Atracón de series

‘The White Lotus’: bienvenidos al paraíso donde nadie es feliz

La sátira de Mike White convirtió el hotel de lujo en el gran espejo de nuestros vicios, ganó una montaña de Emmys y lanzó al estrellato a media generación de actores. El plan de sofá perfecto para un verano con aire acondicionado

Serie 'The White Lotus'
Serie 'The White Lotus'
Montaje: kiloycuarto

Hay una crueldad deliciosa en ver a gente riquísima ser profundamente infeliz en el paraíso, y en eso The White Lotus no tiene rival. La serie de Mike White para HBO parte de una premisa tan sencilla como demoledora: en cada temporada, un grupo de huéspedes acaudalados llega a un resort de lujo de la cadena ficticia White Lotus para pasar una semana idílica que, invariablemente, se tuerce. Bajo las palmeras y los cócteles late una sátira social afiladísima sobre el dinero, el privilegio, el sexo y el modo en que los ricos tratan a quienes los sirven. Un cadáver abre siempre el relato; el resto de los episodios es la cuenta atrás para saber quién y por qué.

Tres paraísos, tres retratos de la miseria dorada

La primera temporada (2021), ambientada en Hawái, fue un fenómeno inesperado: alto camp, comedia salvaje y un diorama de la sociedad entera reducido a un hotel. Iba sobre cómo los ricos tratan a los pobres, cómo los blancos tratan a las personas racializadas y quién carga con las consecuencias de todo. Si alguna vez has trabajado de cara al público, su retrato del servilismo resultaba casi doloroso de ver.

Laurie y Kate en la serie The White Lotus
HBO

La segunda (2022) se trasladó a una Sicilia bañada por el sol y cambió el foco hacia el deseo, la infidelidad y el dinero como combustible sexual. Más oscura, con más sexo y más muerte, contenía además una de las mejores tramas de la serie y algunos de los mejores diálogos jamás escritos para televisión.

La tercera (2025), la más reciente, viaja a Tailandia para su capítulo más introspectivo y espiritual, con un tono deliberadamente más lento y sombrío. La crítica se dividió: algunos la calificaron de “absolutamente exquisita” y “brillante”, pero otras voces echaron de menos la comedia de las primeras entregas. El consenso, en todo caso, es que sigue mereciendo el viaje, aunque su magia —como reconocen incluso sus detractores— se concentre en un final que funciona como un muelle en tensión: todo estalla al final.

La segunda temporada de 'The White Lotus' tenía lugar en Sicilia
La segunda temporada de ‘The White Lotus’ tenía lugar en Sicilia

La fábrica de estrellas de la televisión actual

Pocas series recientes han impulsado tantas carreras. Jennifer Coolidge resucitó su trayectoria y se convirtió en icono absoluto con la trágica y desternillante Tanya, ganando dos Emmy. Murray Bartlett arrasó como el atormentado director del hotel hawaiano. La segunda temporada catapultó a Aubrey Plaza, Theo James y a una entonces poco conocida Sydney Sweeney, hoy una de las actrices más cotizadas de Hollywood. Y la tercera ha puesto el foco sobre Walton Goggins —en plena resurrección tras Fallout— y sobre la británica Aimee Lou Wood (Sex Education), señalada por varios críticos como el alma de la temporada. Estar en el reparto de White Lotus se ha convertido en un salvoconducto hacia la primera fila.

Ese magnetismo no es casual: la serie es un caso rarísimo de autoría total —Mike White escribe y dirige cada episodio de cada temporada—, un esfuerzo colosal que le ha valido un aluvión de premios, incluido el Emmy a mejor serie limitada. La música, con sus hipnóticas cabeceras que han llegado a sonar en discotecas, se ha vuelto casi un personaje más.

La temporada 3 de 'The White Lotus' se estrena el 17 de febrero de 2025
La temporada 3 de ‘The White Lotus’ se estrena el 17 de febrero de 2025

Por qué es la serie perfecta para este verano

Si existe una serie diseñada para verse en un atracón con las persianas bajadas y el ventilador a tope, es esta. Su formato antológico juega a favor del maratón veraniego: cada temporada es una historia cerrada de seis a ocho episodios, así que se puede empezar por donde se quiera y despacharla en un fin de semana. Y su ambientación —hoteles paradisíacos, tumbonas, buffets infinitos y vacaciones que se descomponen— la convierte en el escapismo definitivo para quien este agosto no pise un resort tailandés, o para quien, habiéndolo pisado, quiera reírse un poco de sí mismo.

La recomendación, si empiezas de cero, es clara: las temporadas de Hawái y Sicilia son el mejor punto de entrada, las más redondas y divertidas. La de Tailandia, más melancólica, es la guinda para quien ya haya caído rendido. Porque de eso va, al fin y al cabo, The White Lotus: de descubrir que el paraíso, visto de cerca, siempre esconde algo podrido. Y de disfrutarlo enormemente.

TAGS DE ESTA NOTICIA