Dakota Johnson y Ellen Burstyn dan vida a dos versiones de Marilyn Monroe en Flesh Impact, el cortometraje escrito y dirigido por Maggie Gyllenhaal que se estrenará en el Festival de Cine de Venecia con motivo del centenario del nacimiento de la actriz. Las primeras imágenes de Johnson encarnando a Monroe —peluca rubia corta, lunar característico— adelantan un proyecto que parte de una pregunta tan sencilla como turbadora: ¿qué habría pasado si Monroe hubiera vivido para hacer 60 años más de carrera?
Cuando a Gyllenhaal le propusieron escribir y dirigir un cortometraje inspirado en Monroe, ella misma dudó. “No sé si soy la persona adecuada para este trabajo. Déjame pensarlo un momento a ver qué se me ocurre”, ha contado a Vanity Fair, que adelanta en exclusiva las imágenes del proyecto. Conocía sus interpretaciones más destacadas y la imagen general que transmitió al mundo, pero fue al investigar más a fondo cuando encontró el ángulo que buscaba. “Su forma de actuar me parece fascinante: extraña, desenfrenada y muy alegre, mezclada con algo terriblemente perturbador, todo al mismo tiempo”, explica. “Me preguntaba qué habría pasado si hubiera tenido 60 años por delante. ¿En qué se diferenciaría el trabajo que haría ahora?”.

El resultado es una pieza de 17 minutos que sigue a dos versiones de la actriz: la Monroe joven, interpretada por Dakota Johnson, y una Monroe mayor a cargo de Ellen Burstyn, ganadora del Óscar y recientemente galardonada con el León de Oro a toda una carrera en la propia Venecia. “Esta película es, en gran medida, una mezcla de Marilyn y mi fantasía sobre ella”, afirma Gyllenhaal. “En muchos sentidos trata sobre Marilyn, pero también sobre las actrices en general y sobre cómo es tener ese trabajo tan extraño, tan vulnerable y, al mismo tiempo, tan poderoso”.
Un fin de semana de guion y un papel pensado para Burstyn
Gyllenhaal escribió el guion en un fin de semana, una vez tuvo claro el concepto. Para encarnar a la Monroe mayor recurrió a Ellen Burstyn, de 93 años, que había conocido personalmente a la actriz y se movía en sus mismos círculos. “Se trata básicamente de un monólogo de 15 páginas”, explica la directora, que no estaba segura de que Burstin pudiera aceptar. La actriz no solo dijo sí, sino que el papel llegó en un momento especialmente propicio: “Todo lo que planteaba —las ideas que invitaba a explorar, imaginar y debatir— conectaba plenamente con las inquietudes que ella tenía en ese momento”, cuenta Gyllenhaal.
Para la versión joven, pensó desde el principio en Dakota Johnson, con quien ya había trabajado en La hija perdida, su debut en la dirección de largometraje. Al principio le preocupó que no se pareciera lo suficiente a la estrella de cine, pero pronto se quitó el peso de encima: “Eso es ridículo. ¿A quién le importa? No sé si alguien sabe realmente cómo era Marilyn, porque se la ha mercantilizado tanto y se la ha convertido en un mito que, en mi mente, su imagen es muy difusa”.
“Impacto carnal”
El cortometraje toma su título de la frase con la que Billy Wilder describió a Monroe: decía que tenía “impacto carnal”, en el sentido de que parecía tan real en la pantalla que los espectadores sentían que podían tocarla. La Monroe de Burstyn aparece haciendo una audición ante un público de dos personas, interpretadas por el marido de Gyllenhaal, Peter Sarsgaard, y la protagonista de The Pitt, Sepideh Moafi. En las pruebas interpretó la escena unas 30 veces, “embriagadora de ver”, según quienes presenciaron el rodaje.
El proyecto nació por un encargo de Genesis Motor America, que quería rendir homenaje a Monroe este año, en el que se habría cumplido su centenario. La marca de automóviles de lujo se puso en contacto con Gyllenhaal tras valorar su trayectoria detrás de la cámara: “Si nos fijamos en cómo trata a las mujeres en algunas de sus otras películas, vemos que no adopta una actitud pasiva con ellas. Son muy activas”, justifica Amy Marentic, directora de marketing de la marca, que definió el título elegido por Gyllenhaal como una idea “sobre el empoderamiento”.
Venecia no suele incluir cortometrajes en su programación oficial, pero ha aceptado Flesh Impact este año y aprovechará su paso por el Lido para entregar a Burstyn el León de Oro a toda una carrera. Gyllenhaal, autora también de ¡La novia!, vuelve así al festival tras su debut en la dirección, y lo hace con una carta de amor a Monroe que es, sobre todo, una forma de resistirse a la idea de que la actriz fue solo un mito roto.
