El Gobierno y el PSOE están en shock por la investigación a José Luis Rodríguez Zapatero. Aseguran que no podían esperar este golpe, que ha roto sus esquemas. Ya sufrieron otra conmoción hace algo menos de un año, cuando las informaciones periodísticas sobre la presunta corrupción de Santos Cerdán dieron paso al informe de la UCO que sentenció la carrera política del entonces secretario de Organización socialista. La imagen del registro en la oficina del expresidente, este martes, a escasos metros de la sede de Ferraz, tampoco ha contribuido a calmar los nervios.
La mera posibilidad de que concluya su declaración en la Audiencia Nacional, el 2 de junio, como lo hizo en 2025 el exnúmero tres socialista, envuelto en nuevas sospechas, sólo encuentra una respuesta en su partido. Desde la ironía: “También puede salir como [Jorge] Fernández Díaz, o M. Rajoy. Sin despeinarse”.
La investigación del magistrado José Luis Calama, del Juzgado Central de Instrucción 4 de la Audiencia Nacional, estalló el martes a primera hora de la mañana, llevándose consigo las preguntas sobre la debacle de María Jesús Montero en las elecciones andaluzas del domingo. O sobre cualquier otra cuestión de actualidad que pudiera resultarles más o menos incómoda. Tampoco se espera que ningún otro asunto cope los titulares en el duelo entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en la sesión de control en el Congreso de los Diputados, este miércoles.
Será la primera vez en la que el presidente del Gobierno y líder del PSOE se pronuncie sobre la imputación del exjefe del Ejecutivo, conocida 24 horas antes. Zapatero, referente político y moral del sanchismo, ha jugado un rol destacadísimo como activo electoral, como negociador con los independentistas catalanes… ha sido una figura con auctoritas, aclamada por sus bases, que hace años perdonaron -o dejaron en segundo plano- la gestión de la crisis económica que acabó desalojándole del poder.
Zapatero, admiten en la dirección del Partido Socialista, es una político de enorme relevancia. muy conectada con sus bases, pero también encuadrada en el núcleo duro del presidente. Fuentes de la cúpula de Ferraz consultadas por Artículo14, de hecho, aseguran creer en su “inocencia” -también lo hace el Gobierno-, y ponen en valor el “legado” del expresidente. “Es lo que nos está transmitiendo la militancia”.
Al mismo tiempo, reconocen que la orden de Sánchez a su Ejecutiva para salir a respaldar en público al expresidente les llegó sin datos, a oscuras. En un mensaje al que accedió EFE, el líder socialista les reclamó defender “el buen nombre” de Zapatero, y reconoció los “momentos duros” que atraviesa su formación.
Esto se materializó en una ristra de mensajes en X, en los que dirigentes socialistas pusieron en cuestión la investigación y deslizaron que podría tratarse de un caso de lawfare. Pero sin haber leído una sola página sobre el supuesto rol de Zapatero en el caso ‘Plus Ultra’.
“Ahora le toca explicarse a él”, apostilla uno de los dirigentes consultados. No pone en cuestión su honorabilidad, pero admite cierta incomodidad por haberse visto empujado a defender al expresidente a ciegas.
Por su parte, el expresidente ha difundido un vídeo en el que niega cualquier actuación delictiva y garantiza que rendirá cuentas ante los medios. Cuándo y cómo -si a través de entrevistas, o en una rueda de prensa- todavía está por aclarar. En Ferraz asumen que puede haber “cosas legales” que resulten “difíciles de explicar”, o “difíciles de entender para la ciudadanía”. De ahí a desconfiar de Zapatero hay un abismo. Que delinquiera no entra hoy en sus esquemas.
Una “cacería” acompañada de un mensaje: “Os rendís, u os matamos”
La reclamación de explicaciones al expresidente no va reñida con la convicción de que Zapatero es una pieza de caza mayor para el PP y Vox. Tampoco con la percepción generalizada de que los dirigentes y referentes socialistas son víctimas de una “cacería”. Creen que el mensaje que la derecha quiere transmitir es que tienen que tirar la toalla o exponerse a su destrucción política y personal: “Os rendís u os matamos. Os vais, u os echamos”.
En la dirección socialista no se cuestionan investigaciones como la que afecta a Cerdán, pero sí la que protagoniza la esposa del presidente, Begoña Gómez, que instruye el juez Juan Carlos Peinado. O la condena al exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
Estos ejemplos, como el de Zapatero, les llevan a defender que existe “una doble vara de medir” entre las causas que afectan a sus siglas y las que interpelan al PP. Que la Justicia funciona a “dos velocidades”. Y les indigna “la exquisitez” con los conservadores, que contrastan con la dureza que dicen padecer.
Desde el Gobierno, por su parte, admiten suspicacias porque dirigentes del PP parezcan saber de “causas declaradas secretas” antes que las propias partes. “Es flipante”.
El Ejecutivo teme que la causa se prolongue durante varios meses: “Tendrá un recorrido bestial”
En el Gobierno reconocen que no pueden definirse “tranquilos”. De hecho, tras leer el auto, temen que la causa se prolongue varios meses, acompañándoles durante las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2027. “Esto va a tener un recorrido jurídico bestial”, lamentan fuentes del Ejecutivo. En público y en privado esgrimen, además, la total limpieza del préstamo a la aerolínea Plus Ultra.
El martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, tanto los representantes del PSOE como los de Sumar ensalzaron a Zapatero y defendieron su legado, además de esgrimir la “presunción de inocencia”. Fuentes de Moncloa reconocieron que entonces aún no había leído el auto, y tildaron de “inaudito” que la Audiencia Nacional divulgara un resumen, pero no la resolución.
Además, rechazaron utilizar la palabra “lawfare“, pero deslizaron que creen estar ante un ejemplo de este fenómeno. “Peinado ha abierto juicio oral a la mujer del presidente cuando todavía tiene diligencias que responder y probablemente se lo tumben, pero ya ha conseguido el titular”. “La semana que viene juzgan al hermano del presidente [David Sánchez] y todavía no sabemos por qué”. “Hemos visto condenar al fiscal general del Estado [García Ortiz]. Nos creemos cualquier cosa”.

