“Las patrullas de escolta deberán circular con las ventanillas cerradas y sistema de aire en modo recirculación”. Así lo establece el protocolo que la Unidad Central Operativa (UCO) NRBQ del Sedex NRBQ (control de contaminación Nuclear, Radiológica, Bacteriológica y Química) de la Guardia Civil sobre el hantavirus, al que ha tenido acceso Artículo14, cuando la Benemérita tiene jurisdicción en el puerto de Granadilla en Tenerife en el que va a fondear el barco y van a desembarcar los pasajeros. El protocolo estipula para los agentes en la “zona caliente” como protección respiratoria, “máscara completa (panorámica) con filtro de partículas de alta eficacia (P3)”.
“A diferencia de otros hantavirus, esta cepa tiene capacidad documentada de transmisión interhumana por contacto estrecho. Por tanto, la Guardia Civil debe extremar las precauciones no solo ambientales, sino también ante la posibilidad de contactos directos con casos sospechosos o declarados de padecer la enfermedad”, advierte el documento elaborado en las últimas horas y que se suma al de la Policía Nacional, del que ha informado este medio este jueves.
Los pasajeros que sean trasladados a centros de referencia (como el hospital Gómez Ulla u otros centros en Canarias) “serán considerados contactos de alto riesgo”, alerta el texto, con lo que detalla que las patrullas de escolta, que deberán circular con las ventanillas cerradas y sistema de aire en modo recirculación, “en caso de tener que interactuar con los vehículos medicalizados, se hará siempre a favor del viento y manteniendo la distancia de seguridad”.
“Dada la naturaleza del brote y la confirmación de transmisión interhumana, ante la sospecha o previsión de servicios realizados por agentes de la Guardia Civil que implique contacto directo con personas contagiadas o en cuarentena, el equipo de protección es de uso obligatorio y no discrecional estableciéndose las siguientes medidas preventivas y niveles de protección”.
Los tres niveles de protección
De esta forma, el Nivel 1 (máxima protección), destinado a agentes que realicen intervenciones en la “zona caliente”, tengan contacto directo con enfermos o presten seguridad inmediata a los facultativos de Sanidad Exterior durante el triaje y evacuación, prevé un equipo de protección “EPI Categoría 3.3 (Protección contra agentes biológicos con costuras estancas)”, con protección Respiratoria: Máscara completa (panorámica) con filtro de partículas de alta eficacia (P3) y complementos de doble guante de nitrilo y botas de protección con calzas desechables”.
El Nivel 2, para personal de Seguridad de Perímetro y Control de Accesos, estima un “Equipo de Protección EPI Categoría 3.4.5.6 (Protección frente a salpicaduras, partículas sólidas y aerosoles). Protección respiratoria: Mascarilla mínimo FFP2, (recomendable FFP3 si hay viento hacia el puesto). Complementos: Gafas de protección. Doble guante de nitrilo y botas de protección”.
Y el Nivel 3, destinado al resto de unidades de Seguridad Ciudadana o Resguardo Fiscal que mantengan cualquier servicio en el muelle, zonas de carga o perímetros de centros de hospitalización, contará con un equipo de Protección “Uniforme reglamentaria. Protección Respiratoria: Mascarilla autofiltrante mínimo FFP2. Complementos: Guantes de nitrilo y protección ocular”.
Otras medidas de protección
Ante la sospecha o previsión de cualquier otro servicio que implique contacto directo con personas contagiadas o en cuarentena, se establecen las siguientes medidas preventivas: comunicación inmediata, ponerse en contacto con la Unidad Central Operativa NRBQ; asesoramiento técnico: solicitar asesoramiento sobre el protocolo específico de aproximación y las medidas de descontaminación de personal y material que la UCO NRBQ determine, y coordinación de medios: evaluar si la intervención requiere que sea la propia Unidad NRBQ la que lidere la entrada o el manejo de la escena para minimizar la exposición de las unidades de Seguridad Ciudadana.
Si durante un servicio de patrulla ordinaria se detecta a una persona con sintomatología compatible en un entorno de riesgo, las medidas a seguir son: aislamiento y mantener una distancia de seguridad de al menos 3 metros; uso de EPI: colocación inmediata de mascarilla FFP3 y guantes de nitrilo, y aviso de Alerta: notificar a la Central (COS) para que se establezca el enlace con la UCO NRBQ y los servicios sanitarios de emergencia, evitando el traslado del sospechoso en vehículos patrulla convencionales sin la debida protección, marca el texto.
Vigilancia y sintomatología
Respecto a la vigilancia epidemiológica y sintomatología, el documento recuerda que el hantavirus comienza con fiebre alta, dolores musculares y cefaleas, progresando rápidamente a insuficiencia respiratoria. “Por ello, todo agente que haya tenido contacto estrecho con un caso confirmado deberá pasar a situación de vigilancia activa según las instrucciones del Servicio de Sanidad y del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales al respecto, si durante el periodo de 45 días posteriores a la intervención se aprecia algún tipo de sintomatología deberá informar de inmediato a su superior y acudir al escalón sanitario indicando al mismo haber participado en algún operativo relacionado con el presente informe”, insta.
“La actuación policial ante el hantavirus debe ser proactiva y basada en el principio de precaución. La coordinación con la UCO NRBQ es obligatoria ante cualquier escenario que exceda el contacto ambiental rutinario, garantizando así la seguridad del personal y evitando que los agentes se conviertan en vectores de transmisión”, concluye el protocolo.
