El partido de Santiago Abascal ya ha tomado la decisión final. Quiere entrar en el gobierno que Juanma Moreno conforme en Andalucía o, al menos, eso le ha transmitido en el marco de las negociaciones de última hora. Una elección que llega después de un debate en el seno del partido. “Estamos -atascados- en la proporcionalidad”, confirman fuentes al más alto nivel del lado del PP de esas negociaciones.
Hasta ahora, Vox estudiaba la opción de entrar o no en el Gobierno de Andalucía, optando por cargos intermedios o por vigilar desde fuera los pasos de Moreno. Pero finalmente se ha inclinado por exigir su presencia en el consejo de gobierno, bloqueando así un acuerdo que se preveía incluso para este miércoles por la tarde. De partida, el presidente autonómico quería dejarles fuera.

En las últimas elecciones, Moreno obtuvo 53 escaños y Manuel Gavira 15. “Proporcionalidad es que conocemos la fuerza que nos dieron los andaluces en las urnas y pedimos en función de esa fuerza. Ni más, ni menos”, responden en Vox.
En esta negociación, Vox ha exigido a Moreno un reparto de consejerías muy similar al que, por ejemplo, accedió Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León. En concreto, Abascal obtuvo 14 escaños, lo que se tradujo tradujo en una vicepresidencia y dos consejerías más. Al filo de la noche, Vox ya rebajaba su apuesta. “Algo menos”, concedían.

En la oferta de Moreno también estaba alguna dirección general o puesto intermedio en entes públicos, además del senador por designación autonómica en la Cámara Alta y un puesto en la Mesa del Parlamento andaluz.
Confirmado que Vox quiere entrar en el Ejecutivo, la gran duda es en qué cartera. Y el silencio es total en ambas partes. En el transcurso de las negociaciones, Vox ha puesto el foco en el campo. Hasta ahora, en Extremadura, Aragón y Castilla y León los cargos a repartir han sido desregulación y bienestar social, Agricultura, Medio Ambiente o Cultura, según la comunidad autónoma.

Si Juanma Moreno acepta, resultará elegido este jueves a las siete de la tarde. En caso contrario, tendrá que intentar una nueva investidura en julio o en agosto. Bajo la sombra, la propia presión que él mismo ha colocado para forzar a Vox a negociar: nuevas urnas el próximo 25 de octubre.
No se descarta el acuerdo
Dicho esto, pese a la negociación al límite, tanto PP como Vox reconocen que el objetivo es poder llegar a un pacto este jueves. “Hay opciones”, decían fuentes al más alto nivel desde Bambú a última hora de la noche. “Se está intentando cerrar, ese es el objetivo”, trasladaban desde el equipo de Juanma Moreno. “Se negocia en tiempo real”, aseguran fuentes al tanto de las reuniones y llamadas entre equipos. “Hasta las siete tenemos tiempo”.
Lo que ya está pactado es la parte programática. En esa pantalla, una de las mayores fricciones ha sido la de trasladar al papel la prioridad nacional. Es decir, pactar la implantación de la medida estrella del partido verde. Moreno buscaba un término intermedio con el que sentirse cómodo, e incluso reformular el término. Pero, según Vox, la prioridad nacional está en el boceto del acuerdo.
Dentro de la negociación programática, las partidas presupuestarias también han ocupado muchas horas de negociación. Y es que Juanma Moreno quiere desbloquear ya los Presupuestos para 2027.

