En la parroquia de un pequeño pueblo castellano, una mujer de 78 años abre cada mañana las puertas del templo, prepara las flores del altar y coordina la catequesis de los niños. A cientos de kilómetros, en un barrio multicultural de Madrid, una joven ecuatoriana organiza una procesión dedicada a la Virgen del Quinche mientras comparte vídeos religiosos en redes sociales. En Barcelona, una profesional universitaria de cuarenta años bautizó a sus hijos y se declara católica, aunque apenas pisa una iglesia salvo en celebraciones familiares. Las tres forman parte de la radiografía de las mujeres católicas españolas.
Lejos de las simplificaciones habituales, las católicas constituyen hoy uno de los grupos sociales más diversos del país. Continúan siendo más religiosas que los hombres, se ocupan de buena parte de la actividad cotidiana de la Iglesia y mantienen una presencia decisiva en ámbitos educativos, asistenciales y comunitarios. Sin embargo, también viven inmersas en los mismos procesos de transformación cultural que afectan al conjunto de la sociedad española.

La fotografía más reciente muestra una realidad compleja. Según el Barómetro del CIS de febrero de 2026, el 57,8% de las mujeres adultas se define como católica. De ellas, el 22,4% se considera practicante y el 35,4% no practicante. Entre los hombres, en cambio, la identificación católica desciende hasta el 50%.
Desde hace décadas, las mujeres mantienen niveles superiores de religiosidad, afiliación y práctica. Aunque la secularización ha reducido la influencia social de la religión, la brecha de género continúa siendo una de las constantes más sólidas de la sociología religiosa española.
Una fe que envejece
La edad es hoy el principal factor que explica la práctica religiosa. Cuanto mayor es la persona, más probable resulta que mantenga una vinculación activa con la Iglesia. Entre quienes tienen 75 años o más, el porcentaje de católicos practicantes alcanza el 37,1%, una cifra muy superior a la observada entre los jóvenes. En las generaciones nacidas después de la Transición, la práctica religiosa regular se ha reducido considerablemente, aunque no ha desaparecido.
Este fenómeno refleja uno de los cambios culturales de las últimas décadas. La España en la que la religión estructuraba la vida familiar, educativa y comunitaria ha dado paso a una sociedad donde la fe se ha convertido cada vez más en una opción individual.
Sin embargo, la secularización no implica necesariamente abandono total de la identidad religiosa. La figura más numerosa dentro del catolicismo femenino actual es probablemente la de la llamada católica cultural. Mujeres que siguen identificándose como católicas por tradición familiar, memoria colectiva o sentido de pertenencia, aunque no mantengan una práctica regular.

Bautizos, bodas, comuniones, funerales, celebraciones navideñas o peregrinaciones continúan siendo motivos de conexión con una identidad religiosa que, en muchos casos, se vive más como herencia cultural que como compromiso doctrinal.
El impacto de la inmigración
Si existe un factor que está redefiniendo el rostro del catolicismo español, ese es la inmigración. España cuenta actualmente con más de 25 millones de mujeres residentes. De ellas, cerca de una de cada cinco ha nacido fuera del país. En comunidades como Baleares, Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana o Canarias, las mujeres inmigrantes representan porcentajes especialmente elevados.
Este fenómeno está teniendo consecuencias visibles en la vida parroquial. Muchas iglesias que hace veinte años registraban un progresivo envejecimiento han encontrado nueva vitalidad gracias a la llegada de fieles procedentes de América Latina, Filipinas o distintos países africanos. Las celebraciones incorporan nuevas devociones, músicas, festividades y formas de participación comunitaria. Procesiones dedicadas a vírgenes latinoamericanas, grupos de oración multiculturales y celebraciones bilingües son ya una realidad habitual en numerosas diócesis.
Brecha de género
Existe una paradoja evidente en la Iglesia española contemporánea. Aunque las posiciones de mayor autoridad sacramental siguen reservadas a los hombres, gran parte del funcionamiento cotidiano de la institución descansa sobre el trabajo femenino. Las cifras son elocuentes. España cuenta con casi 25.000 religiosas frente a menos de 8.000 religiosos varones. Existen cerca de 3.000 comunidades femeninas, más del doble que las masculinas. Además, la Iglesia declara la existencia de 81.000 catequistas y más de 400.000 laicos asociados a movimientos y organizaciones eclesiales. Son ellas quienes coordinan catequesis, visitan enfermos, organizan actividades parroquiales, gestionan proyectos asistenciales y sostienen numerosas iniciativas educativas y sociales.

Pocas cuestiones generan hoy más discusión dentro del catolicismo español que el papel de las mujeres en la Iglesia. Mientras las estructuras sacramentales continúan reservadas a los hombres, crece el número de voces que reclaman una mayor corresponsabilidad femenina en órganos de gobierno, planificación pastoral y toma de decisiones.
El impulso sinodal promovido por el papa Francisco abrió espacios de reflexión que han tenido eco también en España. Congregaciones religiosas, asociaciones de laicos y sectores vinculados a la renovación pastoral plantean la necesidad de avanzar hacia modelos más participativos.
¿La fe tiene ideología?
La religión continúa influyendo en la orientación ideológica de una parte significativa de la población. Los católicos practicantes tienden a situarse más a la derecha del espectro político que la media nacional, según las encuestas del CIS. Sin embargo, no existe un comportamiento político uniforme entre las católicas españolas.
Las diferencias generacionales, educativas, territoriales y sociales son más importantes. Una jubilada practicante de un entorno rural, una estudiante universitaria vinculada a movimientos juveniles católicos y una profesional urbana que apenas mantiene relación con la Iglesia pueden compartir identidad religiosa y, al mismo tiempo, defender posiciones políticas muy diferentes.

