Una serie. La Chaparra. Así llamaron la masía en la que durante treinta años varias familias formaron una comunidad autogestionada, en Vistabella (Castellón), sin ser conscientes de que en realidad estaban atrapados en una secta. Al frente estaba Antonio Garrigós, un hombre enjuto y en apariencia poco atractivo pero con grandes dotes de persuasión. Lo llamaban “tío Toni” y era un manipulador nato. Sus víctimas tardaron décadas en darse cuenta. Los que salieron, callaron. Hasta que en 2022 salen a la luz supuestos abusos sexuales a menores, algunos de ellos cometidos a sus propios hijos, y la Policía entra en la finca de Castellón. Lo que encontraron los agentes, lo que revelaron sus adeptos y se juzgó después se cuenta en esta miniserie de tres capítulos que, la verdad, me sorprende que no haya tenido más difusión porque me ha parecido buenísima. Está en Movistar.
*Bonus track: estreno sección la sección Inspección de guardia, en la Brújula de Onda Cero, donde precisamente daré más detalles de cómo funcionan esta y otras sectas. Este martes a las 22:30h.
Un libro. Nunca cruces ese umbral. Cualquier momento es bueno para leer a Mariana Enríquez. Su literatura precisa, envolvente, te adentra en el mal más desconocido, en su caso casi paranormal y plagado de fantasmas, de los peores, con la delicadeza de unos personajes incautos y curiosos. Niños y mayores. Ninguno se salva. Pero las miradas inocentes son sus víctimas más propicias. Las que se cuelan en lugares donde no deben, que el resto aprendió a evitar, como las casas abandonadas. Y en este libro las hay, incluso ilustradas. La maestra de Enríquez plasmada por el ilustrador Santiago Caruso.

*Bonus track: “Para escribir necesitas un montó de nada”, por Mariana Enríquez:
Un hallazgo. De entrada, uno miraría a otro lado al toparse con la obra de Tanya Gomelskaya. Pero no puedo dejar de mirarla. Es fascinante cómo sus seres creados traspasan el umbral del marco en el que deberían quedar encerrados, como si las pesadillas se hicieran realidad, o al menos amenazaran con tocarnos. Cuando la pintura se convierte en escultura.


