Todavía no puede cantarse victoria, pero la Comunidad de Madrid empieza a ver la luz al final del túnel. La región ha estado asediada por las llamas está última semana y miles de vecinos han vivido un infierno. Ahora, más de 20.000 personas podrán regresar a sus casas y 14.000 han dejado de estar confinadas. Atrás quedan días “muy complicados”. De todos ellos ha sido testigo, Mercedes Martín , la portavoz de la Guardia Civil en Madrid que ha estado al pie del cañón desde el minuto uno.
La portavoz de la Benemérita relata a Artículo14 la última hora del incendio que ha asolado a la Comunidad de Madrid. Nos atiende desde el Puesto de Mando Avanzado en Navalcarnero desde donde puede asegurar que está empezándose a recuperar la “normalidad” aunque avisa de que el retorno de los vecinos a sus casas debe ser “controlado” .
Un proceso que llega después de unas jornadas de trabajo sin descanso en la zona cero de los incendios. “Jamás habíamos procedido a evacuar al volumen de personas que se ha hecho en esta ocasión”, reconoce. Pese a los avances, Mercedes Martín no se moverá de la zona cero. “Al pie del cañón mientras sea necesario”.
Pregunta: ¿Cuál es la última hora en Madrid?
Respuesta: Se ha procedido de manera escalonada y la gente ya está volviendo, aunque no a todos los sitios. Permanece todavía evacuada la zona norte, la que está más hacia Robledo de Chavela y Valdemaqueda, por el riesgo de que el incendio sigue activo, porque aún no se ha apagado al cien por cien. Y quitando algunas urbanizaciones que también se ven afectadas, porque el fuego está todavía activo en la zona del río Cofio, y algunas urbanizaciones de San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y la zona donde se inició el incendio, en los demás puntos la gente ya está volviendo a sus casas. Empezamos a recuperar la normalidad.
P: ¿Cómo han sido las labores de evacuación y qué balance hace la Guardia Civil?
R: Las labores de evacuación han sido muy complicadas, porque jamás habíamos procedido a evacuar al volumen de personas que se ha hecho en esta ocasión. Se ha hecho de una manera totalmente controlada y se ha conseguido hacer de forma segura para las personas. De hecho, el adelantarnos o anteponernos a cómo iba avanzando el fuego quizás también ha evitado que hubiera desgracias personales. Ha sido algo muy complejo, pero sobre todo ha partido de la colaboración de las personas: los propios evacuados han estado colaborando con nosotros, y eso es fundamental para poder hacerlo de manera segura.
P: ¿Cómo ha sido la coordinación con los distintos cuerpos de seguridad: bomberos, la UME…?
R: La verdad es que en ese sentido es bastante fácil, porque estamos acostumbrados a trabajar con otras unidades. Con la UME somos los dos militares y nos entendemos a la perfección, porque somos cuerpos jerarquizados, y con el resto de unidades, como bomberos, Protección Civil o el SUMMA, también estamos acostumbrados a trabajar en otras circunstancias. Cuando todos remamos en la misma dirección, se vuelve fácil.
P: Cómo encuentra a los vecinos cuando van por los pueblos pidiendo que abandonen sus casas?
R: Evidentemente, con los vecinos que han puesto pegas para abandonar sus casas, lo que hacemos es empatizar con ellos, porque posiblemente, si nos hubiera pasado a nosotros, o ahora mismo a usted, la primera reacción también hubiera sido no querer salir. Lo que tenemos que hacer al final es convencerles, demostrarles que es mejor que se vayan y que se les facilitará el regreso. Y al final, cuando uno ve el fuego a la puerta de su casa, no hace falta más convencimiento que ese para saber que tiene que irse.
Anímicamente es muy duro, en muchas ocasiones lo que te dicen es que dejan su vida dentro de esa casa. Es muy complicado. Pero también es verdad que en este caso hay que reconocer a los ayuntamientos, que se han volcado en los puntos donde se ha reunido a las personas desplazadas. Se han volcado el ayuntamiento y el pueblo para que esas personas pasaran ese tiempo lo mejor posible.
P: ¿Ha habido casos de vecinos que hayan intentado volver a sus casas? ¿Cómo se actúa en esos casos?
R: Hay un poquito de todo. Al final, cuando han visto que se apagaba el fuego, todos han intentado de alguna manera u otra volver a ver, porque todos tenían el deseo de comprobar si su casa había sido afectada o no. Al final es el miedo ese de quedarse sin nada.
Normalmente se les avisa de que no pueden acceder. Una vez que ya no había ningún riesgo, se ha permitido el paso a las personas que tenían que entrar porque tienen enfermedades y habían dejado, por ejemplo, respiradores: a quienes necesitan el respirador para dormir por la noche se les ha ido permitiendo el acceso de una manera controlada. Algunos seguramente se habrán sorprendido de que sus casas han quedado perfectas y solo les ha afectado la parcela, y otros, desgraciadamente, van a comprobar que sus casas sí están destruidas.
P: Son jornadas muy complicadas también para los que están al pie del cañón. ¿Cómo viven estos momentos?
R: Tenemos momentos de todo, altos y bajos. Cuando uno está en estas situaciones, la adrenalina siempre hace presencia y en esos momentos es como si no te cansaras. Pero luego, a medida que avanza el día, llegan los momentos de desesperación, porque a veces el fuego sigue avanzando, sigue arrasando el monte y entra en las poblaciones, y hay que gestionarlo. Todos debemos gestionar esos momentos lo mejor que podemos y aguantar. El cuerpo humano tiene más resistencia de lo que nos pensamos.
P: ¿Qué previsión manejan para las próximas horas?
R: Me encantaría poder decir cuándo va a terminar todo esto. Lo que se baraja de momento es que la Guardia Civil seguirá a pie del cañón mientras sea necesario, como ha sido siempre. Y que sepan los ciudadanos que vamos a estar aquí y que pueden contar con nosotros cuando lo necesiten.
P: ¿Qué recomienda tener a mano a los vecinos?
R: El móvil porque a través de él van a recibir las alertas que sean precisas. Cuando tengamos que salir de casa ante una situación tan inesperada como esta, hay que llevar los medicamentos si los necesitamos, la documentación también es importante, y las mascotas. Es importante no dejarlas en casa.

