El Gobierno ha cerrado después de una negociación de última hora uno de sus paquetes de vivienda más relevantes de los últimos meses. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes dos nuevos decretos de vivienda que afectan directamente a los contratos de alquiler, los desahucios de personas vulnerables, el alquiler de temporada y por habitaciones y las operaciones inmobiliarias de los denominados fondos buitre.
PSOE y Sumar han optado finalmente por dividir las medidas en dos reales decretos. Una decisión que permite separar algunas de las cuestiones sobre las que existía un mayor grado de acuerdo de otra especialmente conflictiva durante las negociaciones: la renovación automática de los contratos de alquiler.
El Ejecutivo quiere además acelerar al máximo su tramitación parlamentaria. Por ello ha solicitado al Congreso de los Diputados la celebración de un pleno extraordinario este mismo viernes para someter los dos textos a convalidación.
Estas son las principales claves de los decretos de vivienda aprobados por el Gobierno.
1. La protección frente a determinados desahucios se amplía hasta 2030
Una de las principales novedades será la ampliación hasta 2030 de la protección frente a los desahucios. La medida se había convertido en uno de los grandes puntos de discusión dentro del Gobierno y finalmente PSOE y Sumar han acordado extender su duración.
La protección busca evitar que determinadas personas en situación de vulnerabilidad pierdan su vivienda sin disponer de una alternativa habitacional. El horizonte temporal queda así situado en 2030, dos años más allá de otras fechas que habían aparecido durante las negociaciones previas.
Será necesario, sin embargo, conocer la redacción definitiva de los decretos para precisar todos los requisitos, excepciones y procedimientos que se aplicarán en estos casos.
2. Dos años más para contratos que finalicen antes de 2029

Otro de los grandes cambios afecta directamente a miles de inquilinos cuyos contratos se encuentran próximos a finalizar. El acuerdo establece una prórroga extraordinaria de dos años para los contratos de alquiler actualmente en vigor que terminen antes del 31 de diciembre de 2028.
La medida pretende proporcionar mayor estabilidad a quienes actualmente viven de alquiler y evitar que la finalización del contrato permita la salida inmediata de viviendas del mercado o la firma de nuevos acuerdos en condiciones muy diferentes.
La fecha es especialmente importante: la protección alcanza a los contratos que finalicen antes del cierre de 2028. Para conocer exactamente cómo funcionará la prórroga, en qué condiciones podrá solicitarse o aplicarse y qué excepciones tendrá habrá que atender al texto legal definitivo.
3. La renovación automática de los alquileres irá en otro decreto
La negociación entre PSOE y Sumar se complicó especialmente alrededor de una cuestión: qué ocurre cuando llega a su término un contrato de alquiler.
Finalmente, la renovación automática de los alquileres se incluirá en un segundo real decreto. Se trata de una de las principales reclamaciones defendidas durante las negociaciones por Sumar y por el Sindicato de Inquilinos.
La división en dos textos no es un detalle menor. El Congreso tendrá que pronunciarse sobre ambos decretos, de manera que su futuro parlamentario podrá ser diferente dependiendo de los apoyos que consiga reunir el Ejecutivo.
4. El alquiler de temporada y por habitaciones tendrá una nueva regulación

Los decretos de vivienda también entran en uno de los mercados que más ha crecido durante los últimos años: los contratos temporales y el alquiler de habitaciones.
Sumar había convertido esta cuestión en uno de los principales escollos de la negociación. Finalmente, el acuerdo alcanzado dentro del Gobierno contempla regular tanto los alquileres de temporada como los alquileres por habitaciones.
La discusión se ha intensificado porque estas modalidades funcionan con reglas diferentes a las de los contratos habituales de vivienda permanente y se han convertido en una parte cada vez más relevante del mercado del alquiler.
5. Los fondos buitre no podrán comprar viviendas hasta 2028
Otra de las medidas de mayor calado es el veto temporal a determinadas compras de vivienda realizadas por los denominados fondos buitre hasta 2028.
El objetivo declarado del acuerdo es limitar durante ese periodo determinadas operaciones especulativas en el mercado residencial. La letra definitiva del decreto deberá determinar qué operaciones quedan afectadas, cómo se define jurídicamente a estos compradores y cuáles serán exactamente las excepciones.
Precisamente por ello será uno de los apartados que habrá que analizar con mayor atención cuando se publique el texto íntegro de la norma.
6. El Gobierno necesita ahora al Congreso

La aprobación en el Consejo de Ministros no cierra el recorrido de los decretos de vivienda. El siguiente escenario será el Congreso de los Diputados, donde el Ejecutivo necesita construir una mayoría suficiente para mantenerlos en vigor.
El Gobierno ha solicitado un pleno extraordinario para este viernes con la intención de conseguir su convalidación inmediata. Las negociaciones parlamentarias serán especialmente importantes porque los socios habituales del Ejecutivo mantienen posiciones diferentes sobre algunos de los puntos incluidos en las normas.
El PSOE busca un equilibrio que permita atraer tanto a los grupos situados a su izquierda como a fuerzas fundamentales para la mayoría parlamentaria como PNV y Junts. Esta última formación ha reclamado durante las conversaciones una mayor protección para los pequeños propietarios.
El precedente, además, explica la urgencia de las negociaciones. Hace aproximadamente medio año, otro decreto relacionado con la vivienda terminó decayendo al no conseguir los votos necesarios para su convalidación en el Congreso.
7. Una negociación que se prolongó hasta el último minuto
La dificultad para alcanzar el acuerdo quedó reflejada incluso en el horario del Consejo de Ministros. La reunión comenzó pasadas las 10.30 horas, aproximadamente una hora más tarde de lo previsto, mientras PSOE y Sumar trataban de cerrar los últimos puntos.
Los principales obstáculos se concentraron precisamente en la regulación del alquiler por habitaciones y la renovación automática de los contratos. Finalmente todos los ministros participaron en la reunión y los dos socios de la coalición consiguieron cerrar un acuerdo.
Ahora la batalla se traslada al Congreso. Los dos decretos contienen algunas de las modificaciones más importantes que el Ejecutivo ha planteado recientemente sobre el mercado del alquiler, pero su futuro dependerá de una mayoría parlamentaria que todavía debe construirse.

