El Partido Popular prefiere unas elecciones generales antes que una moción de censura. Corre menos riesgos con el primer escenario y se cumpliría el objetivo máximo de Alberto Núñez Feijóo, que es el de llegar a La Moncloa “sin atajos” y validado por las urnas. Pero, en estos momentos, ante la inestabilidad política derivada de los casos de corrupción que cercan al Gobierno, los populares mantienen viva la opción de la moción instrumental, que derivaría en unas elecciones generales.
Las elecciones inmediatas serían la “salida más rápida, democrática y limpia”, en palabras de la vicesecretaria de Coordinación Sectorial, Alma Ezcurra. Aunque la moción sigue estando en la cabeza del líder del PP, corroboran distintas fuentes. “No descartamos ningún instrumento constitucional”, avisó Ezcurra. “Si Sánchez no convoca elecciones, no descartamos ningún instrumento constitucional”, incidió.

Por pasos. De momento, los populares siguen trasladando toda la presión a los socios de gobierno tras conocer el último informe de la UCO que pone de manifiesto los intentos del PSOE por frenar las investigaciones judiciales contra el entorno del presidente del Gobierno. “Lo que tienen que hacer es apoyar al PP para que pongan las urnas”, clamó Ezcurra. El PNV ha dado portazo ya al PP a una moción instrumental, mientras desde Junts se pone la condición a Feijóo a acudir a una reunión con el expresident huido de la Justicia, Carles Puigdemont.
Algo a lo que el PP se niega en rotundo. No entienden que para pactar una moción haya que trasladarse a ningún lado porque, aseguran, la relación PP-Junts siempre se ha desarrollado en el ámbito parlamentario, para todo. Así, para el PP, la portavoz de Junts en el Congreso de los Diputados, Miriam Nogueras, es su interlocutora. “Para nosotros sigue vigente”, explican fuentes populares.

Aun más, interpretan en Génova que tampoco habría mucho que negociar, ya que el objetivo de la moción son unas elecciones. Prefieren que sean los socios los que se anexionen a la misma, conscientes del precio que podría suponer una negociación con Puigdemont, quien espera que la Justicia europea avale la Amnistía para poder volver a España. “¿Qué hay que negociar?”, se preguntan fuentes del entorno de Feijóo. “No es sencillo ni barato que abandonen el sanchismo”, reflexionan.
De fondo, los populares prometen elecciones si prosperase la moción, por eso se niegan a negociar. Aunque, también hay posibilidades de que el PP optase por aprobar una serie de reformas de regeneración rápidas con Feijóo como presidente interino, según desveló el propio Borja Sémper el lunes. Unos cambios relativos a la despolitización e independencia de las instituciones.
Cabe recordar que, presentarse a una moción de censura sin los votos atados, es lo mismo que hizo Pedro Sánchez en 2018. La presentó sin negociarla y fue después, en el transcurso de la misma, cuando levantó el teléfono y llamó al PNV y a PDeCAT para derrocar a Mariano Rajoy.

El debate interno en el PP
Así las cosas, en el PP se hace oídos sordos al portazo de los socios, y de ahí que en Génova no descarten ningún escenario. “No tomaremos ninguna decisión precipitada”, inciden oficialmente, respondiendo a las voces en el partido que reclaman a Feijóo que se mueva cuanto antes.
Como publicó este periódico, hay un sector que cree que Feijóo podría presentar una moción después del verano y, otro, que prefiere seguir jugando la carta del “desgaste” como vía para llegar a Moncloa. “Quedan muchos capítulos por vivir”, inciden internamente, en referencia a la comparecencia de la mujer del presidente del Gobierno, la próxima semana, la del propio José Luis Rodríguez Zapatero, dentro de dos, o la sentencia del caso mascarillas. “Calma”, se repite.

