Cata Coll ha dado un paso más en su carrera al aparecer entre las candidatas al Balón de Oro femenino, además de repetir nominación al Trofeo Yashin como una de las mejores guardametas del mundo. Una doble presencia que pone el foco en una posición que históricamente ha tenido complicado competir por el máximo reconocimiento individual. La portera del FC Barcelona vuelve así a entrar en la conversación de las grandes, respaldada por una temporada repleta de títulos y actuaciones decisivas que explican su presencia entre las elegidas.
Una candidatura por partida doble
El Barça vuelve a tener una presencia notable entre las aspirantes al máximo reconocimiento individual. Hasta siete futbolistas azulgranas aparecen en la lista del Balón de Oro. Una representación que refleja el peso del conjunto azulgrana en una temporada en la que volvió a situarse en lo más alto del fútbol europeo.
La presencia de Cata en ambas listas cobra especial relevancia porque no se limita a reconocer su rendimiento específico como guardameta. Su nombre aparece junto al de algunas de las futbolistas más determinantes del curso, como Alexia Putellas, Ewa Pajor, Caroline Graham Hansen o Alessia Russo, en una edición marcada además por la ausencia de Aitana Bonmatí, ganadora de las tres últimas ediciones.
En el Yashin, Coll parte entre las principales candidatas al premio junto a Hannah Hampton y Ann-Katrin Berger, según las primeras valoraciones tras conocerse las nominaciones una categoría cuyo ganador se conocerá el 26 de octubre en Londres.

Una barrera con historia
En 1963, el soviético Lev Yashin levantó el Balón de Oro y, más de seis décadas después, sigue siendo el único guardameta que lo ha ganado. Su nombre quedó ligado para siempre al premio y también a una posición que históricamente ha tenido más complicado entrar en la conversación por el máximo reconocimiento individual. El motivo es sencillo: mientras los goles, las asistencias o las grandes actuaciones ofensivas suelen decidir partidos y acaparar titulares, el trabajo de un portero muchas veces consiste precisamente en evitar que sucedan. Una parada puede valer tanto como un gol, pero no siempre tiene el mismo peso a la hora de elegir al mejor.
En el fútbol femenino, esa barrera también ha estado presente. Sari van Veenendaal y Sarah Bouhaddi fueron las primeras porteras en aparecer entre las candidatas al Balón de Oro, ambas en 2019, una edición en la que la neerlandesa terminó duodécima y la francesa vigésima. Después llegaron Christiane Endler, que fue duodécima en 2021 y 2022, y Mary Earps, que elevó el listón hasta la quinta posición en 2023. La inglesa protagonizó así la mejor clasificación de una guardameta en la historia del premio femenino, antes de que Hannah Hampton apareciera décima en 2025.
Ahora Cata Coll se incorpora a ese pequeño grupo y lo hace como la primera portera española nominada al Balón de Oro. Su candidatura no parte de cero: la mallorquina ya fue tercera en la votación del Yashin en 2025 y ha vuelto a situarse entre las mejores guardametas del mundo. Su presencia en la lista principal supone, por tanto, algo más que una nominación individual: confirma que una portera también puede hacerse un hueco entre las futbolistas que aspiran a ser consideradas las mejores del planeta.
Hannah Hampton, con el Trofeo Yashin femenino de 2025
Avalada por los numeros
Los números también hablan por Cata Coll. La portera del FC Barcelona disputó 39 partidos durante el curso y terminó con 23 porterías a cero, encajando únicamente 18 goles. Unos números que reflejan su regularidad en la porteria, pero que adquieren todavía más valor al mirar el escenario en el que llegaron: la guardameta fue una pieza fija en un equipo que volvió a dominar en España y alcanzó de nuevo la cima de Europa.
Su candidatura también está respaldada por los títulos. Coll cerró la temporada con un pleno de cinco trofeos: Liga, Copa de la Reina, Supercopa de España, Champions League y Nations League con la selección. Todo ello explica su doble candidatura y también por qué parte como una de las grandes favoritas al premio a la mejor guardameta. Cata no solo ha acumulado títulos, sino que ha convertido la portería en una de las fortalezas del Barça durante un curso prácticamente perfecto. Ahora, el reto es convertir una temporada de números, títulos y protagonismo en un reconocimiento individual que todavía se le resiste.

El veredicto, en octubre
Con todo ya decidido sobre las candidaturas, solo queda esperar al 26 de octubre, cuando Londres acoja la gala que determinará quiénes son las mejores del año. Cata ya ha hecho su parte para estar entre las elegidas; ahora será el voto de los especialistas el que dicte sentencia y determine hasta dónde puede llegar su nombre en esta carrera por el mayor reconocimiento individual.
- Balón de Oro
- deporte
- Deporte femenino
- FC Barcelona
- Fútbol
- Fútbol femenino
- Selección española de fútbol

