Madrid se ha convertido este lunes en el epicentro del fútbol femenino nacional con la celebración de la gala de presentación de la nueva Liga F Moeve 2026/27. El Espacio Ventas, en la calle Alcalá 182 ha sido el escenario elegido para dar el pistoletazo de salida oficial al campeonato, reuniendo a instituciones, directivas y a las grandes estrellas de la competición. Este evento de apertura no solo marca el inicio del calendario deportivo, sino que sirve como gran escaparate para poner en valor el crecimiento del torneo, presentar los nuevos proyectos y patrocinios, y celebrar una liga que cada año eleva su nivel de exigencia.
En la alfombra de este arranque liguero destacan nombres propios que reflejan a la perfección la identidad de nuestro fútbol, una mezcla ideal de talento joven, experiencia y talento internacional.
La velada en el Espacio Ventas arrancó con el tradicional photocall, por donde fueron desfilando las jugadoras y grandes figuras de nuestro fútbol. Sin embargo, el guión oficial dió un giro inesperado nada más empezar: el mago José Ruiz tomó el escenario y se metió al público en el bolsillo con un espectáculo de ilusionismo que tuvo como ayudante a Sofía Fuente. La guardameta del Deportivo Alavés fue elegida para subir a la tarima, convirtiéndose por unos minutos en la coprotagonista del show.

Lejos de los trucos de magia y ya en clave deportiva, la portera (vigente trofeo Zamora de la categoría de plata) analizó ante nuestros micrófonos el inmejorable inicio de las Gloriosas en la máxima categoría. «El objetivo es seguir con la buena dinámica con la que hemos empezado. Creemos que en casa tenemos que ser muy fuertes, hemos ganado y, a raíz de ir para arriba, aún tenemos mucho margen de mejora», explicó. Sobre las aspiraciones del equipo vitoriano, Fuente mantiene los pies en el suelo, aunque sin renunciar a nada: «somos recién ascendidas y es importante ser realistas; nuestro objetivo es la permanencia. Pero por qué no mirar para arriba, si sumamos de tres en tres bienvenidos sean y quién sabe dónde acabaremos».

Tras el espectáculo inicial, la gala retomó su tono institucional con la intervención de Beatriz Álvarez. La presidenta de la Liga F tomó la palabra para dar la bienvenida a la nueva temporada, haciendo balance de los retos superados y marcando la hoja de ruta del campeonato. A continuación, el escenario recibió a José María Solana, representante de Moeve, quien fue el encargado de desvelar una de las grandes apuestas estratégicas de la noche: la presentación oficial de la Liga Futura Moeve, un proyecto enfocado en potenciar el desarrollo y dar visibilidad al talento joven que viene pisando fuerte.
Esa madurez de la competición y el talento formativo fueron precisamente los ejes del discurso de Ana González ante nuestros micrófonos. La experimentada jugadora reflexionó sobre el nivel actual del campeonato y abordó sin rodeos el reciente éxodo de futbolistas hacia otros países. «Es una oportunidad para todas las jugadoras jugar en el extranjero; hay ligas con mucho nivel y buenos proyectos, pero la Liga F es una de las mejores del mundo con un talento nacional e internacional brutal», sentenció la jugadora andaluza. En lo personal, González encara su regreso a su actual equipo con la máxima ambición, asegurando que ha vuelto «para intentar pelear y poder competir contra todos». Además, como voz autorizada, dejó un consejo directo para las nuevas generaciones que nutrirán esa Liga Futura: «que sigan los pasos correctos, con mucho trabajo y dedicación. Con el talento joven que hay, pueden llegar a donde quieran».

Responsabilidad histórica, memoria y maternidad
El broche institucional a la velada lo puso Ana Redondo, ministra de Igualdad, encargada de clausurar el acto subrayando un hito fundamental para la visibilidad del torneo: la incorporación de la Liga F a la tradicional Quiniela. Durante su discurso, Redondo aseguró que esta medida «revolucionará el público» y puso en valor el profundo impacto social que tiene hoy en día el fútbol femenino, destacando que es un deporte que «mueve muchísimas vidas e ilusión». Además, la ministra ha reivindicado la dignificación del trabajo de las jugadoras, haciendo una referencia directa a los 50 años de democracia que lleva nuestro país, y en todos los cambios que hoy en día hacen que España no se parezca en nada a la de antes de la democracia.
Durante su intervención de clausura, la ministra de Igualdad no solo habló del impacto de la Quiniela, sino que aprovechó para lanzar un potente mensaje reivindicativo y de apoyo a las jugadoras. Redondo apeló al compromiso colectivo frente al crecimiento del deporte: «Es nuestra responsabilidad histórica, tenemos que ser muy ambiciosas; esas canteras nos tienen que empujar a seguir luchando», afirmó la ministra.
Asimismo, la Ana Redondo quiso echar la vista atrás para honrar a las pioneras del fútbol femenino español, recordando que «las que nos precedieron también tienen que estar presentes porque ellas sufrieron mucho para que estemos donde estamos». Antes de despedirse, Redondo abordó uno de los derechos laborales y personales más cruciales en el deporte de élite femenino, asegurando con rotundidad que «la maternidad no puede ser una losa, no tienen que renunciar a ser madres cuando quieran serlo».
Para finalizar, y tras las palabras de la ministra, todas las estrellas de los diferentes clubes subieron al escenario para la gran foto protocolaria. Una imagen de familia que sirvió para cerrar el telón de una presentación cargada de novedades y poner el foco donde realmente debe estar: en las verdaderas protagonistas, las jugadoras, listas para reclamar su sitio y hacer rodar el balón en esta apasionante Liga F Moeve 2026/27.

