20 de agosto de 2023. España estaba a 90 minutos de encontrarse con el triunfo más importante de la historia de la selección Absoluta femenina. En el once inicial, Tere Abelleira. Una centrocampista con un talento descomunal y una visión de juego privilegiada. Tere se cosió la estrella en el pecho en Australia y regresó al Real Madrid (equipo en el que llevaba desde la creación de su sección femenina), donde continúo desplegando su calidad en el centro del campo.
En la Selección, siguió siendo una fija en las listas de la seleccionadora post Vilda, Montse Tomé. Fue campeona de la Nations League 2024, acudió a los Juegos de París y fue llamada para los partidos de clasificación de la Euro. Hasta que el 17 de febrero de 2025 durante una concentración con la Roja, la temida rotura de cruzado truncó su camino.
Operación de rodilla mediante y muchos meses de recuperación después, la gallega parecía volver poco a poco a la dinámica del equipo la pasada primavera. Sin embargo, y sin más noticias de su recuperación por parte del conjunto blanco, Abelleira, capitana de ese Madrid, no volvió a jugar hasta que llegó ese último partido de liga en Valdebebas y un ramo de flores evidenciaba su adiós.
Una despedida agridulce
Unos días más tarde, concretamente el 12 de junio, Tere Abelleira se despedía de su afición con una carta abierta en redes sociales. Confesaba marcharse “dolida”, y tras haber habido una serie de “malentendidos” que no le habían permitido continuar con la entidad blanca. “Me ha tocado vivir la cara mala del fútbol”, confesaba. Con su salida, como agente libre, el Real Madrid se quedaba sin fundadoras. “La vida a veces te enseña otros caminos y hay que escucharla”, aseguraba en la misma publicación.
Desde ese día de junio, Abelleira cambió su estatus en redes, pasó a denominarse “deportista” en lugar de jugadora del Real Madrid y como subtítulo su tierra: Galicia junto con un corazón azul y el nombre de la Selección española en redes.
Depor o Brighton, algunos de los interesados
Ese amor por sus raíces, en el equipo donde todo comenzó para ella en 2016, hizo que muchos la situasen de vuelta en el Deportivo de la Coruña, pero, a sólo dos días de que comience un nuevo curso liguero, no hay rastro de Tere Abelleira.
La centrocampista parece haber roto relaciones también con la que fue estos años su agencia de representación, y a pesar de que este mercado ha recibido ofertas de Italia, y de que el Brighton estuvo muy cerca de ficharla, ninguna de ellas parece haber prosperado. El conjunto inglés, que se ha reforzado con nuevas caras en este mercado estival, no parece que será el destino de Abelleira para la 26/27. También se vinculó su camino con el del Atlético de Madrid, aunque esa opción tampoco se ha materializado aún.
La jugadora, por su parte, no ha vuelto a publicar nada en su perfil de Instagram y la desconexión, al menos digital, evidencia que aún no tiene nada que anunciar respecto a su futuro.
A la espera de saber donde podremos volver a una de las mejores centrocampistas del panorama español, sólo queda confiar en que ese talento se quede dentro de nuestras fronteras y que podamos volver a ver jugar a Tere un año y medio después.

