Hay dos ideas muy claras entre los máximos dirigentes del PSOE, y una de ellas la comparten incluso en Moncloa: Pedro Sánchez convocará las elecciones generales de 2027 cuando más le beneficie, y el presidente “aún no ha decidido” cuándo pulsará el botón nuclear. Esta última es la que albergan también en el núcleo de poder del Gobierno, donde se muestran convencidos de que el presidente no desvelará sus movimientos -cuando los haya coreografiado- hasta que encuentre el momento más oportuno.
Sin embargo, en la recta final de la legislatura, y en un momento particularmente complejo para la coalición PSOE-Sumar, varios dirigentes socialistas aseguran a Artículo14 que no hay motivos para dar un paso en falso y precipitarse. Esto es, para convocar a las urnas en marzo del próximo año, la fecha que resuena con especial intensidad desde hace semanas. “Eso le interesa al PNV”, despacha uno de ellos.
Después de varios avisos a Sánchez en público y en privado, sus socios del Partido Nacionalista Vasco aseguraron haber sacado al presidente la promesa de llamar a los comicios inmediatamente después de decaer los Presupuestos para 2027. El Gobierno prevé que las cuentas lleguen al Congreso de los Diputados a mediados o finales de octubre, a más tardar, y el compromiso del presidente es que se voten antes del próximo año.
También se contempla que estos números sirvan como una suerte de “programa electoral”, toda vez que hoy no tienen los apoyos necesarios y asumen que están lejos de lograrlos.
De cumplirse el guion, decaer los Presupuestos y no haber bastado el respaldo del Partido Nacionalista Vasco, entienden que Sánchez ya no tendría las manos atadas. “El PNV las quiere para marzo, y también seguir gobernando. Se tendrán que esperar para los reyes de otro año”, apostilla un segundo dirigente.
Convocar las elecciones en marzo para que no coincidan con las municipales y autonómicas de mayo sería cumplir el guion del PNV o de Emiliano García Page, presidente de Castilla-La Mancha, pero sería un error táctico a juicio de estos interlocutores.
“En un primer análisis tiene sentido, pero si te estrellas te perjudica para las municipales y autonómicas de mayo”, comenta uno de ellos. La opción de una posible derrota en las generales, y de llegar a mayo “con una gestora” al frente del partido se le antoja inasumible
El retorno al ‘superdomingo’, ya descartado por Sánchez
Quienes plantean esta vía interpretan que la fórmula del superdomingo electoral, descartada por Sánchez en varias ocasiones, vuelve a cobrar sentido. Primero, porque reconocen que su principal temor es la abstención. Y, segundo, porque el líder socialista es quien tiene mayor capacidad de activar a sus votantes.
“Hay que movilizar y para eso hay que hacer un superdomingo. Lo demás es tirar la bala de las generales”, afirma un dirigente. El mismo que insiste en que “las campañas” a las generales les “van bien”, y quien vaticina que “si Sánchez sale a ganar, arrastra”.
Ese “run run” del superdomingo, sin embargo, es rechazado por otros interlocutores de la cúpula. Una de ellos destaca que esto sublevaría a parte de los alcaldes. La mayoría apuntan a julio, la opción favorita en las quinielas antes de que Sánchez anunciase que este año sí presentará Presupuestos.
Otra veterana dirigente territorial descarta de plano la opción de unir municipales, autonómicas y generales: “Primero, porque sería un agravante para las municipales, y me consta que no se quieren distorsionar. Y luego, por una cosa mucho más pragmática, y es el PNV”.
Afirma que, hasta ahora, en distintos foros internos se rumoreaba que los comicios podrían tener lugar en febrero, una “opción bastante certera” hasta hace apenas unas semanas. No cree que las declaraciones del Ejecutivo señalen hoy este escenario.
“Elecciones en marzo y revulsivo”, anticipa otro veterano de un territorio distinto. Esto, después de que los Presupuestos no salgan: “Todo apunta a eso”.
“Será posterior a la convocatoria de las municipales, julio”, apuesta un tercero. En general, la posibilidad de que Sánchez replique la fórmula del 23-J es considerada más que probable. Después del descalabro de las municipales y autonómicas de 2023, el presidente compareció para adelentar las generales, que se celebraron casi dos meses después. El miedo a que se replicara el resultado de PP y Vox en la mayoría de comunidades contribuyó a movilizar a los suyos, recuerdan.
El calendario judicial, “el elemento incontrolable”
Oficialmente, en Moncloa repiten que el calendario judicial no va a afectar a la decisión del presidente, particularmente en lo que se refiere a la situación de su esposa, Begoña Gómez. En el partido, sin embargo, afirman lo contrario.
“[El juez Juan Carlos] Peinado es nuestro mejor activista”, afirma una dirigente con galones. La instrucción de Peinado, que el lunes mandó a Gómez al banquillo por dos presuntos delitos, ha estado tan plagada de sobresaltos que les “beneficia”, reconocen. “Ya está condenada”, “es un caso de lawfare de manual”. Asumen que la fecha del juicio, previsto para 2027, puede influir en los siguientes pasos del presidente.
En este frente, como no ocurre con el caso de José Luis Ábalos o de Leire Díez, creen que sus bases sí perciben una “persecución” a Sánchez a través de su esposa. Y se evidencia, en opinión de distintos dirigentes, que determinados jueces aplican una doble vara de medir con todo lo que les afecta.
De hecho, uno de ellos da por “segura” la imputación del PSOE como persona jurídica en una de las causas que les afectan. Pero cree que esto les da “la oportunidad de defenderse”. Para intentar demostrar que fue Santos Cerdán, exsecretario de Organización investigado, quien aprovechó el partido para “lucrarse”.
Otra cosa es el caso del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, con dos causas abiertas: en la que se refiere al rescate de la aerolínea Plus Ultra, ven margen para que pueda explicarse y probar su inocencia. En lo que toca a sus joyas, que ha reconocido como un regalo del rey de Arabia Saudí cuando aún era presidente (2007), creen que tiene más difícil limpiar su imagen.
Además, otro dirigente con cargo público reconoce que el contexto internacional, con las maniobras de Donald Trump o la guerra en Irán como hitos destacados, pueden condicionar las decisiones del jefe del Ejecutivo. En el plano doméstico, sin embargo, el frente más preocupante es otro: “El elemento incontrolable es el mundo judicial”.

