Principado de Mónaco

Quién es Charlène de Mónaco, la princesa consorte del Principado que visita Madrid

Charlène de Mónaco está casada con el príncipe Alberto II y visita España por primera vez de manera oficial

Charlene de Mónaco, la reina triste - Casa Real
Charlene de Mónaco durante un evento público
EFE

Las relaciones diplomáticas entre España y Mónaco alcanzan su punto álgido estos días. La visita del príncipe Alberto II y la princesa Charlène de Mónaco a España da comienzo a los actos que conmemoran el 150 aniversario de las relaciones diplomáticas entre el Reino de España y el Principado.

Se trata de un acontecimiento histórico, reforzado por el desarrollo de la Fundación Príncipe Alberto II en nuestro país. Sin embargo, el foco de atención se lo lleva la princesa Charlène, pues es su primera visita de carácter oficial a España representando a su nación.

La historia tras la princesa Charlène de Mónaco

La princesa Charlène junto a sus hijos, Jacques y Gabriella, en una foto oficial
Vanessa von Zitzewitz / Palais Princier

Así, la protagonista de esta visita especial a España es Charlène Lynette Wittstock. Ese fue su nombre de nacimiento, que se dio lugar en la ciudad de Bulawayaso, antigua Rodesia y actual Zimbabue.

Es hija de un importante ejecutivo de ventas, Michael K. Wittstock, y de una instructora de natación profesional, Lynette Wittstock. Además, Charlène es la mayor de tres hermanos, siendo los otros dos varones (Gareth y Sean).

La familia es de origen alemán, si bien los tatarabuelos de la princesa de Mónaco emigraron a Sudáfrica. Charlène y su familia se mudaron a dicho país en 1989, cuando ella tenía 11 años, y vivieron un tiempo cerca de Johannesburgo.

Así pues, la joven de origen rodesiano siguió el camino de su madre, y comenzó a competir en natación. Lo cierto es que empezó a dominar el deporte, hasta el punto de ser miembro del equipo de relevos de 4×100 metros estilos con el combinado sudafricano en loa Juegos Olímpicos de Sídney (Australia, 2000). Acabó la competición en quinta posición.

A lo largo de su carrera como nadadora, Charlène cosechó diferentes éxitos en competiciones nacionales e internacionales. Ganó múltiples primeros puestos en Sudáfrica, e incluso planeó participar en los Juegos Olímpicos de Pekín (China, 2008). Lamentablemente, una lesión le dejó fuera de la competición

No obstante, el amor le terminaría distanciando de las piscinas, y cambiando su destino personal para siempre.

Matrimonio con Alberto II de Mónaco

Alberto de Mónaco y Charlene
Alberto de Mónaco y Charlene

La mujer no llegaría a la vida del príncipe Alberto precisamente en su faceta de nadadora. Charlène participó en el Encuentro Internacional de Natación de Montecarlo en el año 2000, haciéndose con el oro en la prueba de 200 metros espalda, y allí fue donde los dos se conocieron.

Aunque, como se suele decir, las cosas de palacio, van despacio. No fue hasta 5 años después cuando el miembro de la Casa Real monegasca y la sudafricana iniciaron una relación sentimental. Su primer evento público juntos fueron los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006, celebrados en Turín (Italia).

El amor siguió su camino, hasta que en 2010, el Palacio Real monegasco anunció el compromiso entre Charlène y Alberto II. Para poder contraer matrimonio, la mujer sudafricana renunció a su creencia protestante y se convirtió al catolicismo. No es una obligación por la ley del país, pero ella consideró que era lo correcto.

Así pues, tras unos años de instrucción en protocolo de la corte europea, y de formación en los idiomas monegasco y francés, Charlène se casó con Alberto a principios de julio de 2011, convirtiéndose en princesa consorte de Mónaco en ese instante.

Se celebraron dos bodas, una civil y una católica. Y así, además del título monárquico y otros nobiliarios, Charlène adquirió también el tratamiento de Alteza Serenísima. Fue una herencia directa de la madre del príncipe Alberto II, la fallecida Gracia de Mónaco.

Unos años después, el 10 de diciembre de 2014, la princesa consorte dio a luz a los mellizos Gabriella y Jacques. Son los únicos hijos del matrimonio, siendo el varón el príncipe heredero por la ley sálica del Principado, y a pesar de nacer unos minutos después que su hermana.

Como curiosidad, desde finales de 2012, Charlène es presidenta de la Fundación Princesa Charlène de Mónaco, dedicada a la prevención de muertes por ahogo, especialmente la de los niños. También colabora con Cruz Roja.

Y no solo eso, pus es una de las pocas mujeres que gozan del Privilège du Blanc (Privilegio de blanco). Es decir, un privilegio que permite a las consortes católicas vestir de blanco ante el Papa. Solo unas pocas mujeres, entre ellas Letizia y Sofía, gozan de este beneficio.

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