El futuro profesional de Silvia Intxaurrondo se ha convertido en una de las grandes incógnitas de la televisión española. Mientras la periodista mantiene abierto un conflicto laboral con RTVE, su nombre ha comenzado a aparecer vinculado a La Sép7ima, la nueva cadena nacional en abierto que prepara su lanzamiento para el próximo otoño.
No existe todavía una salida oficial de la corporación pública ni un fichaje cerrado por el nuevo canal. Sin embargo, la coincidencia de varios movimientos ha disparado las especulaciones: la ausencia estival de la presentadora de La hora de La 1, la demanda interpuesta contra RTVE y los contactos que habría mantenido con los responsables de La Sép7ima.
El desenlace podría marcar el comienzo de una nueva vida televisiva para Silvia Intxaurrondo, convertida durante los últimos años en uno de los rostros más reconocibles de las mañanas de La 1. Su eventual incorporación proporcionaría a la nueva cadena una figura con notoriedad, experiencia en directo y capacidad para construir una franja informativa desde el primer día.
Un conflicto laboral abierto con RTVE
La situación de Silvia Intxaurrondo dentro de RTVE se complicó después de que la corporación modificara su relación contractual. La periodista había trabajado anteriormente mediante su sociedad de comunicación, pero una actuación de la Inspección de Trabajo obligó a regularizar el vínculo y a incorporarla directamente al régimen laboral de la empresa pública.
Ese cambio provocó una reducción considerable de sus ingresos. Las informaciones publicadas sitúan su remuneración anterior por encima de los 250.000 euros anuales, mientras que su salario tras la regularización habría quedado alrededor de los 140.000 euros, incluyendo los complementos asociados a la dirección y presentación del programa.
Intxaurrondo acudió a los tribunales para reclamar el mantenimiento de determinadas condiciones económicas y el reconocimiento de una relación laboral más estable. El juicio, inicialmente previsto para finales de mayo, fue suspendido por enfermedad de la jueza y posteriormente reprogramado para julio.
La demanda no demuestra por sí sola que la presentadora quiera abandonar RTVE. Al contrario, una parte de sus reclamaciones está relacionada con su posición dentro de la corporación. Sin embargo, la disputa evidencia que existe una diferencia importante entre las condiciones que desea la periodista y las que actualmente le ofrece la televisión pública.
La Sép7ima busca grandes nombres para su desembarco

En ese escenario ha aparecido La Sép7ima, un nuevo canal de televisión nacional impulsado por la empresa Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo. El proyecto pretende comenzar sus emisiones el 5 de noviembre de 2026 y competir por el público de Cuatro y laSexta mediante una programación centrada en la actualidad, el directo y los formatos de conversación.
Según la información adelantada por El País, la cadena contará con una inversión inicial de entre 20 y 25 millones de euros. Sus responsables quieren alcanzar una cobertura cercana al 98% del territorio nacional y desarrollar simultáneamente una plataforma digital. La presentación de su imagen corporativa y de sus principales profesionales está prevista para octubre.
Para abrirse paso en un mercado dominado por RTVE, Atresmedia y Mediaset, La Sép7ima necesita presentadores capaces de otorgarle identidad inmediata. Entre los nombres relacionados con el proyecto figuran Àngels Barceló, Javier Ruiz y la propia Silvia Intxaurrondo.
José Miguel Contreras, uno de los principales impulsores de la cadena, ha contribuido a alimentar las expectativas. Preguntado públicamente por esos posibles fichajes, no confirmó ninguna incorporación, pero reconoció que algunas de las conversaciones eran posibles y expresó su deseo de que al menos una de ellas llegara a buen puerto.
Silvia Intxaurrondo, una presentadora estratégica
El interés por Silvia Intxaurrondo tendría una lógica evidente. La periodista dirige y presenta uno de los espacios matinales más competitivos de RTVE. Durante la última temporada, La hora de La 1 ha alcanzado resultados cercanos al 19% de cuota de pantalla, situándose entre los programas de referencia de su franja.
Su perfil encaja además con el modelo informativo que prepara La Sép7ima. Intxaurrondo cuenta con experiencia en radio, televisión pública, cadenas autonómicas y programas de actualidad. Su trayectoria incluye etapas en CNN+, Cuatro, Telemadrid y RTVE, donde ha consolidado una imagen marcada por las entrevistas políticas y la conducción de espacios en directo.
Para una cadena que parte desde cero, su incorporación podría representar mucho más que el fichaje de una presentadora. Sería una declaración de intenciones y una forma de trasladar credibilidad a una marca todavía desconocida. También permitiría construir alrededor de ella un gran formato matinal o una franja de actualidad con vocación de competir desde el estreno.
Una negociación que todavía no está cerrada

Las informaciones conocidas apuntan a que ya se han producido contactos entre el entorno de Silvia Intxaurrondo y los promotores de La Sép7ima. OKDIARIO sostiene que las posiciones económicas todavía estarían alejadas y que la periodista aspiraría a una remuneración superior a la que percibe actualmente en RTVE.
No obstante, ninguna de las partes ha anunciado un acuerdo. RTVE tampoco ha comunicado la salida definitiva de su presentadora. Aida Bao y Álex Barreiro han sido anunciados como sustitutos de verano en La hora de La 1, mientras que las informaciones publicadas sobre sus vacaciones contemplaban inicialmente su regreso durante agosto.
Por tanto, la nueva vida de Silvia Intxaurrondo fuera de RTVE todavía pertenece al terreno de las posibilidades. El conflicto judicial puede facilitar una ruptura, pero también podría resolverse mediante un acuerdo que garantizara su continuidad en la corporación pública.
Las próximas semanas serán decisivas. Si Silvia Intxaurrondo regresa a La hora de La 1, recupera su puesto y alcanza un entendimiento con RTVE, el fichaje perderá fuerza. Si la disputa continúa y La Sép7ima eleva su propuesta, la periodista podría convertirse en la gran figura con la que la nueva cadena quiere presentarse ante los espectadores.
Por ahora, no hay una despedida confirmada ni una firma oficial. Pero el movimiento existe y su nombre ya ocupa el centro de una de las operaciones televisivas más importantes del año.
