Tres mil toneladas de acero, ruedas y electrónica militar cruzaron el Mediterráneo desde el puerto de Almería el pasado 10 de mayo. Su destino: los campos de maniobras de Eslovaquia y Hungría. Su propósito: demostrar que España y sus aliados pueden reforzar el flanco este de la OTAN en días, no semanas. El ejercicio ‘Strong Lineage 26‘ no es un simulacro sobre el papel, sino la prueba real de una promesa de defensa colectiva frente a Rusia.
Unos 1.600 militares españoles y cerca de 300 vehículos se desplegarán en Eslovaquia para participar en este ejercicio, que aspira a verificar la escalada del ‘Multinational Battle Group Slovakia‘ a Brigada completa. En total, serán 2.900 efectivos de siete nacionalidades los que tomen parte en una actividad que se extiende del 10 de mayo al 14 de junio.
El reto logístico resulta difícil de dimensionar sin cifras concretas. Los medios embarcados en Almería transitaron por el Mediterráneo occidental hasta el puerto esloveno de Koper, al que llegaron el 17 de mayo. Desde allí, una serie de convoyes terrestres completarán el traslado hasta los campos de maniobras antes del 24 de mayo.

“Un desafío logístico de primer orden y en un entorno multinacional exigente, que requiere planeamiento complejo y coordinación con países y unidades nacionales y extranjeros”, resumió el teniente coronel Juan Villarta, responsable del despliegue logístico.
El inventario del material desplegado refleja la versatilidad que exige el escenario actual en el este de Europa: vehículos VAMTAC, blindados Centauro, artillería antiaérea Mistral, sistemas antidron, obuses, drones de reconocimiento, helicópteros de ataque Tigre, un NH90 y un Chinook, este último permanecerá en Eslovaquia de forma permanente. No falta tampoco capacidad de recuperación de vehículos ni asistencia sanitaria avanzada.
La brigada que España lidera desde 2024
España asumió en julio de 2024 el mando del ‘Multinational Battle Group Slovakia‘, el grupo de combate desplegado de forma permanente en la localidad de Lest. Está compuesto por unos 1.100 efectivos procedentes de Eslovaquia, República Checa, Portugal, Eslovenia y Rumanía, además de los españoles de la Brigada ‘Rey Alfonso XIII’ de la Legión, con cuartel general en Viator (Almería). A ese contingente se suman los aproximadamente 900 legionarios que se desplazan expresamente para el ejercicio.

‘Strong Lineage 26’ busca, precisamente, verificar que ese grupo de combate puede escalar hasta convertirse en una Brigada operativa completa, movilizando las capacidades nacionales no desplegadas de forma permanente pero disponibles en territorio de cada aliado con un plazo de activación de hasta diez días. Es la naturaleza escalable de la misión la que se pone a prueba.
Tres fases, tres objetivos y un único mensaje
Tras el despliegue estratégico, que concluye el 24 de mayo, comienza la fase de integración de fuerzas sobre el terreno. Del 29 de mayo al 3 de junio tendrán lugar los ejercicios tácticos bajo supervisión de personal de la OTAN, y el 4 de junio se realizará una demostración de capacidades ante autoridades y medios de comunicación. El repliegue está previsto para el 14 de junio.
El comandante del Ejército de Tierra Francisco Rubio resumió en rueda de prensa los tres objetivos del ejercicio: ejecutar una proyección estratégica de alta complejidad, someterse a la evaluación de la OTAN sobre la disponibilidad combativa de la Brigada, y trasladar un mensaje inequívoco de “seguridad, unidad y cohesión” a los aliados y, por extensión, de disuasión frente a Rusia en el flanco oriental.

El capitán de fragata Francisco Delgado, del Mando de Operaciones, avanzó que la próxima edición del ejercicio “alcanzará su madurez” al coordinarse simultáneamente con el resto de grupos de combate desplegados en el flanco este. ‘Strong Lineage 26’ es, por tanto, el ensayo de lo que está por venir: una Alianza que practica en serio porque sabe que el tiempo para improvisar ya pasó.

