La selección española se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia, al imponerse por 1-0 en la prórroga de la final a Argentina, con un gol en el minuto 106 de Ferran Torres.
En una final muy tensa, La Roja logró imponerse en un juego de mucho contacto. Tuvo méritos de sobra durante todo el partido. Sumó hasta 12 remates a puerta, pero se encontró ante un Emiliano Martínez inmenso, decisivo para sostener al conjunto de Scaloni.

España buscó instalarse en campo contrario y marcar el tempo del partido. Argentina esperó con paciencia su oportunidad. Y sobre ambas planeó el temor a recibir el primer tanto.
La primera llegada fue de Lamine Yamal, en el minuto 5, tras combinar en pared con Dani Olmo, y forzó la intervención de Emiliano Martínez. La réplica argentina llegó casi de inmediato, a raíz de un fallo de Aymeric Laporte que obligó a Unai Simón a salir de su área para impedir que Messi se hiciera con el balón.
Poco más ocurrió hasta la pausa de hidratación, en esta ocasión justificada. Los jugadores españoles formaron un corro alrededor de Luis de la Fuente, que ajustó posiciones, un uso habitual de este parón que Scaloni, en cambio, no suele aprovechar.
De esos tres minutos de descanso emergió una España más segura de su fútbol combinativo, falta de precisión pero capaz de generar peligro con intentos de Mikel Oyarzabal, atajado con comodidad por el ‘Dibu’, y de Marc Cucurella, que se marchó demasiado cruzado.
La Albiceleste perdió antes del descanso a Lisandro Martínez por lesión, relevado por Nicolás Otamendi. Aun así, llegó al intermedio con el partido en el terreno que pretendía.
Tras el show de medio tiempo, entró de Leandro Paredes, muy acelerado, haciendo fuertes contactos y vio pronto la amarilla. Y es que, Argentina sin balón, endureció sus entradas. De la Fuente respondió con la entrada de Ferran y Pedri al césped en lugar de Oyarzabal y Fabián.
Con un Lamine que estaba intentando participar más en las jugadas, hace un centro que roza Ferran, pero el ‘Dibu’, bien situado, lo evitó (m.66). La pausa de hidratación dio aire a una Albiceleste en aprietos, hasta el punto de que Scaloni gastó todos sus cambios cuando aún restaban 20 minutos.
España fue encadenando llegadas, Pedri cambió el ritmo de juego, España llegaba un poco más. También, con Mikel Merino y Nico Williams ya en el campo, lograban mover más el balón, era su momento.
El combinado español se apropió por completo del encuentro. El pánico fue aumentando para Argentina con la expulsión de Enzo Fernández, por excederse en una disputa con Pau Cubarsí (m.93).
La última en los 90 minutos la tuvo Lamine con un tiro libre, pero el ‘Dibu’ se hizo grande, héroe una vez más al despejar el balón.
En la prórroga, Nico Williams marcó, pero el tanto fue invalidado por una supuesta falta previa de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi. España siguió asediando el área albiceleste, aunque no dio con el remate definitivo hasta la segunda parte del tiempo extra.
Fue entonces, recién iniciada esa segunda mitad de la prórroga, cuando apareció Ferran para cazar un balón peinado desde atrás por Nico Williams y rematar con el alma allí donde el ‘Dibu’ ya no podía llegar.
Sólo quedaba aguantar 15 minutos, y con todo merecimiento, lo lograron. Dieciséis años después la selección suma otra estrella a la camiseta.

