Día del Olimpismo

El primer aniversario de presidencia de Coventry, marcado por definir la categoría femenina

El mandato de la primera mujer en presidir el COI cumple un año con la decisión de blindar a las mujeres biológicas como gran polémica en el organismo internacional

Imane Khelif y Kirsty Coventry
Imane Khelif y Kirsty Coventry
Kiloycuarto

El 23 de junio de 2025, Kirsty Coventry se convirtió de forma efectiva en la primera mujer presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI). Tras haber sido votada en la 144º Asamblea celebrada en Atenas el 20 de marzo, tres meses después, comenzaba a trabajar tras el periodo de Thomas Bach, quien anunció a la africana.

Thomas Bach anuncia a Kirsty Coventry

La determinación con la que Coventry, que además de ser la primera mujer también era la primera africana en liderar el olimpismo mundial, le ha llevado a un año de mandato en el que su decisión de realizar tests de género para determinar que sólo las mujeres biológicas formen parte de las categorías femeninas, ha sido la medida más polémica de estos 12 meses.

Las controversias políticas también han sido otro de los puntos calientes de su gestión, en la que progresivamente se han ido admitiendo a deportistas rusos y bielorrusos en distintas modalidades deportivas.

Hace un año Coventry afirmó al tomar posesión de su cargo que “nuestro movimiento es complejo, hermoso y fuerte. Sólo funciona si nos mantenemos unidos”. Hoy, se celebra el Día del Olimpismo y la campeona olímpica ya forma parte de la historia del deporte mundial.

Modificar la Carta Olímpica

Este miércoles y jueves la intención de la nueva Asamblea del COI con Coventry al mando es la de modificar la Carta Olímpica para “salvaguardar la autonomía del movimiento, proteger a los atletas de presiones externas y prevenir la instrumentalización del deporte con fines políticos, sociales o económicos”.

La definición de mujer

Muchos son los desafíos que ha debido afrontar la exnadadora en su primer año. La inestabilidad internacional o la definición de las categorías femeninas son algunos de ellos.

Antes de que Coventry tomara posesión del cargo, la relatora de la ONU sobre la violencia contra las mujeres Reem Alsalem escribió sobre la “falta de claridad en las normas de elegibilidad para las categorías femeninas”, porque “no existe una prohibición explícita de que los hombres compitan” en ellas.

Como era de esperar, el mundo del deporte volvió a sacar el caso Imane Kheliff, el más controvertido de los últimos años tras su oro olímpico en París, para volver a avivar una polémica en la que hasta la fecha el COI no había actuado.

La boxeadora argelina Imane Khelif celebra su victoria ante la húngara Anna Luca Hamori en los Juegos Olímpicos de París 2024,
La boxeadora argelina Imane Khelif celebra su victoria ante la húngara Anna Luca Hamori en los Juegos Olímpicos de París 2024,
EFE/ Miguel Toña

Desde su primera comparecencia como presidenta, Coventry demostró que la “protección de la categoría femenina” sería clave en su mandato. Fue en marzo de 2026 cuando se concretó en una nueva política, por la cual sólo las mujeres biológicas podrían competir desde los JJOO Los Ángeles 2028.

La elegibilidad se determinaría mediante una prueba de detección del gen SRY, sólo presente en los hombres biológicos, a pasar una vez en la vida. Coventry explicó que es injusto “y en algunos deportes no es seguro” que los varones compitan en categoría femenina. Uno de los referidos, por supuesto, era el boxeo.

La postura del COI fue criticada por activistas de los derechos trans, médicos e incluso el Gobierno de Francia. Ante esto, la institución presidida por Coventry aclaró que no hay exclusión a los trans y que, si logran clasificarse, podrán competir en los Juegos, pero en la categoría de su sexo biológico.

Puertas entreabiertas para Rusia

Rusia recibió como buena noticia el nombramiento de Coventry. Esperaban que implicara el levantamiento de las sanciones por la invasión de Ucrania. Sin embargo, la presidenta electa, antes y después de tomar posesión, abogó por que los rusos siguieran compitiendo como neutrales.

Sin embargo, la nueva presidenta empezó a acercarse a la reinserción. En diciembre de 2025, recomendó permitir el acceso a competiciones internacionales juveniles a los atletas con pasaporte ruso o bielorruso. “Los atletas, en particular los atletas jóvenes, no deben ser responsables de las acciones de sus gobiernos”, reconoció.

Eso explotó durante los Juegos de Milán-Cortina con el ucraniano de skeleton Vladyslav Heraskevych, a quien se retiró la acreditación por no renunciar al uso de un casco con fotografías de atletas asesinados por Rusia.

Coventry se reunió con él para alcanzar un compromiso: podría usar el casco siempre, excepto en competición. El ucraniano se negó. La acreditación le fue devuelta, pero no se le permitió competir. “Nadie, y menos yo, está en desacuerdo con el mensaje. Son las reglas. No se permiten mensajes”, declaró la presidenta.

Siguieron llegando posturas favorables a readmitir a Rusia. En abril, World Aquatics permitió que los rusos y bielorrusos compitieran con sus banderas e himnos. Se unían así a judo y taekwondo. Era la posición de una Coventry que, ese mismo mes, había insistido: “Debemos proteger la autonomía del deporte, decir a los atletas: puedes competir, sin interferencias políticas”.

También la Federación Internacional de Gimnasia. En el primer campeonato en el que una gimnasta rusa y una ucraniana coincidieron en el podio el escándalo ya estaba servido. 

La estrategia se hizo patente en mayo, cuando el COI recomendó el levantamiento de las sanciones a Bielorrusia, cuyo Comité Olímpico, según el COI, “cumple con la Carta Olímpica”. Coventry enfatizó que su deseo era que “todos los atletas puedan participar”.

Las respuestas no se hicieron esperar. World Athletics y la Federación Internacional de tenis confirmaron que mantendrían las sanciones. Dos ejemplos de que la postura de neutralidad de Coventry para Rusia todavía estaba lejos de ser aceptada.

Algunas voces denunciaron los paralelismos con Israel. En septiembre, el COI confirmó que Israel no sería excluido de Milán-Cortina 2026, ya que “respeta la Carta Olímpica”. El 1 de octubre, Coventry recibió al presidente olímpico palestino Jibril Rajoub y se sumó a los deseos de paz en Gaza, pero no cambió de opinión.

El pago a los deportistas que levantó ampollas

Coventry afrontó en su primer año las demandas de los atletas, de las federaciones y de los comités olímpicos nacionales. Lo hizo desde el programa ‘Fit for the Future’, articulado en cuatro grupos de trabajo: Juegos de la Juventud, programa olímpico, protección de la categoría femenina y patrocinio comercial y ‘marketing’.

Unas palabras de Coventry despertaron críticas entre los deportistas. “No creo que haya que pagar a los atletas premios en metálico en los Juegos, porque eso beneficiaría a un número muy pequeño. Creo que nuestro rol es encontrar formas de apoyar directamente a un número grande de deportistas”, escribió.

La publicación recibió más de 300 respuestas en redes. El nadador Cameron McEvoy apuntó: “Puedes dar dinero a todos los deportistas y todavía estaríais muy tranquilos con vuestros inmensos ingresos”. El saltador Will Claye se preguntó: “Llamáis al camino olímpico ‘profesión’. ¿En qué profesión no se recibe compensación por el trabajo?”. La nadadora Emma Chelius concluyó: “Por lo menos beneficiaría a algunos, en oposición a que beneficie a literalmente ninguno”.

 

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