Juanma Moreno es “el principal reclamo electoral que tenemos, por encima de las siglas”. Esta máxima ha centrado la toma de decisiones de su equipo de campaña, hasta el extremo de que solo ha compartido un mitin como Alberto Núñez Feijóo, que sí está teniendo una caravana paralela por la región, y no se ha invitado a prácticamente a ningún dirigente nacional, a excepción de Borja Sémper, que comparte el aura de moderación de Moreno.
Así, en la recta final de la campaña, no hay ni rastro de los perfiles más duros del Partido Popular. Estrategia que sí usaron otros barones territoriales en su particular batalla con Vox. Isabel Díaz Ayuso, que ha estado la mayor parte de la campaña en viaje oficial a México, no ha pisado estos días Andalucía. Lo hizo, previamente, en Semana Santa, pero no coincidió con su homólogo autonómico. Sí apoyó en campaña electoral a sus compañeros Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco en Aragón y en Castilla y León, respectivamente.

Del equipo de Feijóo, tampoco ha participado en la campaña ni Miguel Tellado, el secretario general, ni Ester Muñoz, la portavoz en el Congreso. De igual forma, no ha sido llamada Cayetana Álvarez de Toledo, la portavoz adjunta, que sí tuvo un papel protagonista en Aragón y en Castilla y León. Para desplazarse por Andalucía tan solo tienen “bula” los vicesecretarios Elías Bendodo y Juan Bravo, por su vinculación directa con la tierra.
El objetivo de fondo del equipo de Moreno ha sido articular una campaña “muy presidencialista” evitando al máximo los errores. Y teniendo en cuenta el perfil “moderado” del candidato, que busca amarrar su mayoría absoluta también con guiños a la izquierda, como reconocen varios miembros de su gobierno consultados por Artículo14.

“Génova no ha tomado decisión alguna en la campaña”, corroboran en la sede de los populares. Esto es, Moreno ha tenido “manos libres”, como ya publicó este periódico. Feijóo estará este jueves en Andújar, Jaén, siguiendo los criterios del equipo del presidente andaluz.
Sémper, estrella invitada
Así las cosas, Moreno solo ha autorizado la cooperación directa del presidente de su partido, que recorrerá las ocho provincias andaluzas, y de los vicesecretarios nacionales Elías Bendodo y Juan Bravo por su relación estrecha con Andalucía y con Juanma Moreno. A ellos, se ha unido a última hora Borja Sémper, que participará en un acto en Sevilla este viernes. Si bien, no se espera que ambos se suban a un escenario juntos.
Según ha podido saber este periódico, Moreno le ha invitado personalmente tras su regreso a la primera línea de la política y le agradecerá al portavoz nacional “el gesto de desplazarse para pedir el voto por él en la misma semana que se ha reincorporado totalmente tras superar el cáncer”.

La estrategia de Moreno
Sin rastro de perfiles duros, Moreno ha buscado abstraerse de cualquier polémica nacional y ha decidido centralizar su discurso en su gestión de gobierno como mensaje clave de campaña y baluarte para revalidar la mayoría absoluta. “Estabilidad, moderación, gestión eficaz y orgullo andaluz”, recetan en el sur.
“Aquí se vota mucho más a la vía andaluza de Juanma Moreno que al PP”, se reafirman las fuentes consultadas. Y no es baladí que en sus actos de campaña se haya optado incluso por “esconder” las siglas. En todos los carteles de campaña, la marca PP ha aparecido en un segundo plano, dejando todo el espacio a la firma “Juanma Presidente” o “con la fuerza de Andalucía”.
Con estos mimbres, Moreno cree que ha conseguido mantener a raya a Vox, como recogen sus encuestas internas. Crecen “muy levemente” y podrían llegar a los 16 o 17 escaños, esto es, entre dos y tres más que en 2022. “No lo suficiente para ellos”, subrayan.
En el PP dedican todos los últimos esfuerzos en movilizar al máximo a los suyos en hasta cinco provincias clave: Cádiz, Huelva, Córdoba, Granada y Málaga. En etas plazas, aún baila el último escaño según las encuestas. “La noche electoral será de infarto”, auguran.
