“Nos faltan argumentos e información para poder defender”. Una dirigente territorial con galones resume así a Artículo14 el estado en el que vive el PSOE ante la causa que afecta a José Luis Rodríguez Zapatero. La más “dolorosa”, en palabras de un parlamentario, dentro del frente de procedimientos por presunta corrupción que durante dos meses ha impedido al Gobierno marcar agenda. En algunos momentos, dejándoles sin palabras.
El esperado retorno a la arena pública por parte del expresidente, investigado por dos causas en la Audiencia Nacional, fue recibido con aplausos en Ferraz por su “valentía”. Pero, incluso en la Ejecutiva, algunos dirigentes reconocen que la entrevista de Zapatero en Mañaneros 360 (TVE) “no ha aportado mucho”. Que afirman que sus explicaciones sobre sus joyas fueron “absolutamente insuficientes”.
En definitiva, asumen que Zapatero les ha dejado “con más preguntas” que respuestas. Y no pasó desapercibido que el expresidente “ha deslizado que si volviese atrás en el tiempo” no aceptaría las joyas, a las que hoy dice tener “alergia”.
“Se vio como una entrevista obligada”, afirma la citada dirigente. “Primero, por tantos días de silencio y falta de explicaciones. Y, segundo, porque ya se apunta al Gobierno”. Esta interlocutora reconoce que el expresidente dio “pocas respuestas”, que recurrió a varias “frases hechas”, pero “sin entrar en el fondo y sin explicaciones claras”.
También afirma que Zapatero tenía una mano atada a la espalda, porque un terreno es el político-mediático, y otro el judicial. Y considera probable que parte de los silencios del expresidente obedezca a que “su defensa exige estos tiempos” y “esta falta de información”. No convencen los argumentos contradictorios sobre las joyas halladas en su caja fuerte, valoradas en 1.3 millones de euros -“No encuentra la explicación adecuada”-, por más que se entienda que “quien primero debe tener esa información es el juez”.
El 17 de julio, cuando declaró como investigado ante el juez José Luis Calama por la pieza sobre el rescate de la aerolínea Plus Ultra, Zapatero pidió diez días para reunir la documentación sobre sus joyas y volver a comparecer por este segundo frente. En la entrevista del jueves ni siquiera dio pistas sobre cuándo solicitará volver a rendir cuentas ante el juez.
Además, el momento elegido para saltar a la palestra llega después de los tres escritos que recibió Calama el lunes (remitidos por Julio Martínez Martínez, Julio Martínez Sola y Roberto Roselli), en los que los investigados admitían que Zapatero medió para lograr el rescate a la aerolínea. El martes, el empresario y amigo del expresidente, Martínez Martínez, expuso esta misma versión ante el magistrado instructor.
Tras estos golpes a la defensa del otrora referente político y moral del PSOE, Calama rechazó el viernes el incidente de nulidad planteado por Zapatero, por presentarlo dos días fuera de plazo. Minutos después, citó a declarar como investigados el 7 y el 8 de septiembre a Martínez Sola y a Roselli, presidente y CEO de la aerolínea, respectivamente. Estrechando el cerco.
Durante toda la semana, el Gobierno evitó valorar los “cambios de versión” de los investigados. Y redujo sus acusaciones a un mero respaldo al informe policial: “Lo que hacen es consolidar de manera ordenada lo que dice el informe de la UDEF”.
“Si se demuestra su mediación, mal asunto”
Varios dirigentes ven difícil que el Gobierno o el partido, que reivindican la inocencia del expresidente, puedan retirarle su apoyo en el medio o el corto plazo. El propio Pedro Sánchez ha defendido en público su confianza en Zapatero, y tanto el Ejecutivo como Ferraz lo han reiterado estos días.
Un integrante de la Ejecutiva contempla que podrían dejarle caer “si aparece algo más que lo incrimine”. “Si se demuestra su mediación, mal asunto”, apostilla. De momento no contemplan otros supuestos.
De hecho, la dirigente territorial consultada ve muy difícil que esto ocurra, porque entiende que no se retira el apoyo al expresidente para no poner en cuestión el procedimiento por el que se concedió el rescate. Precisamente, el grueso de los esfuerzos de Moncloa estos días se centró en defender la legalidad y pulcritud en la concesión de este préstamo.
Ni el Gobierno ni Zapatero han sabido aclarar cómo la aerolínea tuvo constancia de la concesión del préstamo días antes de su aprobación en el Consejo de Ministros del 9 de marzo, como certifican los mensajes incluidos en el informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional.
Oficialmente, Moncloa y Ferraz evitan contemplar la opción de que afloren pruebas sobre Zapatero. Esta semana, fuentes del Ejecutivo reconocieron que han optado por “creer” en el expresidente, hasta que haya indicios serios que les hagan cambiar de posición.
En la cúpula socialista, donde siguen en contacto con el expresidente -como también lo hace Sánchez-, no quieren valorar siquiera este escenario. “¿Qué pruebas van a aparecer si eres inocente?”, reaccionaron. También criticaron que el expresidente tenga que “demostrar” su inocencia, en lugar de que “otros” prueben su “culpabilidad”.
“Se le seguirá apoyando para evitar el efecto dominó”
Un cargo público vaticina que a Zapatero “se le seguirá apoyando” casi en cualquier escenario. “Por evitar el efecto dominó”. Esto es, por no tener que dar la espalda a otras destacadas figuras investigadas en distintos procedimientos (como la directora de la Guardia Civil o la presidenta de la SEPI).
“Si empiezas a dejar caer a la gente, te acabas quedando solo”. En 2025, el Gobierno llegó al final del curso político tras haber dejado caer a Santos Cerdán y después de expulsar del partido a José Luis Ábalos. Un año después, los frentes abiertos se han multiplicado. La estrategia pasa por respaldar a los investigados, tanto del Ejecutivo como del partido, y por seguir aguantando hasta después del verano.

