León XIV en España

Lara Sánchez, marinera de Salvamento Marítimo: “Nadie cruza el Atlántico con un bebé si está bien en su casa”

Lara Sánchez, marinera de Salvamento Marítimo en Gran Canaria, relata a Artículo14 cómo son los rescates en la ruta canaria y por qué la visita de León XIV a los migrantes puede ayudar a comprender una realidad que pocas personas conocen de cerca

Lara Sánchez, marinera de Salvamento Marítimo en el puerto de Arguineguín, en Gran Canaria
Lara Sánchez, marinera de Salvamento Marítimo en el puerto de Arguineguín, en Gran Canaria

El puerto de Arguineguín ocupa un lugar central en la historia reciente de la crisis migratoria en España. Fue aquí donde, en 2020, miles de personas rescatadas en la Ruta Canaria quedaron hacinadas durante semanas en el muelle en unas condiciones que dieron la vuelta al mundo y que llevaron a numerosas organizaciones humanitarias a bautizar el lugar como el “muelle de la vergüenza”. Aquel año llegaron al archipiélago más de 23.000 migrantes, una cifra que volvió a situar a Canarias como una de las principales puertas de entrada a Europa.

Seis años después, Arguineguín sigue siendo uno de los escenarios donde se hace visible una de las rutas migratorias más mortíferas del planeta. Las organizaciones especializadas estiman que miles de personas pierden la vida cada año intentando alcanzar las costas canarias desde Marruecos, Mauritania, Senegal o Gambia. Muchas desaparecen sin dejar rastro en medio del Atlántico. Otras son rescatadas después de pasar días o incluso semanas a la deriva.

Desde este puerto opera parte del dispositivo de Salvamento Marítimo que sale al encuentro de los cayucos. Lara Sánchez, marinera de la Salvamar Macondo y habitual integrante de los operativos de rescate, conoce esa realidad de primera mano. Ha participado en operaciones en mitad de temporales, ha visto llegar embarcaciones con personas al borde del colapso físico y todavía recuerda el nombre de una bebé de nueve meses rescatada una noche de mar embravecido. En conversación con Artículo14, explica cómo se desarrollan estos rescates y por qué considera importante que León XIV haya querido encontrarse precisamente con esta realidad durante su visita a Canarias.

Una imagen de los 61 inmigrantes trasladados este miércoles al puerto de La Restinga, la isla canaria de El Hierro
Una imagen de migrantes en el puerto de La Restinga, en la isla canaria de El Hierro
EFE

Para quien no conozca bien Salvamento Marítimo, ¿cuál es exactamente vuestro trabajo?

Además de la inmigración, que es por lo que nos conoce la mayoría de la gente, estamos dedicados a muchas más tareas de salvamento. Hacemos remolques, intervenimos en incendios, atendemos personas a la deriva en alta mar… Cualquier tipo de emergencia que tenga que ver con el mar y con una embarcación pasa por nosotros.

¿Qué sucede cuando se detecta una embarcación en peligro?

El protocolo comienza cuando nos activa el centro de coordinación de Salvamento Marítimo de Las Palmas. Movilizan a toda la tripulación y nos facilitan las coordenadas. La embarcación puede haber sido detectada por el SIVE de la Guardia Civil, por un mercante o por cualquier otro barco. En cuanto recibimos el aviso ponemos rumbo hacia allí.

¿Cómo se decide la forma de intervenir cuando se trata de una patera o un cayuco?

Depende mucho de las condiciones climáticas. Hay ocasiones en las que es imposible que nosotros lleguemos hasta ellos y tiene que intervenir un helicóptero. Pero la maniobra siempre persigue lo mismo: lanzar los cabos, asegurar la embarcación, evaluar la situación y sacar al mayor número posible de personas en el menor tiempo posible. Después, si se puede recuperar la embarcación, se recupera; si no, se queda a la deriva. Lo importante son siempre las personas.

¿Se hace algún tipo de distinción según la procedencia de quienes viajan a bordo?

Ninguna. Cualquier persona que esté ahí dentro necesita ayuda. La vida humana prevalece siempre.

¿Qué le parece que el Papa León XIV haya querido venir precisamente a encontrarse con esta realidad?

Me parece importante que se dé visibilidad, sobre todo a las personas que están en primera línea y también a quienes viven esta situación. Por televisión se ve muy diferente. Cuando la embarcación ya está amarrada en el muelle no se percibe realmente lo que ocurre ahí fuera. La realidad de las condiciones climáticas en alta mar es muy distinta a la que se ve desde tierra. Hasta que no estás allí y lo ves con tus propios ojos no te das cuenta de lo que supone.

ARGUINEGUÍN (GRAN CANARIA), 11/06/2026.- El papa León XIV recibe flores de dos voluntarios para protagonizar una ofrenda floral en el mar en recuerdo de los migrantes muertos en la travesía durante el encuentro con más de un millar de inmigrantes de África, América Latina y con representantes de las principales instituciones y organizaciones sociales que trabajan en los servicios de rescate, acogida e integración en el muelle de Arguineguín, en la isla de Gran Canaria, este jueves, en el sexto día de su viaje a España. EFE/ Angel Medina G. POOL
El papa León XIV recibe flores de dos voluntarios para protagonizar una ofrenda floral en el mar en recuerdo de los migrantes muertos en la travesía
Efe

Cualquier persona no deja su vida atrás y se mete en una embarcación para cruzar así el Atlántico si está bien en su casa. Y mucho menos si lleva niños pequeños o mujeres embarazadas. Hasta que no lo ves de cerca es muy difícil comprenderlo.

Después de tantos rescates, ¿hay alguna historia que recuerde especialmente?

Nosotros rescatamos a una bebé de nueve meses que se llamaba Zeineb Cissé. Nunca olvidaré ese nombre.

Fue una de las noches más complicadas que hemos vivido aquí. La rescatamos junto a otras veinticuatro personas a unos cincuenta y cinco kilómetros de Gran Canaria. Había olas de cinco metros y vientos de fuerza siete. Fue una noche horrible y muy dura para todos.

Pero aquí hemos vivido situaciones de todo tipo. Incluso hemos asistido a dos partos dentro de una patera.

¿Cuánto puede durar una travesía desde la costa africana hasta Canarias?

Depende mucho del punto de salida y de las condiciones del mar. De las embarcaciones en las que yo he intervenido, la que más tiempo llevaba había pasado catorce días navegando.

Venían completamente deshidratados. Muchos apenas podían moverse. Al llegar temblaban, vomitaban y estaban exhaustos. Las condiciones son realmente horribles.

¿Se encuentran con frecuencia con personas fallecidas?

Lamentablemente sí. No es lo habitual que las encontremos porque muchas veces los cuerpos son arrojados al mar durante la travesía, sobre todo por cuestiones de higiene. Pero hemos visto de todo.

Si pudiera decirle una sola cosa al Papa, ¿qué le diría?

Personalmente, le diría que siga promoviendo la idea de que todos somos iguales.

Espero que pueda cambiar la opinión de muchas personas que inicialmente ven esta realidad como algo negativo. Ojalá el mensaje que salga hoy de aquí sea precisamente ese: que independientemente de tu color de piel, tu raza o tu procedencia, si tu vida está en peligro merece ser salvada.

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