La evacuación de los pasajeros del MV Hondius en Tenerife de mañana, domingo, se prepara ya como una operación sanitaria, logística y diplomática de máxima precisión. El crucero, afectado por un brote de hantavirus, deberá llegar a aguas canarias durante la madrugada del domingo y completar el desembarco en un “único movimiento”, sin contacto con la población local y con traslado directo hasta el Aeropuerto Tenerife Sur.
La clave del operativo está en una ventana de tiempo muy limitada. Según la planificación trasladada por el Gobierno canario, el buque se situará en el exterior del puerto de Granadilla entre las 3:00 y las 5:00 de la madrugada del domingo. A partir de ahí, solo se iniciará el fondeo si existe la certeza de que toda la evacuación puede realizarse de una sola vez, con los aviones de repatriación preparados en el Aeropuerto Tenerife Sur y el dispositivo cerrado de principio a fin.
Una operación en un único movimiento
El protocolo para evacuar a los 87 pasajeros del MV Hondius no contempla un desembarco escalonado convencional. La operación deberá ejecutarse en un único movimiento, desde el crucero hasta el aeropuerto, sin paradas intermedias ni contacto con personas ajenas al dispositivo.
Los pasajeros serán extraídos del buque en lanchas tipo Zodiak, que los trasladarán hasta el puerto de Granadilla. Una vez en tierra, pasarán directamente a autobuses burbuja, que los llevarán hasta la pista del Aeropuerto Tenerife Sur. Allí les esperarán los distintos aviones de evacuación preparados para trasladarlos a sus países de origen.
El portavoz del Gobierno canario, Alfonso Cabello, ha subrayado que la condición indispensable para activar el operativo es que todos los países implicados, o el Estado en su defecto, garanticen que los aviones estén ya en Tenerife durante la noche del sábado o a primera hora del domingo. Sin esa garantía, el desembarco no comenzará.
Autobuses burbuja hasta la pista del aeropuerto

El concepto central del protocolo es el aislamiento total. El objetivo es que los pasajeros del MV Hondius no tengan contacto con la población local ni con personas de la isla que no formen parte del dispositivo. Para ello, Sanidad Exterior trabaja en un documento cerrado con distintos niveles y barreras de seguridad.
Ese protocolo establecerá instrucciones específicas para cada profesional involucrado en la evacuación. La operación afectará a autoridades sanitarias, fuerzas de seguridad, personal portuario, servicios de emergencia y responsables aeroportuarios. Cada fase deberá estar coordinada para evitar tiempos muertos, exposiciones innecesarias o movimientos improvisados.
Una vez los pasajeros lleguen al puerto de Granadilla, subirán directamente a los autobuses burbuja. Desde allí serán trasladados hasta la pista del aeropuerto, sin pasar por una terminal convencional. La idea es que el circuito quede completamente encapsulado: buque, embarcaciones Zodiak, muelle, autobuses, pista y avión.
La ventana crítica: desde el domingo al lunes
Uno de los elementos que más condiciona el operativo es el empeoramiento previsto del estado del mar. Según las previsiones actuales, las condiciones marítimas empeorarán de forma importante a partir del lunes. Por eso, la única oportunidad real para completar la evacuación será desde aproximadamente las 12:00 del domingo y hasta que el cambio del mar impida continuar con seguridad.
Si la operación no puede completarse en esa ventana, el MV Hondius deberá abandonar aguas canarias e iniciar su camino para regresar a su país de origen. El Gobierno canario ha sido claro en este punto: si el lunes no se ha completado la evacuación, el barco tendrá que seguir su travesía y no se podrá repetir la operación en Canarias.
Este es uno de los puntos más delicados del protocolo. No basta con que el barco llegue a Tenerife. También deben estar listos los vuelos, los medios de traslado, las barreras sanitarias y la coordinación entre todas las administraciones implicadas. Cualquier retraso puede comprometer el operativo.
Cuatro aviones confirmados

Hasta el momento, el Gobierno canario ya ha confirmado cuatro aviones: uno de Países Bajos, otro de Gran Bretaña, otro de Estados Unidos y otro de España. La presencia de más de una veintena de nacionalidades a bordo obliga, sin embargo, a buscar fórmulas adicionales de repatriación.
Una de las opciones que maneja el protocolo es agrupar a los ciudadanos europeos en un único vuelo. Ese dispositivo podría abarcar hasta nueve países de la Unión Europea. Además, podrían sumarse otras nacionalidades extracomunitarias con acuerdos vigentes con la UE, lo que elevaría hasta doce el número de nacionalidades incluidas en una misma operación aérea.
También se contempla activar, si fuera necesario, un recurso de Protección Civil Europeo. Otra posibilidad es que el propio armador del buque se responsabilice de uno de los vuelos pendientes. La prioridad, en todo caso, es que todos los pasajeros tengan una salida asignada antes de iniciar el desembarco.
La tripulación seguirá a bordo
El protocolo distingue entre pasajeros y tripulación. Los aproximadamente 60 integrantes de la tripulación del MV Hondius no desembarcarán en Tenerife. Continuarán a bordo del crucero en su trayecto hacia el lugar de origen del buque.
También permanecerá en el barco el cadáver de la persona fallecida a consecuencia del brote. Según la información trasladada por Países Bajos y Sanidad Exterior, el cuerpo continuará a bordo durante la travesía prevista hasta origen.
Esta decisión refuerza la lógica general del operativo: Tenerife será un punto de evacuación controlada para los pasajeros, no un puerto de desembarco general para el buque. El crucero no entrará en una dinámica ordinaria de escala, ni la isla asumirá más movimientos de los estrictamente necesarios.








