Los hombres del norte tienen el mejor esperma de España

Un estudio descarta los hábitos de vida, mientras señala a la contaminación ambiental para explicar la brecha de calidad entre el norte y el centro del país

El código postal podría decir más sobre la fertilidad masculina de lo que se pensaba. Al menos, eso es lo que sugiere un estudio español presentado en el mayor congreso europeo de reproducción humana. Sus resultados dibujan un mapa inesperado: los hombres que viven en el norte de España presentan una calidad seminal significativamente mejor que quienes residen en el centro y el sur del país.

La diferencia no es anecdótica. En uno de los indicadores más utilizados para evaluar la fertilidad masculina, el número total de espermatozoides móviles, los participantes de Asturias llegaron a duplicar los valores registrados en Madrid.

La primera sospecha de los investigadores fue la de siempre: los hábitos de vida. Fumar, beber alcohol, hacer menos ejercicio, seguir una dieta poco saludable o tener un mayor índice de masa corporal. Pero los datos no confirmaron esa hipótesis.

Tras analizar todos esos factores, comprobaron que apenas existían diferencias entre los participantes. Los hombres comían de forma parecida, practicaban un nivel similar de actividad física y compartían patrones de consumo muy parecidos. Sin embargo, la calidad del semen seguía dibujando un mapa distinto.

La explicación había que buscarla fuera de casa.

Cuando el aire también entra en el laboratorio

El estudio, presentado en el congreso anual de la European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE), analizó muestras de semen de 386 hombres atendidos en siete centros españoles de reproducción asistida entre junio de 2024 y diciembre de 2025. Todos respondieron además a un cuestionario detallado sobre sus hábitos de vida. Incluso después de ajustar esas variables, las diferencias regionales permanecían.

“Hemos comprobado que los hábitos de los varones son similares en todas las regiones estudiadas, por lo que la explicación de las diferencias en la calidad del semen tiene que ser ambiental”, explica Rocío Núñez-Calonge, principal autora del estudio.

Los investigadores no señalan un único responsable, pero sí apuntan a un sospechoso recurrente: la contaminación.

Las grandes ciudades concentran más tráfico, partículas en suspensión y compuestos químicos presentes en el aire, factores que desde hace años diferentes investigaciones relacionan con alteraciones de la función reproductiva masculina.

“No hemos podido determinar exactamente cuáles son esos factores ambientales que marcan las diferencias. Todo apunta a la contaminación, que probablemente sea mayor en el centro, especialmente en Madrid, que en el norte”, apunta Núñez-Calonge.

La hipótesis no surge de la nada. En los últimos años numerosos trabajos han relacionado la exposición prolongada a partículas finas, metales pesados, pesticidas, microplásticos o disruptores endocrinos con un deterioro de distintos parámetros seminales.

Lo novedoso ahora es que esas diferencias aparecen dentro de un mismo país y entre hombres que, sobre el papel, viven de forma muy parecida.

Una tendencia que preocupa a los especialistas

El estudio llega en un momento especialmente delicado para la fertilidad masculina. La Organización Mundial de la Salud estima que una de cada seis personas tendrá problemas de infertilidad a lo largo de su vida y recuerda que el factor masculino interviene, solo o junto al femenino, en aproximadamente la mitad de los casos.

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Mientras tanto, la ciencia lleva años observando otra tendencia. Diversos estudios internacionales han documentado un descenso progresivo de la concentración espermática durante las últimas décadas. No existe una única explicación, pero la mayoría apunta a una combinación de envejecimiento, obesidad, sedentarismo, tabaquismo y una exposición creciente a contaminantes ambientales.

El estudio, añade más incógnitas. Si los hábitos son prácticamente los mismos y las diferencias persisten, el foco deja de estar únicamente en las decisiones individuales.

Mucho más que fertilidad

Los especialistas recuerdan que un seminograma no determina por sí solo si un hombre será fértil o infértil. La calidad seminal depende de distintos parámetros -concentración, movilidad, morfología y vitalidad de los espermatozoides- y además puede variar con el tiempo.

Por eso los autores insisten en interpretar los resultados con prudencia. Vivir en una gran ciudad no implica necesariamente tener problemas de fertilidad, igual que residir en el norte no garantiza una excelente calidad seminal.

“Una peor calidad del semen implica una mayor probabilidad de infertilidad masculina y más dificultades para conseguir el embarazo, pero una vez que este se produce, la salud de los niños no se ve afectada”, recuerda Núñez-Calonge.

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