Pedro Sánchez presidió este lunes su segunda reunión telemática con varios ministros para analizar la situación en Ceuta por la crisis migratoria pero, de momento, se resiste a interrumpir sus vacaciones. La estrategia sigue siendo la de un goteo continuo de ministros en la ciudad autónoma. Si bien, el desplazamiento de Mónica García, la titular de Sanidad, y sus declaraciones allí han acabado por incendiar las relaciones con Juan Jesús Vivas, que se mostró durísimo ante los medios.
La ministra de Sanidad visitó Ceuta el domingo y protagonizó varias entrevistas de televisión este lunes, elevando el tono con el presidente de la ciudad a autónoma. “A mí me duele llegar 17 días después, que no haya espacios habilitados y que el Gobierno de Ceuta no haya sido lo suficientemente ágil para minimizar las imágenes de migrantes en la calle”, dijo por ejemplo García en TVE.

Vivas tachó de “absolutamente incorrecto” el comportamiento de la ministra y calificó como “lamentable” que haya tenido que producirse una crisis migratoria para que García “se digne” a ir a Ceuta. El presidente ceutí acusó a la ministra de “tratar de descargar y eludir la responsabilidad echándole la culpa al Gobierno autonómico”. “Y me quedo con lo de incorrecto, porque me dan ganas de decir otras cosas”, añadió.
Este lunes, la ministra que estuvo en Ceuta fue Elma Saiz, que no asumió las críticas de la ministra de Sumar. Más al contrario, corrigió a García e insistió en destacar “la colaboración entre administraciones”. Saiz, tras verse con Vivas, anunció el despliegue de varios dispositivos temporales y extraordinarios de atención humanitaria que permitirán habilitar de manera inmediata 1.500 nuevas plazas.

Los dispositivos se ubicaron en el Parking de Embolsamiento de Loma Colmenar, cedido por el Gobierno de la ciudad autónoma; las instalaciones de La Hípica; el antiguo campo de fútbol del Cuartel de Caballería; y el espacio del Guano, estos últimos de titularidad estatal.
Saiz defendió además la actuación desarrollada por el Ejecutivo desde el comienzo de la crisis y aseguró que el Gobierno no había “dejado de trabajar ni un solo segundo”. La ministra reivindicó la presencia de los distintos departamentos en Ceuta, “cada uno indudablemente en el ámbito de su cometido”, y destacó la coordinación con las instituciones y organizaciones desplegadas sobre el terreno.
Entre ellas, Cruz Roja repartió aproximadamente 4.000 kits de alimentación diarios desde el 3 de agosto y prestó asistencia sociosanitaria a más de 4.000 personas, según los datos facilitados por el Ministerio.

Sánchez, desde Lanzarote
En paralelo, el presidente siguió la crisis en la distancia. Desde la residencia de La Mareta, en Lanzarote, el presidente del Gobierno presidió una segunda reunión por videoconferencia con parte de su gabinete para abordar la situación derivada de la entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio.
En la videoconferencia participaron el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo; y los ministros de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares; Defensa, Margarita Robles; Interior, Fernando Grande-Marlaska; Política Territorial, Ángel Víctor Torres; Inclusión, Elma Saiz; y Juventud e Infancia, Sira Rego.

Según informó Moncloa, Sánchez y sus ministros repasaron las actuaciones puestas en marcha para hacer frente a la crisis, en colaboración con las instituciones autonómicas y otras organizaciones. También analizaron las medidas necesarias para reforzar las garantías de seguridad y bienestar de la población ceutí y las tareas de identificación y atención de los migrantes que todavía permanecían en la ciudad autónoma.
Esta fue la segunda reunión telemática que Sánchez mantuvo con sus ministros desde Lanzarote para analizar la crisis. La primera tuvo lugar el pasado 7 de agosto.
Los ministros se desplazaron a Ceuta
La presencia de miembros del Gobierno en Ceuta está siendo una constante. Además de los citados, han pasado ya por la ciudad autónoma Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares, o Margarita Robles, que fue la única que rompió el protocolo y hablar directamente con los vecinos ceutíes. Los abucheos e insultos hacia los miembros del Ejecutivo han sido una constante en estos desplazamientos.

Sánchez viajó a Ceuta el pasado 31 de julio junto a Grande-Marlaska. Durante aquella visita recorrió la frontera del Tarajal y mantuvo un encuentro con el presidente de la ciudad. Después regresó a Lanzarote, donde continuó sus vacaciones y desde donde siguió la evolución de la crisis.

