La llegada este próximo fin de semana del crucero con viajeros expuestos al hantavirus y la detección de un caso sospechoso en Alicante pone en el foco un servicio prácticamente invisible para la mayoría de la población, pero clave en el control de riesgos sanitarios internacionales: Sanidad Exterior. Esta es la unidad de choque frente a las amenazas sanitarias procedentes del exterior, principalmente de terceros países.
“La labor del servicio de Sanidad Exterior es un trabajo silencioso y discreto pero imprescindible porque está en permanente vigilancia para evitar riesgos para la salud pública”, aseguraba en enero de 2020 el entonces ministro de Sanidad, Salvador Illa. Una premonición que quedó patente durante la Covid-19.
Los ciudadanos españoles procedentes de #Wuhan han sido evaluados por los equipos de Sanidad Exterior y se dirigen al hospital Gómez Ulla. Quiero agradecer a los trabajadores de @sanidadgob y el resto de ministerios implicados su labor.Nos alegra enormemente tenerles de vuelta pic.twitter.com/q3chqNPIlm
— Salvador Illa Roca (@salvadorilla) January 31, 2020
Reducida a mínimos tras la pandemia
Sin embargo, fuera del foco mediático tras la pandemia, el Gobierno ha dejado en el olvido esta unidad, que opera hoy con menos medios que entonces. Según denuncian sus trabajadores, su situación puede resumirse con una palabra: “sin”. Como gráficamente explican fuentes sindicales: “Sin medios, sin garantías de protección frente a los riesgos, sin salario“.
“Ahora mismo solamente hay 51 médicos de Sanidad Exterior en toda España. Es lo único que hay”, explica a Artículo14 César Pérez, portavoz estatal de CCOO. Denuncia que son un 25% menos que durante a pandemia -entonces había 68-. A ellos, se suman otros 80 profesionales de enfermería.
Estos equipos son los encargados de gestionar físicamente los controles en los puertos y aeropuertos y dependen del Ministerio de Política Territorial de Ángel Víctor Torres. Sin embargo, la estrategia y los protocolos corresponden al Ministerio de Sanidad de Mónica García, que cuenta con una unidad muy pequeña de poco más de una decena de personas.

Vacantes sin cubrir y guardias a 1,45 euros la hora
Toda la operativa de Sanidad Exterior debe cumplir con las exigencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS). España debe garantizar el Reglamento Sanitario Internacional (RSI-2005), en virtud del cual asegura que dispone de puntos para responder a emergencias sanitarias. En total, son ocho puertos -Vigo, Bilbao, Barcelona, Palma de Mallorca, Valencia, Málaga, Tenerife y Las Palmas y cinco aeropuertos.
Esta estructura territorial limitada obliga a los equipos a desplazarse para cubrir las alertas. “Sanidad Exterior no está en todos los puertos y aeropuertos. Por ejemplo, si hay que ir a Coruña se va desde Vigo o a Santander, desde Bilbao”, explica César Pérez. La disponibilidad se complica porque -según denuncia el sindicado- existe además un 30% de las vacantes sin cubrir en el colectivo médico y un 20%, en enfermería.
“Padecemos una altísima rotación porque el salario es equivalente al de un médico de atención primaria, pero nosotros tenemos una gran exigencia horaria que no está retribuida. Las guardias se pagan a 1,45 euros la hora (35 euros diarios) y no compensa”, admite. Esta es una de las reivindicaciones básicas del colectivo, una mejor retribución para consolidar una plantilla estable sin tanta rotación.
Una preocupación adicional es la propuesta de excluir a las enfermeras de las guardias. “Muchas veces ellas hacen las guardias solas, la inspección y redacción del informe que después firma el médico”.

EPIs caducados
El hecho de que estos profesionales no dependan del Sanidad se traduce -como así denuncian- en una falta de sensibilidad de la importancia de esta unidad en el Ministerio de Ángel Víctor Torres cuyas prioridades son otras.
“La compra de los equipos de protección depende de las Delegaciones de Gobierno. Con cuatro años sin presupuestos, nos encontramos con EPIs [equipos de protección individual] caducados o reutilización de material o compras que no son las adecuadas para abaratar los costes“, afirma César Pérez.
“Sin información en Canarias”
En relación con la llegada del crucero MV Hondius a Canarias, el Gobierno ha movilizado a todo el personal de Sanidad Exterior en las islas -cuatro médicos y tres enfermeras-. “Están de guardia hasta el martes, pero no tenemos aún mucha más información“, reconocía al mediodía de ayer el representante sindical. De momento, Sanidad ha compartido el protocolo general de actuación, pero la unidad está pendiente de las instrucciones concretas de cómo se va a hacer el desembarco. “Sabemos más por la prensa”.
El domingo, el personal de Sanidad Exterior trabajará codo con codo con el resto del profesionales sanitarios desplegados. Corre el riesgo de quedar desdibujado. Una situación que, como denuncian sus trabajadores- viven a diario al depender de dos ministerios. Ya lo dice el refrán, casa con dos puertas es mala de guardar.
