La ministra de Defensa, Margarita Robles, se ha reunido en Belgrado con las autoridades serbias para explorar el futuro de la misión de Naciones Unidas en Líbano, cuyo mandato concluye en diciembre de este año, y para explorar nuevas propuestas de cooperación bilateral en materia de defensa.
Durante su visita, Robles hizo entrega de la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Amarillo a la viuda del soldado serbio Milovan Jovanovic, fallecido hace aproximadamente un mes mientras desarrollaba su labor bajo mando español en el marco de la Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano (FINUL). Desde la intensificación de las hostilidades en marzo, siete cascos azules han perdido la vida en la frontera entre el sur de Líbano y el norte de Israel, uno de ellos de origen serbio.

Una misión en zona de conflicto
La FINUL, compuesta por unos 10.000 efectivos de los que aproximadamente 650 son españoles, tiene como misión principal patrullar la denominada Línea Azul, la frontera entre Líbano e Israel, y ejercer un papel mediador en el conflicto que mantienen las Fuerzas Armadas israelí con el partido-milicia chií Hezbolá. La situación de la misión se ha complicado en los últimos meses, a raíz de los ataques de Israel y del deterioro de la seguridad, derivado de las ofensivas de Washington y Tel Aviv contra Irán.
La participación serbia dentro del Sector Este de UNIFIL, bajo mando español, inició en 2010. Desde entonces, ambos países han mantenido una estrecha colaboración con un objetivo común: contribuir a la paz, la seguridad y la estabilidad en Líbano bajo el paraguas de Naciones Unidas.
El futuro de FINUL, en el aire
La expiración del mandato en diciembre plantea un escenario incierto para Líbano. La renovación de la misión depende del Consejo de Seguridad de la ONU, donde cualquier veto puede bloquear su continuidad. Además, el deterioro de las condiciones de seguridad sobre el terreno ha intensificado el debate entre los países contribuyentes sobre sí debería finalizar la FINUL y cómo garantizar la estabilidad en la región sin una presencia internacional robusta. Es precisamente en ese contexto donde España y Serbia buscan articular alternativas conjuntas que permitan preservar lo conseguido durante más de una década de despliegue compartido.

Cooperación bilateral y futuro de la misión
En el transcurso de su visita, Robles mantuvo encuentros con el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, y con su homólogo en Defensa, Bratislav Gasic. La ministra trasladó la voluntad de España de estudiar conjuntamente con Serbia nuevas fórmulas de cooperación que permitan aprovechar la experiencia acumulada por ambas fuerzas armadas en la Línea Azul en beneficio de la población libanesa y la estabilidad en Oriente Medio.
En el ámbito de la cooperación bilateral, España y Serbia mantienen acuerdos en materia de formación de efectivos en la Escuela Militar de Paracaidismo de Alcantarilla y en el Centro de Adiestramiento NBRQ de Krusevac. En el plano industrial, Robles subrayó que España cuenta con una base tecnológica y empresarial competitiva que puede contribuir a la modernización de las capacidades militares serbias, y garantizó a su homólogo el apoyo de la industria española en ese proceso.

