Por qué el eclipse de sol del 12 de agosto es un evento histórico imprescindible

La sombra de la Luna cruzará España de Galicia a Baleares al atardecer y permitirá contemplar la corona solar después de más de un siglo

Eclipse de sol del 12 de agosto - Sociedad
Una fotografía de un eclipse solar.
Archivo

España se prepara para vivir uno de esos acontecimientos que difícilmente pueden explicarse únicamente con cifras. El próximo miércoles, el eclipse de sol del 12 de agosto oscurecerá una amplia franja del país cuando todavía no haya terminado el día. Durante unos instantes, la Luna cubrirá completamente el disco solar y convertirá el atardecer en una noche inesperada.

No será simplemente un fenómeno astronómico espectacular. El Instituto Geográfico Nacional lo define como el primer eclipse total de Sol visible desde la Península Ibérica en más de un siglo. Para encontrar un precedente semejante hay que retroceder hasta el 30 de agosto de 1905, cuando numerosas expediciones científicas internacionales viajaron a España para estudiar la ocultación completa del Sol.

Más de 120 años después, el país volverá a situarse en uno de los lugares privilegiados del planeta desde los que podrá contemplarse la totalidad.

Una sombra que atravesará España de oeste a este

La franja de totalidad del eclipse de sol del 12 de agosto recorrerá España desde Galicia hasta Baleares. Pasará por numerosas capitales y territorios de la mitad norte peninsular, entre ellos A Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Burgos, Zaragoza, Teruel, Tarragona, Castellón, Valencia y Palma.

Quienes se encuentren dentro de esa banda podrán ver cómo la Luna tapa por completo el Sol. En el resto de España, el fenómeno será parcial, aunque el porcentaje de ocultación será muy elevado en buena parte del territorio.

La diferencia entre ambas experiencias es fundamental. Durante un eclipse parcial, incluso cuando queda visible una porción muy pequeña del disco solar, la luz continúa siendo suficientemente intensa para iluminar el entorno. En la totalidad, en cambio, el día se apaga durante unos segundos, desciende la luminosidad y aparece la corona solar, una envoltura tenue que normalmente queda oculta por el resplandor del propio Sol.

Esa transformación del paisaje explica por qué los especialistas insisten en que estar dentro de la franja de totalidad cambia por completo la experiencia. No es una cuestión de contemplar un porcentaje algo mayor, sino de presenciar un fenómeno distinto.

El eclipse total llegará durante el atardecer

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Mapa con la totalidad y el porcentaje de oscurecimiento durante el eclipse.
IGN

Una de las características que convertirá el eclipse de sol del 12 de agosto en una escena especialmente singular será su horario. España se encuentra cerca del final del recorrido de la sombra lunar, por lo que la ocultación total se producirá con el Sol descendiendo hacia el horizonte occidental.

La combinación promete una imagen poco habitual: el disco negro de la Luna rodeado por la corona solar y suspendido sobre un paisaje teñido por los últimos tonos del día. Sin embargo, esta particularidad también complicará la observación.

El Sol estará muy bajo en algunas localidades, especialmente en las situadas más al este. Una montaña, una hilera de árboles, un edificio o cualquier elevación del terreno podría ocultarlo durante el momento decisivo. Por ese motivo, será imprescindible elegir un lugar con una visión amplia y completamente despejada hacia el oeste.

La duración de la totalidad variará dependiendo de la ubicación. En A Coruña se prolongará durante unos 76 segundos, mientras que en zonas próximas a Burgos podrá superar el minuto y medio. Aunque pueda parecer un intervalo breve, las fases parciales anteriores y posteriores harán que el fenómeno completo se extienda durante mucho más tiempo.

España será uno de los epicentros mundiales

La sombra del eclipse recorrerá el norte de Rusia, Groenlandia, Islandia, el océano Atlántico, España y una pequeña zona del noreste de Portugal. En la mayor parte del resto de Europa, así como en sectores de Norteamérica y del norte de África, solo podrá observarse de manera parcial.

España será, por tanto, uno de los territorios más accesibles, extensos y poblados situados dentro de la franja de totalidad. Millones de personas tendrán la oportunidad de contemplar el fenómeno sin desplazarse hacia regiones polares o lugares remotos.

La dimensión del acontecimiento ha llevado al Gobierno a crear una comisión interministerial encargada de coordinar las actuaciones relacionadas con los eclipses de 2026, 2027 y 2028. El dispositivo contempla cuestiones de seguridad, movilidad, salud pública, turismo, divulgación científica y protección civil ante la llegada de visitantes y la concentración de público en determinados puntos de observación.

El eclipse de sol del 12 de agosto será el primero del llamado Trío de Eclipses. España también presenciará un eclipse total el 2 de agosto de 2027, especialmente visible desde el extremo sur peninsular, Ceuta y Melilla, y otro anular el 26 de enero de 2028.

Una experiencia irrepetible para varias generaciones

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Una fotografía artística de un eclipse solar.
Licencia Unsplash

La proximidad del eclipse de 2027 no reduce la importancia del fenómeno de este año. Ambos tendrán recorridos, horarios y condiciones diferentes. El de agosto de 2026 cruzará una gran parte del país y lo hará al final de la tarde, proporcionando una configuración visual extraordinaria.

Además, ninguna persona viva pudo contemplar el eclipse total que atravesó España en 1905. Para varias generaciones, el próximo 12 de agosto será la primera oportunidad de experimentar desde su propio país ese instante en el que el Sol desaparece, la temperatura comienza a descender y el paisaje parece detenerse.

La observación, no obstante, deberá realizarse con protección adecuada. Durante todas las fases parciales será obligatorio utilizar gafas homologadas específicamente para eclipses. Las gafas de sol convencionales, las radiografías, los cristales ahumados y los filtros caseros no protegen la retina. Tampoco deben emplearse prismáticos, cámaras o telescopios sin filtros solares instalados delante del objetivo.

Las gafas podrán retirarse únicamente durante la totalidad y desde lugares situados dentro de su franja. En cuanto reaparezca la primera porción del Sol, será necesario volver a colocárselas.

El eclipse de sol del 12 de agosto será histórico por su rareza, por su alcance territorial y por la extraordinaria estampa que dibujará sobre el horizonte. No consistirá únicamente en mirar hacia el cielo. Será la oportunidad de presenciar un fenómeno que España llevaba esperando más de 120 años.

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