Un guardia civil fuera de servicio fue agredido durante la madrugada del domingo en Ceuta después de ser abordado por un grupo de al menos cinco personas que presuntamente intentaron robarle. Tres jóvenes han sido detenidos por la Policía Nacional y permanecen investigados por tentativa de robo con violencia o intimidación y desobediencia grave a la autoridad.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 4:30 horas en las inmediaciones de la gasolinera Carranza, situada junto a la avenida Cañonero Dato. Según la información recogida en el atestado y difundida posteriormente por EFE y la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), un primer individuo se acercó al agente para pedirle dinero.
Ante su negativa, la situación se volvió violenta. Otros integrantes del grupo se sumaron al primero y el guardia civil terminó rodeado. Los asaltantes comenzaron entonces a golpearlo con puñetazos en el rostro y patadas antes de escapar en dirección a la zona portuaria de Ceuta.
El agente se identificó como guardia civil antes de recibir más golpes
La AUGC, organización a la que pertenece el agente, ofrece un detalle especialmente relevante sobre la agresión. El hombre se identificó como miembro de la Guardia Civil cuando comenzó a sentirse amenazado y avisó al grupo de que iba a alertar a la Policía Nacional.
Según el relato de la asociación, la identificación no consiguió detener la agresión. El grupo continuó con los empujones, patadas y puñetazos antes de emprender la huida.
El propio guardia civil consiguió dar aviso al 091 y mantuvo el contacto con los agentes mientras seguía la dirección tomada por sus presuntos agresores. El Grupo de Atención al Ciudadano de la Policía Nacional desplegó entonces un dispositivo de búsqueda por la zona.
A pesar de los golpes recibidos, el agente participó en la localización e identificación posterior de los sospechosos. AUGC ha informado de que no ha causado baja médica.
Tres detenidos tras una persecución por Ceuta

Los sospechosos fueron localizados poco después escondidos en unas escaleras que comunican la rotonda de la avenida de España con la barriada Junta de Obras del Puerto.
Al detectar la presencia policial, emprendieron la huida a pie e ignoraron las órdenes para que se detuvieran. Finalmente, los agentes consiguieron arrestar a tres de ellos después de que opusieran resistencia.
Según el Sindicato Unificado de Policía (SUP), los tres detenidos son ciudadanos marroquíes. Los medios locales señalan además que habían entrado irregularmente en Ceuta durante la llegada masiva registrada el pasado 30 de julio. Al menos otros dos participantes en el asalto no habían sido identificados inicialmente.
Los tres arrestados están investigados por la presunta comisión de un delito de robo con violencia o intimidación en grado de tentativa y otro de desobediencia grave. Todos ellos mantienen su presunción de inocencia hasta que exista una resolución judicial firme.
Juicio rápido previsto este lunes
La AUGC ha puesto sus servicios jurídicos a disposición del guardia civil y anunció que el procedimiento tendría un juicio rápido este lunes 24 de agosto.
La asociación profesional considera que el incidente demuestra la presión que soportan actualmente las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad desplegadas en Ceuta y reclama un incremento de efectivos, mayor presencia preventiva durante las noches y un plan específico para reforzar la seguridad de la ciudad autónoma.
El SUP también ha elevado el tono después de los incidentes de los últimos días. “No hablamos de percepción de inseguridad, hablamos de hechos”, sostiene el sindicato, que reclama mayor presencia policial y medidas para impedir que agresiones, robos o ataques contra agentes terminen normalizándose.
Los sindicatos denuncian una fuerte presión policial

El episodio ocurre menos de un mes después de la crisis migratoria del 30 de julio. El Gobierno ha fijado finalmente en 72.000 las personas que entraron en Ceuta durante aquellas jornadas, después de corregir informaciones que habían situado la cifra en 80.000.
Interior aseguró que la mayoría abandonó posteriormente la ciudad, aunque miles de personas permanecieron en territorio ceutí durante las semanas siguientes.
Los sindicatos policiales vinculan este escenario con un incremento de la carga de trabajo. Javier Otero, portavoz de Jupol, asegura que las comunicaciones relacionadas con hechos delictivos habrían pasado de unas 20 o 30 diarias a superar las 200 en algunas jornadas. Se trata de cifras facilitadas por el sindicato y no de una estadística oficial consolidada del Ministerio del Interior.
Jupol también denuncia jornadas de hasta 16 horas para algunos agentes desplazados y dificultades de alojamiento que han llevado a utilizar dependencias militares.
Ceuta afronta semanas de tensión tras la crisis fronteriza
La agresión al guardia civil se suma a otros sucesos registrados durante el fin de semana en Ceuta, entre ellos robos con violencia que han aumentado la inquietud entre vecinos y comerciantes.
Los sindicatos reclaman refuerzos permanentes frente a una situación que consideran extraordinaria. El Ministerio del Interior, por su parte, ha desplegado medidas adicionales desde finales de julio y ha reforzado la coordinación con Marruecos para contener nuevas entradas irregulares.
La investigación judicial tendrá ahora que determinar la responsabilidad concreta de los tres detenidos y tratar de identificar a los demás implicados en el ataque.
Mientras tanto, el episodio deja una imagen especialmente grave: un guardia civil fuera de servicio golpeado de madrugada después de negarse a entregar dinero y una persecución posterior por las calles de Ceuta que terminó con tres arrestos.

