PATINAJE ARTÍSTICO

La vuelta de dos patinadoras rusas al patinaje internacional, ahora como neutrales

La ISU autoriza el regreso internacional de Alexandra Trusova y Kamila Valieva como atletas neutrales tras varios años de ausencia

Cuatro años pueden cambiar por completo el paisaje de una disciplina. Ese es el tiempo que han pasado alejadas del gran escenario internacional dos de las patinadoras rusas que protagonizaron algunos de los momentos más recordados de los últimos Juegos Olímpicos. Ahora, la decisión de la Unión Internacional de Patinaje (ISU) vuelve a poner sus nombres sobre el hielo, aunque el camino de regreso estará marcado por unas condiciones especiales, un largo paréntesis competitivo y la incógnita de cómo responderán ante una nueva generación que ha seguido avanzando sin ellas.

Pekín, el ultimo baile

Alexandra Trusova irrumpió en el patinaje como una niña prodigio. Campeona mundial júnior en 2018 y 2019, revolucionó la disciplina con sus saltos cuádruples y fue la primera mujer en completar algunos de ellos en competición. Su progresión la convirtió en una de las grandes figuras del patinaje ruso, aunque el éxito absoluto se le resistió durante años. En Pekín 2022 logró por fin una medalla olímpica, la plata, después de un programa libre histórico con cinco cuádruples. Sin embargo, el resultado no fue suficiente para ella. Entre lágrimas, llegó a decir: “¡Lo odio! ¡No voy a salir al hielo nunca más!”. Aquella escena resumió la exigencia con la que había vivido una carrera en la que, pese a sus récords y podios, parecía ser siempre insuficiente para ella.

Kamila Valieva siguió un camino todavía más meteórico. Con 15 años ya había ganado el Campeonato de Europa y el Grand Prix, había batido récords mundiales y se había convertido en una de las grandes estrellas del patinaje femenino. En Pekín fue una de las protagonistas del oro ruso por equipos y se convirtió en la primera mujer en realizar un cuádruple en unos Juegos Olímpicos, pero la competición individual terminó de forma muy diferente. Las caídas y la presión que rodeó su participación la dejaron cuarta. Después de aquella cita, su carrera quedó en suspenso y ya no volvió a competir en el circuito internacional.

Pekín terminó siendo, casi por casualidad, el último escenario olímpico para las dos. Trusova se alejó de la competición y Valieva quedó apartada del hielo por su propio caso. Ahora, cuatro años después, aquellas dos carreras que parecían haber quedado atrás vuelven a tener una puerta abierta hacia el escenario internacional.

Kamila Valieva, abatida tras terminar el programa libre de los Juegos de Pekín 2022
Kamila Valieva, abatida tras terminar el programa libre de los Juegos de Pekín 2022

Dos ausencias, dos motivos

La ausencia de Alexandra Trusova no tuvo que ver con una sanción personal. Tras Pekín 2022, Rusia quedó excluida de las competiciones internacionales de la ISU por la invasión de Ucrania, por lo que la patinadora continuó compitiendo dentro de su país. Participó en el Grand Prix ruso durante la temporada 2022-23, aunque se retiró posteriormente de los Campeonatos de Rusia y de la final del circuito. En enero de 2026 después de convertirse en madre, anunció su regreso al hielo competitivo.

El caso de Kamila Valieva fue mucho más complejo. Su positivo por trimetazidina, detectado en una muestra tomada antes de los Juegos de Pekín, terminó en una sanción de cuatro años que comenzó a contar desde diciembre de 2021 y que la mantuvo apartada de la competición hasta finales de 2025. La sanción fue ratificada después de que fracasaran sus recursos y, una vez cumplida, la rusa pudo volver a entrenar y competir. Su regreso se produjo en Rusia a comienzos de 2026, aunque ya sin opciones de clasificarse para los Juegos de Milán-Cortina.

Ahora las dos afrontan una situación diferente. La ISU ha levantado parcialmente las restricciones para los deportistas rusos y les ha concedido el estatus de Atletas Individuales Neutrales (AIN) para la temporada 2026-27. Eso les permite optar a competiciones internacionales, pero no recuperan automáticamente su antiguo lugar en el circuito: tendrán que cumplir los requisitos de inscripción y clasificación y competir sin bandera, himno ni símbolos nacionales rusos.

Alexandra Trusova, durante una de sus ultimas actuaciones

Un regreso esperado

Esta decisión abre una puerta que llevaba cuatro años cerrada, pero no garantiza que vuelvan a ocupar el lugar que dejaron. Ambas tendrán que recuperar ritmo, superar los filtros que exige su condición de neutrales y medirse con una generación que ha evolucionado durante su ausencia. El hielo vuelve a estar a su alcance; ahora queda por saber qué serán capaces de hacer sobre él.