Un total de 666 mujeres militares españolas se encuentran actualmente desplegadas en misiones internacionales, según datos del Estado Mayor de la Defensa. De ellas, 277 participan en operaciones en el marco de la OTAN, mientras que las 389 restantes se integran en otras misiones, ya sea bajo el paraguas de la ONU, la Unión Europea u otras operaciones internacionales.
La cifra sitúa a las mujeres como una parte consolidada de la presencia militar española en el exterior, en un momento en que las Fuerzas Armadas refuerzan su compromiso con la seguridad colectiva. España tiene actualmente más de 3.000 militares desplegados en misiones internacionales, lo que significa que aproximadamente una de cada cinco personas desplegadas es mujer.
Un proceso de integración que lleva décadas
La presencia femenina en los despliegues exteriores es el resultado de un proceso de integración que arrancó en 1988, cuando las mujeres pudieron incorporarse por primera vez a las Fuerzas Armadas españolas. Desde entonces, su presencia ha crecido de forma sostenida en todos los ámbitos, incluidas las misiones más exigentes en zonas de conflicto o de alta tensión geopolítica.

En la actualidad, las mujeres representan en torno al 12% del total de efectivos de las Fuerzas Armadas, un porcentaje que se refleja también en los despliegues exteriores. Su presencia abarca todos los ámbitos operativos, desde misiones terrestres en el flanco oriental de la OTAN, como las desplegadas en Eslovaquia o Letonia, hasta operaciones navales en el Mediterráneo o el Atlántico, pasando por misiones de estabilización como la de la FINUL en el sur del Líbano.
277 mujeres en operaciones de la Alianza
El dato más significativo es la presencia de 277 mujeres en operaciones de la OTAN, un número que refleja el compromiso español con la Alianza y la plena integración femenina en sus estructuras operativas. España es uno de los países aliados con mayor tradición en la incorporación de mujeres a todos los roles militares, incluidos los de combate, sin restricciones de ningún tipo desde 1999.

Este dato cobra especial relevancia en un momento en que otros países europeos, como Grecia, acaban de dar sus primeros pasos hacia la integración de mujeres en unidades regulares de sus ejércitos, mientras España lleva décadas consolidando ese modelo.
La voz de quienes están en primera línea
Quienes mejor conocen esa realidad son las propias militares. Con décadas de servicio a sus espaldas, describen un ejército que ha cambiado profundamente desde que las mujeres comenzaron a incorporarse. La integración ya no es un debate sino una realidad cotidiana: acceden a cualquier puesto, compiten en igualdad de condiciones y compaginan su carrera con su vida personal sin que su género suponga un obstáculo. Para muchas de ellas, la clave no está en ser hombre o mujer, sino en estar preparado para cumplir con la misión.
El Despliegue Atlántico 26, otro ejemplo
La cifra de 666 mujeres desplegadas en misiones internacionales no incluye únicamente las operaciones en tierra. El Despliegue Atlántico 26, la mayor operación naval española del año, cuenta entre sus cerca de 2.500 efectivos con 309 mujeres militares que han cruzado el Atlántico a bordo de cinco buques de la Armada para participar en ejercicios conjuntos con la Marina de Estados Unidos, una muestra más de que la presencia femenina alcanza ya los escenarios más exigentes.

