Juicio a Rafa Mir: “Lloraba, me costaba respirar, le dije que parara”

Las víctimas mantienen su versión y explican que fueron forzadas y agredidas en casa del futbolista Rafa Mir. “Me metió los dedos en la vagina. Me sujetó. No me podía mover”, relató una de las jóvenes

Los futbolistas Rafa Mir y Pablo Jara, en el juicio por agresión sexual celebrado este miércoles en Valencia
Los futbolistas Rafa Mir y Pablo Jara, en el juicio por agresión sexual celebrado este miércoles en Valencia
KiloyCuarto

La Ciudad de la Justicia de Valencia vivió este miércoles una jornada de enorme tensión emocional con el comienzo del juicio contra el futbolista Rafa Mir, acusado de agredir sexualmente a dos jóvenes durante un encuentro en su casa de Bétera en septiembre de 2024. La Fiscalía solicita para el delantero diez años y medio de prisión por agresión sexual y lesiones. Junto a él también se sienta en el banquillo su amigo Pablo Jara, acusado de agredir sexualmente a la otra chica que acudió aquella noche a la vivienda.

Las dos víctimas, de 21 y 25 años, declararon durante horas ante la Audiencia Provincial de Valencia en una sesión marcada por los detalles de sus relatos, las lágrimas y varios momentos de enorme dureza. La declaración principal correspondió a la joven de 25 años, que relató cómo conoció aquella noche a Rafa Mir y cómo terminó desplazándose junto a su amiga hasta la casa del futbolista.

Según explicó ante el tribunal, el primer episodio ocurrió en la piscina de la vivienda. “Me impidió salir del agua, no me soltaba, estaba pegado a mí”, declaró. La víctima contó que intentó apartarse en varias ocasiones mientras el futbolista seguía besándola y tocándola. “Le aparté, me fui de la piscina”, recordó. Después llegó una de las frases más duras de toda la jornada judicial: “Me metió los dedos en la vagina. Me sujetó. No me podía mover”.

Los futbolistas Rafa Mir y Pablo Jara durante el juicio por sendas agresiones sexuales
El futbolista Rafa Mir durante el juicio, junto a su compañero Pablo Jara. EFE/ Biel Aliño
EFE/ Biel Aliño

“Me coge del brazo, me lleva hasta un baño, cierra el pestillo”

La joven explicó que consiguió salir de la casa y llamó a su padre para que fuera a recogerla. Sin embargo, regresó unos minutos después porque se había dejado el bolso dentro de la vivienda. Fue entonces, según su testimonio, cuando se produjo el segundo episodio en uno de los baños de la casa.

“Me coge del brazo, me lleva hasta un baño, cierra el pestillo”, relató ante los magistrados. Según su declaración, comenzó entonces un nuevo episodio de violencia sexual mientras ella lloraba y trataba de detenerlo. “Me pongo a llorar, me cuesta respirar, le digo que pare”, explicó entre lágrimas. La víctima aseguró además que se encontraba bloqueada y en estado de shock durante gran parte de lo ocurrido.

La “delicadeza”

A lo largo de la mañana, la joven respondió a preguntas de Fiscalía, acusación particular y defensa. Fue precisamente durante el interrogatorio del abogado de Rafa Mir, Jaime Campaner, cuando se produjo el momento más polémico de toda la sesión. El letrado preguntó a la víctima: “Cuando le introdujo los dedos en la vagina, ¿lo hizo con delicadeza?”. La frase provocó un fuerte impacto en la sala y posteriormente una oleada de indignación en redes sociales y entre periodistas presentes en el juicio, al considerarla humillante y ofensiva hacia la víctima.

Porque, más allá del tono empleado, la pregunta abrió un debate evidente: ¿qué importa si una agresión sexual se ejerce “con delicadeza”? La ausencia de consentimiento es precisamente el núcleo del delito. Una violación no deja de serlo por la manera en que se produzca. Para muchos de los presentes en la sala, aquella pregunta no solo resultó innecesaria, sino que simbolizó el tipo de interrogatorios que durante años han sido denunciados por colectivos feministas y especialistas en violencia sexual por revictimizar a quienes denuncian.

La segunda víctima, de 21 años, también declaró durante la jornada y confirmó el estado de ansiedad y nerviosismo en el que encontró a su amiga aquella madrugada. Explicó además que ella misma sufrió tocamientos no consentidos por parte de Pablo Jara, amigo del futbolista y también acusado en la causa.

Mir declarará al final del juicio

Según relató, la situación dentro de la vivienda se volvió incómoda desde el principio y ambas intentaron marcharse. La joven aseguró que vio a su amiga “muy nerviosa y llorando” después de salir de la zona de la piscina y confirmó que ambas abandonaron la vivienda poco después.

El futbolista Rafa Mir a su llegada a la Ciudad de la Justicia de Valencia
El futbolista Rafa Mir a su llegada a la Ciudad de la Justicia de Valencia. EFE/ Biel Alino
EFE/ Biel Alino

Las declaraciones de las dos víctimas marcaron por completo una primera jornada de juicio seguida con enorme expectación mediática. Decenas de periodistas aguardaban desde primera hora de la mañana la llegada del futbolista a la Ciudad de la Justicia. Rafa Mir evitó hacer declaraciones tanto a la entrada como a la salida y permaneció serio durante toda la sesión.

El juicio continuará en los próximos días con nuevas pruebas testificales, informes periciales y declaraciones de agentes y médicos que intervinieron tras la denuncia. Mientras tanto, la crudeza de los testimonios escuchados este miércoles y la polémica generada por algunas preguntas de la defensa ya han convertido esta primera sesión en uno de los momentos judiciales más impactantes del año en Valencia.

Si algo de lo que has leído te ha removido o sospechas que alguien de tu entorno puede estar en una relación de violencia puedes llamar al 016, el teléfono que atiende a las víctimas de todas las violencias machistas. Es gratuito, accesible para personas con discapacidad auditiva o de habla y atiende en 53 idiomas. No deja rastro en la factura, pero debes borrar la llamada del terminal telefónico. También puedes ponerte en contacto a través del correo 016-online@igualdad.gob.es o por WhatsApp en el número 600 000 016. No estás sola.