la Revolución, avenida del Socialismo, plaza de los Pumas, plaza de Gaza, calle Anti Algoritmo. Algunas zonas huelen a canuto; otras, a comida caliente. Un comedor, bien organizado, sirve verduras, lentejas, tortilla y pan. Una mujer barre y un tipo recoge la basura en bolsas. Un cartel avisa: “Esto no es un botellón”. Se dice, se comenta y se celebra que un grupo de acampados ha frenado un desahucio en la calle de Navas de Tolosa. “Hay mazo de buen ambiente”, certifica una joven. Con toda la razón.

Hablamos con parte de la tropa. Lorena, estudiante del proyecto “Creativos sin Casa”, demanda “regular un poco el precio de los alquileres”: “He visto que se ha quedado fuera el tema del alquiler por habitaciones, que me parece un disparate”. Julia, del Sindicato de Vivienda de Tetuán: “Queremos organizar toda la rabia, que la gente empiece a sumarse a los sindicatos y empiece a organizarse”. Nos cuenta que seguirán en Sol hasta el viernes, día de pleno, “y luego ya el sábado va a haber movilizaciones”: “Esto no acaba aquí. La lucha sigue”. Reclama “una expropiación de todos los edificios de fondos buitre y de los grandes rentistas, que los alquileres bajen y que sean indefinidos, que se acaben todas las empresas de desokupación” y la derogación de la ley mordaza, “que nos está impidiendo organizarnos y nos están dando de palos todo el rato”.

Seguimos con Cristian, bombero del Ayuntamiento y miembro de la Plataforma de Bomberos contra los Desahucios: “Estamos para apoyar a toda la gente que está aquí manifestándose y para pedir que no se nos active a nosotros en los desahucios, ya que no son funciones nuestras”. Noa, acampante: “Creo que se va a alargar más. Hasta que el Gobierno decida hacernos un poco de caso, esto va a seguir”. Laura Valentina, periodista y poeta: “Desde el arte también tenemos que mostrar que estamos apoyando esto. El arte no es sólo cartas de amor o pinturas”. También cree que la acampada “va para largo”. Andrea: “Voy y vengo porque estoy trabajando. Llevo viniendo todos los días desde el domingo, y seguiremos viniendo hasta que haga falta. En principio, como mínimo, esta semana habrá que estar. A ver si aprueban los decretos que han propuesto en el Congreso”. ¿Qué opinión le merecen? Según ha leído en los medios, “esas medidas hasta 2028 o 2030, al final, no dejan de ser un parche temporal. Lo que hace falta es una normativa nueva que se mantenga en el tiempo y que permita a la gente continuar”. Un tipo del Sindicato de Inquilinas nos emplazaba al canutazo y al comunicado que emitirán “a lo largo de la tarde”. A eso de las tres, asistimos a un concierto de percusionistas batukos en Preciados.

