No hay mayor muestra de confianza por parte de tu entrenador que verse en un once inicial en la final de la Champions League. Eso es lo que le ocurrió a Clara Serrajordi (Linars del Valles, 2007), cuando Pere Romeu anunció las jugadoras que serían de la partida para luchar por la cuarta orejona de su historia.
Serrajordi, con el 16 a la espalda, disputó como titular la final de las finales a nivel continental con 18 años y 167 días, reventando todos los récords de precocidad posibles: nadie lo había hecho en el Barça. Ni Lamine. Ni Messi.

Hubo para muchos para los que esta irrupción fue una sorpresa, no para uno de sus primeros entrenadores en las categorías inferiores del FC Barcelona. M.L, quien prefiere mantenerse en el anonimato debido a que su profesión ahora está relacionada con las Fuerzas de Seguridad del Estado, vio la proyección de una niña que ya a los doce años era diferencial. “Yo la conozco desde el alevín de segundo año, yo estaba entrenando en el infantil, nos conocíamos en las dinámicas propias del día a día”. Más allá de su talento innato, al entrenador del Barça le llamó la atención su personalidad. “Era una niña sencilla, inocente, muy alegre siempre, que venia a pasárselo bien, transmitía una felicidad que era muy genuina”, asegura en una entrevista exclusiva para Artículo14.
“Ahora le viste Adidas y conduce un Cupra, pero no me da la sensación de que vaya a perderse por el rollo de la fama”
El técnico catalán, al que Serrajordi apunta como una de las personas más relevante de su carrera, se quita mérito “yo no me hago partícipe de lo que ha conseguido ella, el talento lo tenía, sólo había que pulirlo. Yo lo que hice fue acompañarla para que fuese buena persona, buena deportista, con lo que se quedan ellas es que éramos como una familia. Ellas recuerdan cuando fueron más felices”.
Por supuesto, su fútbol no pasaba desapercibido. “A nivel de fundamentos tenía por supuesto, los básicos propios del Barça: mirar antes de recibir, control pase, tener una intención con los gestos técnicos, tenía una gran facilidad para ver lo que le pasaba alrededor, era algo que podías enseñar pero en ella era innato. Y ya empezabas a ver ese despliegue físico que ahora tiene”, explica sobre Serrajordi. “Quizá lo único que le falte es el egoísmo bien entendido”

Donde su talento comenzó a explotar fue en juvenil, hasta llegar a la dinámica del primer equipo con 16 años. Una generación en donde Carla Juliá o Aicha Camara eran otras de las perlas que apuntan a tener una gran trayectoria en la élite. “La generación de 2007 de las que yo he entrenado ha sido la más talentosa. Había muchas muy buenas. Aicha Camara a nivel de condiciones físicas era una locura”.
¿Por qué unas llegan y otras no?
La gran pregunta que muchos hacen a los entrenadores de las canteras es que a igualdad de talento, porque unos futbolistas llegan a lo más alto y otros no. En el caso de Clara Serrajordi, M.L cree que es fundamental el entorno. “Muchas veces las familias son las que más presionan, obsesionados con que los niños lleguen a ser profesionales cuando ellos sólo se lo quieren pasar bien“. “En mi opinión, las familias lo que deben transmitir es estabilidad”, subraya.”El mundo no acaba por no jugar en el Barça”, añade con sensatez.
Esa presión también les hace madurar mucho antes. “Clara mantiene los pies en el suelo”, asegura el entrenador. Ella sigue siendo la misma con la diferencia que ahora le viste Adidas y conduce un Cupra, pero no me da la sensación de que vaya a perderse por el rollo de la fama”.

Un aspecto que le ha hecho también encajar perfectamente en un vestuario al que llegó plagado de estrellas. “Eso ha hecho también que las veteranas la hayan apadrinado así. Muchas veces en los vestuarios existe este ego, cuando aparece una joven la puedes acoger o no, existen muchos casos en el fútbol. A Clara todas, Alexia, Kika… la han acogido así por su forma de ser”.
“Recuerdo una vez que estábamos viendo al Barça masculino en casa, y le pregunté: ¿Algún día te ves aquí? y ella decía, bueno….. Es lo que siempre le ha faltado, esa confianza en ella. No tiene la soberbia y la seguridad que pueden tener otros jugadores“.
Un Balón de Oro no tan lejano
Recientemente unas palabras de Caroline Graham Hansen sobre la marca personal que hay que construirse para poder optar al Balón de Oro ha generado un debate sobre si el mayor galardón a nivel individual se basa únicamente en parámetros deportivos. “Yo estoy bastante de acuerdo con ella”, nos comenta M.L. “Entiendo que ella sólo disfrute de jugar al fútbol y que no le guste tanto todo lo que hay alrededor como marketing, entrevistas, prensa...”
Clara Serrajordi está nominada este año al Golden Girl, la antesala al gran premio que han ganado jugadoras como Vicky López, Pedri o Lamine. El 26 de octubre, desde Londres, es la entrega del trofeo y M.L tiene un mensaje para la jugadora en caso de que se haga con él. “La felicitaría, todo es gracias a su forma de ser y de su trabajo”
Pensar en un Balón de Oro no es tan improbable, ni mucho menos. “Yo no le pongo ningún limite, claro que puede ganar el Balón de Oro, puede soñar con ello. Aunque a ella no se lo diría”.

