Golpe en la mesa. En pleno debate sobre la viabilidad de la legislatura y cuando son sus propios socios quienes ya avisan de que la legislatura está en “punto muerto” y la oposición lo ve “acorralado” por la corrupción que rodea al Ejecutivo, el presidente del Gobierno anuncia que presentará los presupuestos Generales del Estado para 2027.
“El Gobierno va a iniciar los trámites para presentar y aprobar los Presupuestos de 2027. Esta misma semana se publicará en el BOE la orden de elaboración”, ha anunciado Pedro Sánchez en la clausura del Cercle de Economía en Barcelona. El presidente del Gobierno espera poder tramitarlos y llevarlos al Congreso de los Diputados en el segundo semestre del año.
“Unos presupuestos más ambiciosos, aún más sociales y aún más responsables desde el punto de vista fiscal”, ha garantizado. Serán los primeros presupuestos de la legislatura si el Congreso de los Diputados lo avalan, -están prorrogados desde 2023- y también serán los últimos. El Gobierno se dispone a la negociación presupuestaria en las inmediaciones de la campaña electoral para las eleccciones generales y municipales de 2027.
La vivienda, peso prioritario
Según ha explicado, esta misma semana, el Ejecutivo publicará la orden de elaboración de las cuentas públicas en el Boletín Oficial del Estado. A lo largo del mes, quedará actualizado el cuadro marco y después comenzarán las negociaciones con el resto de fuerzas políticas. “Van a ser unos presupuestos sociales, para reforzar aún más nuestro Estado de Bienestar”, ha reflexionado. La vivienda tendrá un “peso prioritario” en esos presupuestos. Ha prometido que tendrán el “mayor despliegue de recursos públicos”.
Estas cuentas públicas seguirán en la línea de la responsabilidad fiscal, ha aportado. “Vamos a seguir reduciendo nuestro déficit público y vamos a acabar esta legislatura con la deuda por debajo del 100% del PIB”. Según ha avanzado, los presupuestos estarán destinados a “resolver” el problema de la financiación autonómica.
Guiños a Junts
Unas cuentas públicas para las que no ha desvelado como conseguirá los apoyos y solo ha pedido “responsabilidad” a los grupos políticos en el Congreso para aprobarlos.
En un momento clave de la legislatura, en la que los casos de corrupción que rodean al Gobierno monopolizan toda la agenda política, el presidente del Gobierno se muestra decidido a resistir y culminar la legislatura y quiere hacerlo con sus socios, a los que empieza a hacer guiños para recuperar la estabilidad.
De hecho, en su intervención, Sánchez ha evitado referirse a los escándalos de corrupción que le rodean. A pesar de que al propia presidenta del Cercle de Economía, Teresa García-Milà, ha expresado su “preocupación” sobre las “presuntas irregularidades conocidas en las últimas semanas” en la política española, y ha pedido reforzar los “mecanismos de control” y “rendición de cuentas”. La intervención de Sánchez llegaba a la par que empezaba a conocerse el sumario de la UCO sobre Leire Díez.
Precisamente, ante el debate abierto por la oposición sobre si presentar o no una moción de censura y de convencer a los principales aliados para que la apoyen, el presidente del Gobierno ha lanzado un guiño a Junts. “Nuestra apuesta fue rotunda por la agenda del reencuentro entre España y Cataluña”, ha incidido Sánchez, quien ha echado mano de la Ley de Amnistía, clave para que el expresident huido, Carles Puigdemont, pueda regresar a España. “El hito de esa agenda del reencuentro, a la espera de la Justicia Europea, será la amnistía”. Un hito, ha dicho el presidente que el Gobierno “espera que se haga presente en esta legislatura”.

