El otro Mundial: por qué el fútbol activa campañas contra la violencia machista

Una revisión científica publicada en 2022 encontró una relación entre grandes eventos deportivos y el aumento de las agresiones contra las mujeres

Según diversos estudios, la violencia de género aumenta un 34% tras un evento deportivo
Según diversos estudios, la violencia de género aumenta un 34% tras un evento deportivo
KiloyCuarto

La noche de la final de la Eurocopa de 2021, mientras Inglaterra se jugaba el título frente a Italia, una mujer lanzó un mensaje en Twitter que pronto se hizo viral. “Cualquier mujer preocupada por la violencia de género esta noche, que me envíe un mensaje privado“, escribió Kate Flood, desde el este de Londres. Ofrecía su casa como refugio temporal para quien temiera la reacción violenta de su pareja tras el partido.

Lo que empezó como un tuit acabó convirtiéndose en una red improvisada de solidaridad. Decenas de mujeres comenzaron a ofrecer habitaciones, sofás, transporte e incluso dinero para desplazamientos a desconocidas que pudieran sentirse en peligro. Mientras millones de personas seguían la final de la Eurocopa, otras se preparaban para una noche de terror machista.

Cinco años después, el Mundial de 2026 masculino arranca este jueves con campañas específicas de prevención en Canadá y México. La pregunta sigue siendo la misma: ¿por qué el mayor espectáculo deportivo masculino del planeta activa también las alertas contra la violencia de género?

El estudio liderado por Hayley Forsdike

La respuesta la buscó un grupo de investigadores liderado por la académica australiana Hayley Forsdike. En 2022 publicaron una revisión científica en la revista Health & Social Care in the Community en la que analizaron más de una década de investigaciones realizadas en Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda sobre grandes eventos deportivos y violencia ejercida por la pareja o expareja.

El Mundial de fútbol masculino aumenta el peligro de violencia machista
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Su conclusión fue que existe una asociación recurrente entre determinadas competiciones deportivas de gran impacto social y el aumento de las agresiones y las denuncias. Los autores identificaron factores que se repetían en buena parte de los estudios analizados, como determinados modelos de masculinidad vinculados a la competición, la intensidad emocional de los encuentros, las apuestas deportivas o el consumo de alcohol. Al mismo tiempo, apuntaban que el deporte no causa la violencia por sí mismo, sino que estos acontecimientos pueden convertirse en momentos de riesgo previsibles que permiten reforzar las medidas de prevención y protección.

La intensidad emocional

Pero la revisión de Forsdike también desmonta una de las ideas más extendidas sobre este fenómeno: que todo depende de si el equipo gana o pierde. Aunque algunos estudios detectaron aumentos de las agresiones tras las derrotas de las selecciones nacionales, otros observaron patrones similares después de las victorias o durante encuentros especialmente trascendentes. La conclusión de los autores es que la intensidad emocional que rodea a estos acontecimientos puede ser más relevante que el propio resultado.

Otro de los hallazgos llamativos es que no se trata de un fenómeno exclusivo del fútbol. La revisión incluye investigaciones sobre rugby, hockey, fútbol americano o fútbol australiano, lo que lleva a los autores a plantear que la relación podría estar vinculada a determinadas culturas deportivas y sociales más que a un deporte concreto.

A partir de ahí, los investigadores proponen entender Mundiales, Eurocopas y otras grandes competiciones como “momentos de riesgo previsibles“. Del mismo modo que las administraciones refuerzan recursos durante festividades o celebraciones masivas, sostienen que estos eventos permiten anticipar campañas de prevención, reforzar servicios de atención y sensibilizar a la población antes de que se produzcan las agresiones.

Diversos estudios muestran una relación entre los grandes eventos deportivos y el aumento de la violencia machista
Los estudios muestran una relación entre los grandes eventos deportivos, como el Mundial,  y el aumento de la violencia machista
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La revisión también señala importantes lagunas en la investigación. Los estudios se centran en denuncias y registros policiales, por lo que todavía se sabe relativamente poco sobre cómo viven las mujeres estas situaciones o qué papel desempeñan las desigualdades de género en este fenómeno.

Se apela al entorno de la víctima

La teoría ya se ha trasladado a la práctica. A diferencia de lo ocurrido hace una década, cuando las alertas procedían principalmente de organizaciones feministas y asociaciones de víctimas, el Mundial de 2026 llega acompañado de campañas específicas.

En Canadá, la organización Women’s Shelters Canada ha puesto en marcha la campaña Make a Game Plan, que anima a familiares, amistades y vecinos a identificar señales de riesgo y prepararse para actuar si una mujer necesita ayuda. La iniciativa parte de una idea sencilla: si determinados acontecimientos deportivos pueden convertirse en momentos de riesgo previsibles, también pueden planificarse respuestas preventivas.

En México, organismos internacionales y autoridades locales han impulsado programas de formación dirigidos a policías, trabajadores del sector turístico, personal hotelero y empleados de transporte para detectar posibles situaciones de violencia contra las mujeres durante el torneo. El objetivo es que la llegada masiva de visitantes no dificulte la identificación y atención de las víctimas.

Las campañas reflejan un cambio de enfoque. Ya no se dirigen únicamente a las mujeres que puedan sufrir violencia, sino también a quienes las rodean.

Cinco años después del mensaje viral de Kate Flood, la recomendación sigue siendo la misma: estén atentos. Si durante este Mundial detectan señales de alarma en una amiga, una familiar, una vecina o una compañera de trabajo, no miren hacia otro lado. Y si son ustedes quienes necesitan ayuda, recuerden que en España existe el 016, disponible las 24 horas del día. Porque, más allá de los goles, los resultados y la euforia de las celebraciones, hay mujeres que durante estos días convivirán con el miedo y el terror.

Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.