El fútbol de Corea del Sur atraviesa uno de los capítulos más oscuros de su historia reciente. La Federación Surcoreana de Fútbol (KFA) se vio obligada a pedir disculpas públicas después de que saliera a la luz un informe gubernamental que revela que el organismo financió “servicios sexuales” para árbitros y oficiales extranjeros durante 2011 y 2012.
El documento, elaborado en 2016 por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, permaneció oculto durante casi una década. La investigación volvió a cobrar relevancia después de que el canal JTBC obtuviera el informe y difundiera sus detalles, desatando una nueva crisis de credibilidad alrededor de la federación.
Ocho ocasiones y casi 4 mil dólares
Según el informe, la KFA pagó por “entretenimiento sexual” en salones de masaje en al menos ocho ocasiones entre 2011 y 2012. Los pagos estuvieron vinculados a árbitros y oficiales que visitaban el país, y tres de esos episodios se dieron en el marco de partidos clasificatorios para el Mundial y los Juegos Olímpicos.
Uno de los casos documentados ocurrió tras el partido entre Corea del Sur y Omán, disputado en septiembre de 2011 dentro del proceso clasificatorio hacia Londres 2012. Después del partido, cuatro árbitros fueron llevados a un salón de masajes en una operación valuada en 760 mil wones (unos 536 dólares), gasto que habría sido registrado falsamente como consumo de bebidas. En total, este tipo de pagos alcanzó aproximadamente 3,950 dólares en el periodo investigado.
El escándalo salpica también a China y Japón
La polémica no se limita a árbitros que visitaron territorio surcoreano. El informe señala que la KFA también habría costeado servicios sexuales para tres oficiales de la Federación China de Fútbol durante un programa de intercambio arbitral.
En Japón, medios locales reportaron que la federación investiga si cuatro de sus árbitros estuvieron involucrados. La propia Federación Japonesa de Fútbol (JFA) confirmó a CNN que el caso sigue bajo investigación.
La gravedad del asunto se acentúa porque, si bien en Corea del Sur existen salones de masaje que ofrecen este tipo de servicios, la prostitución está prohibida en el país. A esto se suma que los estatutos de las federaciones internacionales de fútbol prohíben expresamente cualquier forma de compensación económica hacia los árbitros.
Una investigación que terminó archivada
El caso no es nuevo. El gobierno surcoreano investigó los hechos y en 2016 concluyó que existía un problema institucional detrás de estas prácticas. Sin embargo, en diciembre de 2017 la fiscalía determinó que no había pruebas suficientes para proceder judicialmente, y el expediente quedó archivado. Desde entonces, el tema permaneció prácticamente fuera del debate público hasta la reciente filtración.
Un capítulo oscuro para el fútbol surcoreano
Lo ocurrido entre 2011 y 2012 vuelve a poner en el centro del debate la ética, la transparencia y la integridad institucional de la Federación Surcoreana de Fútbol. Aunque la KFA sostiene que este tipo de prácticas quedaron erradicadas desde 2013, cuando se implementaron controles para impedir el uso de tarjetas corporativas en salones de masaje o karaokes, la reaparición de este informe llega en el peor momento posible para una federación que ya arrastraba una severa crisis de confianza.

