“Yo me encargo más de la parte de gestión pura y dura. No me encargo de ninguna actividad política“. Así se desvinculó la gerente del PSOE, Ana María Fuentes, ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz del ex secretario de Organización Santos Cerdán a quien atribuye como responsable de los encargos y pagos ahora bajo sospecha en el denominado ‘caso Leire Díez’.
Artículo14 accedió al audio de la declaración del pasado miércoles donde señaló que los pagos valorados en algo más de 150.000 euros que el PSOE hizo al abogado de Santos Cerdán, Jacobo Teijelo, y al letrado Ismael Oliver fueron ordenados por el exdirigente socialista. Fuentes señaló que Cerdán era quien ostentaba “la máxima responsabilidad”, quien era el representante legal de la formación y quien tenía “poder para efectuar cualquier tipo de acción”.

Además atribuyó directamente a Cerdán la decisión de recurrir a los servicios que ahora investiga la Audiencia Nacional. Según explicó, el entonces dirigente socialista trasladó posteriormente la decisión a la gerencia y justificó la necesidad de contar con apoyo externo por la complejidad de los asuntos jurídicos a los que se enfrentaba el partido. “Nos comentó que le iban a ayudar porque estaba habiendo muchos temas jurídicos que eran complejos y que él necesitaba un mayor asesoramiento”, aseguró.
Niega conocer al abogado de Cerdán
Otro de los asuntos fue la relación del PSOE con Teijelo, abogado de Cerdán. Fuentes aseguró que no lo conocía personalmente y negó haber negociado con él los contratos. También explicó que existieron cinco facturas vinculadas a Teijelo, pero solo se cobraron tres.
El PSOE rechazó dos porque no pudo “ratificar que esos servicios se habían hecho”.

Durante el interrogatorio, la fiscal recordó que el propio PSOE había informado a la Justicia de que Teijelo no había prestado un servicio jurídico a la formación. Fuentes volvió entonces a señalar que los encargos procedían del equipo que encabezaba Cerdán.
También negó conocer a Ismael Oliver, exabogado del exasesor ministerial Koldo García. Sobre su contratación, explicó que fue nuevamente la Secretaría de Organización la que trasladó que otra persona estaba prestando asesoramiento y que iba a emitir una factura.
La UCO sospecha que el PSOE usó empresas de Oliver y del exdirigente andaluz Gaspar Zarrías para pagar 43.225 euros a Díez, interponiendo varias sociedades “para hacer llegar fondos a Leire con origen en el partido”, según un informe. Los agentes precisaron que Díez habría recibido en una cuenta bancaria “al menos cinco pagos” relacionados con la supuesta trama.
Oliver niega haber participado en una trama
Después de Fuentes compareció como investigado Oliver, quien negó haber participado en ninguna operación para “socavar” a las instituciones del Estado durante los meses en los que mantuvo relación con Leire Díez. Explicó que Díez se presentó ante él como militante socialista, periodista y “persona de confianza de Santos Cerdán”, y que aseguraba tener contactos con altos mandos de la Guardia Civil, la Fiscalía y “con muchas más”.

Sin embargo, el abogado sostuvo que nunca pudo comprobar esas afirmaciones. “Todo lo que decía Díez nunca existió. Todo lo que decía que podía hacer nunca lo hizo”, aseguró. Según Oliver, Díez también afirmaba disponer de “horas y horas de grabación” y de conversaciones “gravísimas”, aunque él negó haber tenido acceso a ese supuesto material.
Las secretarias de Organización señalaron a Cerdán
Durante su declaración, Fuentes se refirió a las trabajadoras de la Secretaría de Organización para explicar algunas de las gestiones relacionadas con Díez. Celia Rodríguez y Covadonga San Pedro ya habían declarado ante el juez el pasado mes de julio y señalaron a Cerdán como la persona que les dio la orden de comprar varios billetes de viaje para Díez con cargo al PSOE.

Las dos administrativas explicaron además que Díez acudió en varias ocasiones a Ferraz y que sus visitas “no eran reuniones programadas”. Según declararon, “siempre” solicitaba una plaza de garaje para aparcar en la sede socialista y contaba con la autorización del entonces secretario de Organización. San Pedro detalló incluso que “a veces aparcaba en Ferraz y no subía a ningún sitio”, aunque aseguró desconocer a dónde iba.
San Pedro afirmó que ignoraba el motivo de los viajes cuyos billetes compraba por indicación de Cerdán. “Yo no cuestiono órdenes de jefes nunca”, apostilló.
