Una parte del Partido Popular andaluz cree que Juanma Moreno debería mirar a su izquierda y tantear a Adelante Andalucía, la gran sorpresa en las elecciones del pasado domingo, antes de aceptar determinadas exigencias de Vox. “Es una posición a explorar”, sugiere un alto cargo regional. Una opción que, al menos formalmente, no está encima de la mesa y que genera controversia de puertas para adentro.
El debate se ha instalado en los despachos de San Telmo. “Se podría pactar en sanidad y dependencia para blindar servicios públicos”, sugiere un consejero, que ve incluso opciones de sacar adelante unos presupuestos con la que califica como la izquierda “no sanchista”. “Un acuerdo de investidura y de apoyo a leyes fundamentales”, resume.

En síntesis, este sector de la formación cree que Moreno se juega “su hemeroteca” y parte de su crédito político en la negociación con Vox, que ya ha dicho claramente que quiere pactar medidas como “la prioridad nacional”. Y de ahí que defiendan no descartar otras opciones, poniendo el especialmente el foco en Adelante Andalucía. “No habría nada más transversal”, incide otro dirigente.
“Si solo reconocemos una opción posible para negociar, estamos debilitando nuestra posición negociadora”, sentencian fuentes del Gobierno andaluz.

¿Hay opciones reales de dar ese paso? Moreno hoy por hoy no lo contempla y, ciertamente, hay otra parte del PP que no quiere oír hablar del tema. “Adelante Andalucía es el trotskismo clásico, por ahí no hay nada que hacer”, zanja otro consejero.
Además, Adelante Andalucía ya ha descartado dar una abstención o un “sí” a Moreno. “Somos la oposición del futuro al PP”, repite el cabeza de lista en cada entrevista a medios, José Ignacio García.
Moreno mira a Abascal
Así las cosas, el candidato popular centra sus mensajes en Santiago Abascal, aunque aún no ha comenzado una negociación en la que Antonio Sanz será su hombre de confianza. De momento, Moreno se mantiene en que quiere amarrar con Vox un acuerdo parlamentario, alejando la posibilidad de que entren en su gabinete. No es una fórmula nueva, sino que ya la experimentó en 2019, también con Ciudadanos para su primer mandato.
En una entrevista en Cope, el presidente autonómico defendió su “contundente” resultado pero empezó a normalizar al partido de Abascal como compañero de viaje. “Tiene la llave de la gobernabilidad”, dijo. Y se abrió al acuerdo parlamentario.
Desde Génova confían en que habrá un “gobierno de estabilidad” en Andalucía, y también miran a Vox como único socio posible. Así afirmó Ester Muñoz, portavoz parlamentaria. Fuentes populares descartan taxativamente que Moreno pida abstención al PSOE. “Hay más miedo a Sánchez que a Vox”

