La UME refuerza su capacidad para vigilar los incendios forestales con la incorporación de nuevos drones de largo alcance capaces de seguir observando el terreno incluso durante la noche. La Unidad de Drones de la Unidad Militar de Emergencias (UDRUME) ya dispone de aeronaves Hexa Mk.2 y Mk2.5 desarrolladas por la compañía española FuVeX, equipadas con sistemas electroópticos y térmicos para obtener imágenes actualizadas de las zonas afectadas por el fuego.
Los aparatos han llegado a la unidad mediante un contrato de renting y han sido adaptados a las necesidades operativas de la UME. FuVeX también se ha encargado de formar a las tripulaciones militares que operarán directamente los drones. Después de superar las correspondientes pruebas y ejercicios de validación, los nuevos sistemas ya están disponibles para participar en emergencias.
Su incorporación busca resolver uno de los grandes problemas en la gestión de un incendio forestal: mantener una imagen precisa de lo que está ocurriendo cuando las condiciones dificultan el empleo de otros medios aéreos. Los drones pueden proporcionar información visual y térmica durante horas y hacerlo tanto de día como de noche.
Los ojos de la UME cuando cae la noche
La capacidad nocturna constituye uno de los principales elementos diferenciales de los nuevos equipos. Cuando desaparece la luz natural, determinados medios aéreos convencionales pueden verse obligados a reducir o suspender sus operaciones. La observación mediante drones permite, en cambio, continuar obteniendo información sobre la evolución del incendio.
Las cámaras térmicas pueden ayudar a localizar puntos calientes que no siempre son fáciles de identificar visualmente, mientras que las cámaras electroópticas permiten seguir los frentes activos y reconocer zonas relevantes para los equipos desplegados sobre el terreno. La información puede transmitirse en tiempo real a los responsables de gestionar la emergencia.
“En un incendio, disponer de información fiable y actualizada puede ser tan importante como contar con los medios para actuar. Nuestros drones funcionan como los ojos de la UME en el cielo y permiten mantener la observación aérea incluso durante la noche”, explica Carlos Matilla, CEO y cofundador de FuVeX, como recogen desde Defensa.com.
Los drones no sustituyen, por tanto, a los medios encargados directamente de combatir las llamas. Su función fundamental es proporcionar información. A partir de esas imágenes, corresponde a la UME integrar los datos dentro de sus propios procedimientos de mando y control y decidir cómo desplegar los recursos disponibles.
Una tecnología que ya ha volado más de 100.000 kilómetros
Los nuevos sistemas de la UME no parten de una tecnología creada exclusivamente para los incendios. FuVeX comenzó utilizando sus aeronaves de largo alcance en la inspección de infraestructuras críticas, especialmente redes eléctricas, y posteriormente ha trasladado esa experiencia hacia los ámbitos de Defensa, Seguridad y ahora también emergencias.
Según los datos facilitados por la compañía, sus plataformas acumulan más de 100.000 kilómetros de vuelo en operaciones reales. Además, sus sistemas han sido utilizados para inspeccionar más de 38.000 kilómetros de líneas eléctricas en España.
Ese recorrido ha permitido desarrollar soluciones relacionadas con la autonomía de vuelo, las comunicaciones a larga distancia, el mantenimiento de las aeronaves y su utilización recurrente sobre el terreno. FuVeX asegura también que su ecosistema tecnológico se encuentra protegido mediante ocho patentes.
La compañía tiene su sede en Navarra, está respaldada por la Sociedad de Desarrollo de Navarra (SODENA) y cuenta con más de 90 profesionales. Tanto la ingeniería como la integración, fabricación y evolución de sus plataformas se mantienen en España, un elemento relevante en un momento en el que los sistemas no tripulados están ganando protagonismo tanto en el sector civil como en Defensa.
El siguiente objetivo: vigilar el monte de forma permanente
La incorporación de los Hexa Mk.2 y Mk2.5 abre también una nueva línea de trabajo para FuVeX. La colaboración con la UDRUME permitirá comprobar el comportamiento de sus plataformas en escenarios reales de emergencia y utilizar esa experiencia para desarrollar futuras generaciones de drones europeos de largo alcance.
La compañía trabaja a medio y largo plazo en una infraestructura formada por aeronaves autónomas capaces de recopilar datos geoespaciales de alta resolución. Entre sus posibles aplicaciones aparecen la vigilancia forestal continuada, la protección de infraestructuras críticas, la agricultura y las operaciones relacionadas con Defensa y Seguridad.
El siguiente salto tecnológico pasa por combinar esa observación permanente con inteligencia artificial para analizar grandes cantidades de información y detectar antes posibles anomalías. En el caso de los incendios, el objetivo sería disponer de datos cada vez más rápidos y precisos sobre puntos calientes, cambios en el frente o nuevas zonas amenazadas.
Para la UME, los nuevos drones añaden una herramienta especialmente valiosa cuando el incendio entra en sus horas más difíciles de observar. El fuego puede seguir avanzando durante toda la noche. Ahora, también durante esas horas, habrá aeronaves capaces de continuar vigilándolo desde el cielo.

