La ministra de Defensa, Margarita Robles, viajó este miércoles a Marjayoun, Líbano, para visitar las tropas españolas desplegadas en la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (Finul). La visita marca el vigésimo aniversario de la presencia española en una misión de paz que comenzó en 2006 tras un conflicto que enfrentó a Israel y Hezbolá.
De 1.100 militares a un contingente más reducido
El despliegue español en Líbano comenzó en septiembre de 2006, tras la aprobación de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad que buscaba reforzar la misión Finul tras un conflicto que enfrentó a Israel y Hezbolá. En su pico máximo, España llegó a desplegar 1.100 militares en la región. Actualmente, el contingente oscila entre 600 y 700 efectivos que realizan patrullas constantes a pie y en vehículos para vigilar la zona de amortiguamiento establecida entre Líbano e Israel.
Las operaciones diarias incluyen supervisión del cumplimiento de restricciones armadas, coordinación con autoridades libanesas locales y prevención de infiltraciones desde el norte. El trabajo realizado es fundamental para mantener la estabilidad de una región volátil donde España ha mantenido presencia sin interrupciones durante dos décadas.

La presencia femenina en operaciones internacionales
Las 52 mujeres militares desplegadas en Líbano representan un cambio significativo en la composición de los contingentes españoles. Su participación refleja la integración creciente de personal femenino en roles operacionales críticos, no limitados a funciones de apoyo sino extendidos a patrullaje, vigilancia y coordinación con fuerzas multinacionales.
La distribución del personal femenino entre diferentes cuerpos demuestra que la participación femenina atraviesa todas las especialidades militares en esta misión: 33 del Ejército de Tierra, 16 de Cuerpos Comunes, 2 de la Guardia Civil y 1 del Ejército del Aire y del Espacio. Su despliegue en una operación de paz reconocida internacionalmente subraya el reconocimiento de capacidades sin distinción de género.

Liderazgo español en contexto multinacional
La base Miguel de Cervantes, ubicada cerca de Marjayoun, funciona como cuartel general del Sector Este bajo responsabilidad española. La Brigada Multinacional Este, dirigida por un oficial general español, reúne aproximadamente 3.500 militares de 9 nacionalidades diferentes.
El contingente español trabaja en coordinación constante con las Fuerzas Armadas Libanesas para garantizar el cumplimiento de la Resolución 1701 y prevenir escaladas de tensión. La visita de Robles refuerza el mensaje de continuidad y compromiso con una misión que sigue siendo relevante en la actual coyuntura de seguridad en Oriente Próximo.
Robles subrayó durante su visita que “20 años después de su llegada al Líbano, los militares españoles continúan contribuyendo, bajo la bandera de Naciones Unidas, a una misión cuyo objetivo fundamental permanece vigente: favorecer la paz, la seguridad y la estabilidad en el sur del país”. Sus palabras reflejan el compromiso de España con una operación que ha definido la política de defensa en Oriente Próximo durante dos décadas.

Visita en contexto de escalada militar
La presencia de Robles en Líbano coincide con un aumento significativo de la actividad militar israelí en la región. Entre el 5 y el 16 de agosto, la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (Finul) registró una media de 137 proyectiles diarios, evidenciando la intensidad del conflicto que enfrenta a Israel y Hezbolá. El contingente español ha permanecido bajo amenaza latente durante los últimos meses, con tropas frecuentemente atrincheradas a raíz de los intercambios de fuego.
En abril pasado, el incidente de un soldado español capturado por fuerzas israelíes subrayó los riesgos de la misión. El militar, casco azul de la ONU, fue retenido durante aproximadamente una hora mientras su convoy transportaba aprovisionamientos. Robles calificó entonces los hechos de “inaceptable” y “violación de la legalidad internacional“. Tras la protesta formal de España, el soldado fue liberado, y las autoridades israelíes aseguraron que investigarían la conducta de sus tropas.

