Navantia avanza en la construcción de dos nuevos buques hidrográficos costeros para la Armada española. Un programa destinado a renovar una capacidad discreta, poco visible para el gran público, pero esencial para la seguridad marítima: la elaboración, actualización y mantenimiento de la cartografía náutica oficial del Estado. Los barcos se construirán en el astillero de San Fernando, en Cádiz, y forman parte del proceso de modernización de la Flotilla Hidrográfica de la Armada.
El proyecto incorpora ahora un nuevo elemento tecnológico. ABB suministrará el sistema de distribución y propulsión eléctrica en corriente continua de los dos buques. Una solución pensada para mejorar la eficiencia energética, reducir consumos y permitir una gestión más flexible de la energía a bordo. La alianza refuerza además la relación industrial entre ABB, Navantia y la Armada, después de otros proyectos recientes vinculados al BAM-IS Poseidón y al buque Juan Carlos I.
Navantia refuerza la flota hidrográfica de la Armada
Los nuevos buques hidrográficos costeros tendrán como misión principal apoyar al Instituto Hidrográfico de la Marina en la publicación, difusión y mantenimiento de la cartografía náutica oficial. Dicho de otra manera: serán barcos diseñados para conocer mejor las aguas españolas, medir fondos marinos, recopilar información geográfica y medioambiental y garantizar que la navegación cuente con datos fiables.
No es una tarea menor. La cartografía náutica no solo sirve para que los barcos sepan por dónde navegar. También es clave para la seguridad marítima, la protección del patrimonio arqueológico subacuático, el apoyo a operaciones navales y la recopilación de datos útiles sobre el entorno marino. En un país con miles de kilómetros de costa, esa función tiene un valor estratégico evidente.
Según Navantia, los buques tendrán unos 50 metros de eslora, alrededor de 1.000 toneladas de desplazamiento y una dotación reducida de unas 30 personas gracias a su alto grado de automatización. También dispondrán de una autonomía de 3.000 millas y podrán mantenerse operando durante 15 días en aguas poco profundas.
Barcos más automatizados y preparados para operar en aguas complejas
Los dos buques estarán equipados con sistemas específicos para levantamientos hidrográficos y trabajos oceanográficos. Entre ellos figuran ecosondas, sonar de barrido lateral y sistemas avanzados de posicionamiento. Además, el diseño contempla medios autónomos como un ROV, un USV y un bote hidrográfico, herramientas que permitirán ampliar la capacidad de recopilación de datos sin depender únicamente de la plataforma principal.
La apuesta de Navantia va más allá de construir dos barcos nuevos. El objetivo es entregar a la Armada unidades más modernas, sostenibles y adaptadas a misiones de precisión. Estos buques deberán operar cerca de la costa, en aguas someras y en entornos donde la exactitud de los datos resulta decisiva. Por eso la automatización, la fiabilidad de los sistemas y la eficiencia energética pesan tanto en el diseño.
Los nuevos BHC también podrán operar con biocombustibles, un detalle relevante dentro de la transición energética en el ámbito naval. La Armada no solo busca renovar buques antiguos, sino incorporar plataformas capaces de reducir emisiones y adaptarse a futuras exigencias tecnológicas y medioambientales.
ABB aportará la propulsión eléctrica en corriente continua
El contrato con ABB incluye la plataforma Onboard DC Grid, el sistema de gestión de potencia y energía PEMS, transformadores, motores de propulsores y baterías. La arquitectura en corriente continua permite integrar generadores de velocidad variable, sistemas de almacenamiento de energía y, en el futuro, nuevas fuentes energéticas.
Esta tecnología resulta especialmente útil en buques especializados, donde las necesidades de energía cambian constantemente. Un barco hidrográfico no navega siempre igual: puede desplazarse, detenerse, operar a baja velocidad, mantener una posición muy concreta o alimentar equipos de medición durante largos periodos. En ese contexto, gestionar bien la energía no es un lujo, sino una condición operativa.
La combinación entre el sistema Onboard DC Grid y el PEMS permitirá optimizar en tiempo real el reparto de carga entre generadores, baterías y equipos de a bordo. Para Navantia, esta integración refuerza el carácter avanzado del programa y sitúa a los nuevos buques dentro de una generación naval más eléctrica, más eficiente y más flexible.

