“La contratación va a ser la que va a ser, y si tú pones palos en las ruedas en eso, seguirá subiendo la temperatura”. Un representante de la dirección de Más Madrid advirtió al concejal y entonces portavoz del partido en Parla, Miguel Fuentes, de que sería la cúpula de su organización quien decidiría sobre la contratación de un asesor con cargo a los presupuestos del Ayuntamiento.
Fuentes, que todavía mantiene su acta de concejal, fue expulsado de su partido en mayo; la Comisión de Garantías dictaminó que hostigó a Isabel Ávila, compañera en el consistorio y en el partido. Tres meses antes, y tras algunos desencuentros, desde la dirección autonómica le habían advertido de que irían a un “choque”, con “denuncias” y “depresiones”, si intentaba imponer su criterio y “mandar”. Llegaron a afirmar que ser portavoz era “un papel”, un “carguito“, aunque no le reconocían “supremacía jerárquica”.
Artículo14 ha accedido en exclusiva a la documentación del procedimiento contra Fuentes, y a la grabación de una conversación entre el entonces portavoz y el representante de la cúpula de Más Madrid que le trasladó las órdenes de la dirección autonómica, Miguel Rodríguez. En marzo de 2025, Rodríguez desembarcó en Parla como enlace de extensión del sur, bajo la batuta de la secretaría de Organización de Gabriel Ortega. Fue el propio Ortega quien anunció a la dirección local la llegada del también integrante del Comité de Código Ético y Estatutos.
Entre otros focos de conflicto, Fuentes rechazó que un trabajador, contratado como asesor con cargo al Ayuntamiento -Jesús G.- tuviera la última palabra sobre él, un cargo electo, a la hora de tomar decisiones. Y reclamó que le permitieran contratar a otro trabajador de su confianza, a cambio de aceptar “el liderazgo” del asesor que ya contaba con el aval de la dirección de Mónica García. Rodríguez rechazó este planteamiento, y le acusó de estar “rompiendo todos los acuerdos”.
M.R: “Tú me estás diciendo, que tú te saltas el acuerdo que teníamos sobre el liderazgo de Jesús para sacar la nota de prensa que a ti te parece. Que nosotros aceptamos tu propuesta para el cargo de liberación, bajo la promesa, promesa, de que no lo vas a volver a hacer.
MF: Bueno, yo… no es una promesa de no hacer una acción, es llegar a este acuerdo que tú me has planteado, y que yo te acepto.
MS: Miguel, por favor, ¿tú qué harías en mi lugar? O sea, tú en serio, tú te lo saltas , digamos. Y aparte yo tengo que decir, vale, esta contratación que la teníamos pensada así, vamos a hacer lo que tú digas. A ver si así no te lo vuelves a saltar… No, hombre. La contratación va a ser la que va a ser, y si tú pones palos en las ruedas en eso, pues seguirá subiendo la temperatura.
MF: ¿Cuál va a ser?.
MS: No lo sé, pero la decidiremos nosotros.
MF: Pues es que no estoy de acuerdo con eso.
MS: Pues ya está. Pues ya está. Miguel, estás rompiendo todos los acuerdos, nos estás llevando a ‘aquí mando yo…’
MF: No, es que no son acuerdos…
MS: A ‘aquí se hace lo que yo digo…'”
En estas conversaciones, Rodríguez insiste en que Fuentes debe “asumir” que en determinadas cuestiones su opinión tiene “un 20% de relevancia”. “Que asumas que no todo va a pasar por tu acuerdo”, reitera. “Bueno, pero yo soy un cargo electo en Parla y tú no”, responde el portavoz.
M.R: “Estamos en un punto de la legislatura en la que a ti no se te ningunea, desde luego, pero no se te reconoce una supremacía jerárquica en la estructura del grupo municipal o de la asamblea. De hecho, te pedimos, da un paso atrás, no te presentes a coportavoz”… “Si tú, en la medida en que no te reconocemos eso, si tú te arrogas ese papel de decir, bueno, especialmente si no está Jesús, que ahí también, bueno… Pero, especialmente si no está Jesús, tengo la legitimidad para tener la última palabra de cambiar algo, contra el criterio de Isa, y sin contar en este caso con Jesús y conmigo… no, vamos a un choque”.
Más Madrid ha rechazado valorar estas conversaciones o aportar su versión de los hechos.
“El papel de portavoz es un papel, un carguito”
M.R: “El papel de portavoz es un papel, un carguito, que tiene una legitimidad objetiva, sin duda, pero que en el fondo, como en todos los papeles, incluido el presidente del gobierno, depende de un equilibrio de poderes y apoyos que hay detrás y que los sostienen. Y que cuando fallan, la legitimidad burocrática, por decirlo así, dura muy poco. No me refiero a que quien sea literalmente, eso depende un poco de tal… Pero pongamos por caso Pedro Sánchez, si en un momento dado él tiene su legitimidad para ser presidente del Gobierno, pero no cuida los apoyos que le llevan y le sostienen ahí, si permite que esos apoyos decaigan, eso desaparece. Entonces, cuando dices cosas como ‘Isa tiene que aceptar que yo soy portavoz’, creo que hay una parte de eso en la que estoy de acuerdo. Sigue habiendo una diferencia burocrática, pero no sobreestimes eso porque en última instancia que tú sigas siendo portavoz por lo menos con todas las letras, o incluso materialmente que sigas siendo portavoz, depende de que los apoyos que te ponen ahí sigan existiendo, hasta cierto punto”.
Para Rodríguez, el papel de portavoz consistía en “un papel”, “un carguito”, dependiente de “un equilibrio de poderes”. En esta línea, reconoció que la dirección regional había actuado para restarle poder al entonces cargo público de Más Madrid: “Tú y yo hemos hablado largo de los conflictos que había en el momento, y sabes la opinión mía es que no, tú no has dirigido bien tampoco. Y bueno, es que el problema es autonómico si se pone enfrente, autonómico ha hecho cosas para quitarte poder, hablando contigo, lo de Jesús, tal y cual, que no te presentes a tal…”.
La denuncia contra el exportavoz de Más Madrid en Parla
Fuentes aterrizó en el Ayuntamiento de Parla tras las elecciones municipales de mayo de 2023. Ávila presentó denuncia contra él en febrero de este año por hechos previos y posteriores a la conversación en la que el ex cargo público de Más Madrid fue amenazado por Rodríguez. Fue definitivamente expulsado del partido en mayo. En abril ya había denunciado que el proceso contra él “no surgió de una denuncia espontánea e imparcial, sino en el contexto de una estrategia organizativa previamente decidida para apartar al recurrente de su cargo”; “orquestada desde la misma cartera de Organización”.
En su resolución del 20 de mayo, la Comisión de Garantías afirma que ha quedado probada “la existencia de un patrón continuado de hostigamiento, abuso de autoridad, menosprecio profesional y deslegitimación personal” hacia Ávila.
El órgano avaló por completo la instrucción, muy cuestionada por Fuentes. Y declaró “la inexistencia de indefensión material, la suficiencia probatoria del expediente y la desestimación de las pretensiones del recurrente relativas a la nulidad o anulabilidad de las actuaciones”. La sanción es firme, y durante cuatro años no podrá participar en la vida orgánica del partido.
En las páginas de esta resolución, se asegura que un testigo califica de “misógina y denigrante” su actitud con Ávila; otro afirma que Fuentes “ejercía un dominio absoluto sobre la dinámica de la asamblea”. Y el pleno del Comité de Garantías dictamina que la expulsión es una sanción proporcionada, dado el “patrón sostenido de hostilidad”; “la pluralidad de víctimas”; el “abuso de posición jerárquica” y “la lesión cualificada de los principios feministas” y de “convivencia” de Más Madrid.
Por su parte, Fuentes ha anunciado acciones judiciales, sin detallar en qué consisten. También denunció los supuestos movimientos para apartarle del poder, en abril, si bien no consta ninguna resolución o actuación al respecto.

