Juanma Moreno y Santiago Abascal se aproximaron hace justo una semana en el Palacio Real, coincidiendo con la recepción al Papa León XIV. Hacía meses que no se dirigían la palabra. Una operación deshielo para pactar en Andalucía de quienes se conocen desde hace mucho tiempo, y que llegaron a ser amigos. Así lo atestiguan sus antiguos compañeros de Nuevas Generaciones. “Estuvieron en la misma trinchera”. Artículo14 reconstruye la verdadera relación entre el barón de barones del PP y el líder nacional de Vox.
Ambos se tienen que entender ahora desde desde posiciones ideológicas distintas, pero hubo una época en la que lo hacían bajo las mismas siglas y con un mismo fin. Moreno era el mandamás en Nuevas Generaciones a nivel nacional y Abascal despuntaba en el País Vasco dentro de la organización. Hablamos del año 2000. Mano a mano, negocian el poder del País Vasco en la Ejecutiva Nacional de la organización juvenil que un año después ya lideraría Carmen Fúnez. “Santi era un buen negociador”, recuerdan ahora quienes fueron testigos de esa negociación. “Podía haber apretado más, pero no lo hizo”, atestiguan.

Es en el 2000 cuando Abascal accede a la presidencia de Nuevas Generaciones del País Vasco para suceder a Iñaki Ortega, quien es precisamente el valedor de Abascal ante Moreno. “La relación de Moreno e Iñaki era muy buena y hay que ayudar para que sea también la de Abascal y Moreno”, rememoran los cargos consultados. Precisamente, Moreno, como gesto con Abascal, decide acudir a la clausura del su congreso.
La lucha contra ETA
Pero ambos dirigentes ya se conocían de antes. Se habían curtido en la política en lo peor de los años de plomo. “Santi”, como le llaman todavía excompañeros del PP, era concejal de Llodió (Álava) desde el 1999 . Un municipio “muy complicado” para ser político entonces. En su propia toma de posesión ya se dio cuenta. “Batasuna fue a impedirlo”, explican quienes estaban cerca de él entonces.
Llegan los peores días de 1997. El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco. Entonces, Juanma Moreno se vuelca con la organización vasca y se desplaza a Ermua para estar con los suyos. Políticos de entonces recuerdan a unos jovencísimos Moreno, Abascal y Borja Sémper que velan juntos en el Ayuntamiento por el exconcejal de Ermua. “Se creó un vínculo que ya nunca se pudo romper”, se recuerda. “Son momentos que unen mucho”. “Todos fuimos concejales en los peores tiempos, fuimos muy protegidos por nuestro partido”.

En estas circunstancias se traza la relación entre Moreno y Abascal. El primero está presente en todos los funerales de sus compañeros asesinados por ETA, en cada manifestación de rechazo. “Hemos estado mucho tiempo en la misma trinchera”, dicen quienes guardan un especial cariño a un “Santi” hoy alejado en lo político pero cercano en lo personal.
De hecho, todos los testigos consultados recuerdan como Moreno, seis años más mayor que Abascal, se mantuvo “muy próximo” a este en los años más difíciles para él y su familia, amenazada por ETA. La organización terrorista intentó matar en varias ocasiones a su padre, Santiago Abascal Escuza, concejal por aquella época en el Ayuntamiento de Amurrio, donde también residían. Su familia regentaba una tienda textil, “Modas Abascal”. Un negocio que ETA trató de quemar con cócteles molotov y que también fue vandalizado en más ocasiones. Abascal siempre recuerda que su familia se negó a pagar el impuesto revolucionario a la organización asesina. “Estoy orgulloso de que nunca cedieran al chantaje terrorista”, decía.

En el año 2000, Abascal vuelve a recibir amenazas por parte de los radicales, quienes pintaron una diana, insultos y lemas a favor de ETA en los caballos de su padre, fallecido un año antes. Durante todo ese tiempo, el hoy líder de Vox recibe el apoyo de Moreno. “Es muy cuidadoso y cariñoso con todo el que lo pasa mal y Santi era símbolo de todo ello”, se destaca.
“Gran cariño personal”
Quienes vivieron esa relación cercana creen que hoy ambos políticos siguen guardándose un “gran cariño personal”, salvando las distancias políticas. “Abascal parece duro, pero en lo personal es muy afectuoso, no tiene odio a nadie. No puede odiar a los compañeros con los que vivió momentos tan duros”, reflexionan. Es en 2011, cuando Moreno accede al Gobierno de Rajoy como secretario de Estado de Servicios Sociales cuando sus caminos empiezan a separarse. Abascal, a la par, empieza a acercarse a Alejo Vidal Cuadras. Llegaría primero la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES) para después acabar fundando Vox.

Se alejan en lo personal, y también en lo ideológico. Moreno es el barón moderado del PP. Aunque ambos políticos volverían a tener que negociar en 2018, cuando el popular accedió a la Junta de Andalucía gracias a Vox, además de a Ciudadanos. En 2022, Moreno se hizo con la mayoría absoluta y los teléfonos dejaron de sonar. Ahora, en Vox, hay quienes le guardan rencor. “No descolgó el teléfono en toda la legislatura y ahora quiere pactar”, lamentan.

Juanma Moreno, en su libro “Manual de convivencia: la vía andaluza”, cuenta una anécdota con Abascal. Precisamente en el año 2022 quedaron en un hotel de Madrid a la hora del desayuno para intentar desbloquear los presupuestos. Explica que le mandó un mensaje el día anterior para encargarlo. Abascal pidió una “tortilla francesa” para sorpresa de Moreno, que le respondió: “Viniendo de ti me habría esperado que pidieras una tortilla española”. No logró su “ok” a aquellas cuentas públicas.

