El comienzo del verano llegará este domingo 21 de junio con un episodio de calor intenso y persistente que dejará temperaturas superiores a los 40 ºC en amplias zonas de España. El aumento térmico comenzará a notarse con fuerza durante el sábado, pero será a partir del domingo cuando el calor se extienda por buena parte de la Península y Baleares, acompañado de noches tropicales que dificultarán el descanso.
El verano astronómico empezará oficialmente a las 10:24 horas, según los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional. La nueva estación se estrenará así con temperaturas entre cinco y diez grados superiores a las habituales para estas fechas y con la posibilidad de que el episodio termine siendo considerado la primera ola de calor del año.
Un verano que comienza con temperaturas extremas
La Agencia Estatal de Meteorología prevé que el calor se intensifique durante el fin de semana y alcance su punto más adverso entre el domingo y los primeros días de la próxima semana. Los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir figuran entre las zonas más expuestas, con máximas de entre 38 y 40 ºC y valores que podrían acercarse localmente a los 42 ºC.
El portavoz de AEMET, Rubén del Campo, ha señalado que la combinación de temperaturas elevadas, extensión geográfica y persistencia permite pensar que España podría encontrarse ante la primera ola de calor del verano. No será únicamente un episodio de calor diurno: las temperaturas mínimas permanecerán muy altas durante la noche.
En buena parte del centro, el sur y el valle del Ebro, los termómetros no bajarán de los 20 ºC durante la madrugada. Son las denominadas noches tropicales, especialmente incómodas porque impiden que las viviendas se refresquen después de una jornada de calor. En puntos de Jaén, Córdoba, Ciudad Real o Almería, las mínimas podrían incluso superar los 25 ºC, entrando en la categoría de noches tórridas.
El domingo será extremadamente cálido en casi toda España

El primer día del verano estará marcado por cielos mayoritariamente despejados y una subida generalizada de las temperaturas. Protección Civil advierte de que se alcanzarán entre 38 y 40 ºC en el valle del Ebro, las depresiones del noreste y los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir.
Ciudades como Badajoz, Ciudad Real, Córdoba, Granada, Jaén, Lleida, Logroño, Toledo o Zaragoza podrían alcanzar o superar la barrera de los 40 ºC. El calor también aumentará de manera notable en el norte. En zonas interiores de Galicia y de la cornisa cantábrica se prevén máximas de entre 36 y 38 ºC, con puntos del área oriental que podrían aproximarse a los 40 ºC.
En el Mediterráneo aparecerá además polvo en suspensión, mientras que en Galicia y el Cantábrico podrán formarse nieblas matinales. El calor será prácticamente general, aunque su intensidad variará según la altitud, la cercanía al mar y la entrada de vientos locales.
El lunes puede ser el día más caluroso del episodio
Las previsiones apuntan a que el lunes 22 podría convertirse en el día álgido. En los grandes valles peninsulares se esperan de nuevo máximas de entre 39 y 40 ºC, con registros locales de hasta 42 ºC. La meseta norte se moverá entre los 36 y 38 ºC, mientras que La Mancha y los interiores del sureste podrían alcanzar los 40 ºC.
El martes mantiene todavía una elevada incertidumbre, pero los escenarios actuales contemplan temperaturas superiores a los 40 ºC en los valles del Guadiana y Guadalquivir, sin descartar registros puntuales aún mayores. A partir del miércoles podría comenzar un descenso gradual, aunque el calor seguiría situado muy por encima de los valores normales durante buena parte de la semana.
Esta persistencia es uno de los elementos que más preocupa a los meteorólogos. Un día aislado de calor puede resultar incómodo, pero varias jornadas consecutivas con máximas extremas y mínimas muy elevadas aumentan el riesgo para la salud, especialmente entre personas mayores, niños, enfermos crónicos y quienes trabajan al aire libre.
Tormentas, calima y riesgo de incendios
El calor no será el único fenómeno relevante. Durante las jornadas previas podrán desarrollarse tormentas en zonas de montaña y puntos de ambas mesetas. Algunas podrían venir acompañadas de granizo y rachas fuertes o muy fuertes de viento, especialmente en el entorno de las cordilleras Cantábrica e Ibérica.
La llegada de aire cálido y seco también elevará el riesgo de incendios forestales. Protección Civil ha pedido extremar las precauciones y evitar cualquier conducta que pueda provocar una ignición. Las autoridades recuerdan que no deben arrojarse cigarrillos, basura o botellas de vidrio en el campo, ni encender hogueras en zonas forestales o terrenos próximos.
En caso de detectar un fuego en su fase inicial, debe avisarse inmediatamente al 112. También se recomienda respetar las restricciones de cada comunidad autónoma y evitar internarse en zonas boscosas si existe un incendio activo.
Cómo protegerse durante las horas más difíciles

Protección Civil aconseja limitar la exposición directa al sol, evitar el ejercicio físico durante las horas centrales y permanecer en espacios ventilados o refrigerados. Beber agua con frecuencia es esencial, incluso sin sensación de sed, así como utilizar ropa ligera, clara y que proteja la cabeza.
Durante la noche, conviene ventilar cuando la temperatura exterior sea más baja y mantener persianas y ventanas cerradas durante las horas de mayor insolación. También es importante prestar atención a las personas que viven solas o tienen problemas de movilidad.
El verano de 2026 comenzará así sin transición. Del calendario astronómico se pasará directamente a un episodio de calor intenso, con máximas superiores a los 40 ºC, noches sin descanso y un riesgo creciente de incendios. España entra en la estación más calurosa del año con temperaturas propias del corazón de julio.

