Más de 175.000 personas se han visto afectadas por los incendios forestales que golpean España, entre evacuaciones y confinamientos en 65 localidades. Para miles de ellas, abandonar su vivienda fue cuestión de minutos; regresar, sin embargo, requiere un proceso mucho más lento. La retirada del fuego de las inmediaciones de un municipio no implica automáticamente que sus habitantes puedan volver, antes deben descartarse riesgos que van desde posibles reproducciones de las llamas hasta daños en carreteras, tendidos eléctricos o arbolado.
Este martes comenzó a darse la vuelta a la normalidad en parte de las zonas afectadas. A partir de las 17.00 horas se levantó la evacuación en Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Navalagamella, Navas del Rey, Rozas de Puerto Real, Aldea del Fresno, Chapinería y Colmenar del Arroyo, en la Comunidad de Madrid. En Ávila pudieron regresar los vecinos de Fresnedilla, Burgohondo, Higuera de las Dueñas, Pedro Bernardo y la zona sur de Navaluenga.
Solo en la Comunidad de Madrid, el levantamiento de las restricciones permitirá que unas 20.000 personas regresen a sus viviendas, mientras que otras 14.000 podrán abandonar el confinamiento, según los datos facilitados por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. En total, alrededor de 34.000 madrileños se beneficiarán de esta primera desescalada, aunque otros 21.000 continuarán por el momento evacuados o confinados. La Comunidad de Madrid asegura que prepara el retorno desde el lunes y habilitará puntos de atención específicos en los municipios afectados para acompañar a los vecinos durante la vuelta a sus hogares.
También finalizó el confinamiento en Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, aunque con excepciones. El Encinar del Alberche seguirá evacuado en el primero, mientras que Costa de Madrid, San Ramón, Javacruz, La Javariega y Veracruz permanecerán desalojadas en San Martín. En Ávila se levantará el confinamiento en el centro de Navaluenga y en Navas del Marqués.

¿Quién decide cuándo se puede volver?
La autorización no depende únicamente de que un incendio esté estabilizado o controlado. La Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil permite restringir accesos y ordenar evacuaciones mientras exista peligro para la población. Al tratarse de una emergencia de interés nacional, los incendios de Madrid, Ávila y Toledo están gestionados bajo el mando del Ministerio del Interior, a través de Protección Civil y Emergencias, en coordinación con las comunidades autónomas y los distintos servicios desplegados.
En el caso de Madrid, Grande-Marlaska ha explicado que la retirada de las órdenes se apoya en tres condiciones: que no queden puntos calientes, que durante las últimas 48 horas no se hayan producido reproducciones del incendio y que los accesos sean seguros. Solo después de estas comprobaciones puede comenzar un retorno que, según el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, llevaba planificándose desde el lunes.
Esto explica que localidades próximas, e incluso urbanizaciones de un mismo municipio, puedan recibir instrucciones diferentes, como ocurre ahora en Villa del Prado o San Martín de Valdeiglesias.

La espera de los evacuados
Mientras no llega la autorización, los vecinos deben permanecer fuera de las áreas desalojadas. En Madrid se han habilitado puntos de acogida en municipios como Móstoles, Getafe, Leganés, Alcorcón, Alcobendas, Las Rozas, Navalcarnero o Villaviciosa de Odón, entre otros. Estos espacios ofrecen alojamiento temporal, asistencia básica e información a quienes no cuentan con otra alternativa.
Más de 3.000 personas han llegado a permanecer en estos centros durante una emergencia que ha obligado a evacuar o confinar a más de 55.000 personas únicamente en la Comunidad de Madrid.
Las autoridades recalcan además que los residentes no pueden regresar por iniciativa propia para comprobar el estado de sus viviendas, recoger objetos o tratar de proteger sus propiedades. En determinados casos puede autorizarse la entrada puntual para recuperar pertenencias, pero debe realizarse de manera controlada.
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha reconocido la “desesperación” de los miles de afectados, pero ha pedido “un esfuerzo más de todos”. Cualquier cambio en las restricciones, ha insistido, deberá producirse cuando estén garantizadas las condiciones de seguridad y cuente con el visto bueno de la dirección operativa.
Para quienes este martes reciben autorización, el regreso supone el primer paso hacia la normalidad.

