Antes de ocupar uno de los despachos más importantes del fútbol saudí, Lamia Bahaian ya había dedicado años a impulsar cambios dentro de una estructura en plena transformación. Por eso, cuando fue nombrada vicepresidenta de la federación en 2023, el acontecimiento tuvo un significado que iba mucho más allá de su figura. Por primera vez, una mujer accedía a la cúpula del organismo que dirige el deporte más popular del país. El nombramiento simbolizaba el avance de una nueva etapa, pero también reconocía el trabajo de una dirigente que había contribuido a redefinir el papel de las mujeres dentro del fútbol saudí.
Del Derecho al fútbol
A diferencia de muchos nombres que ocupan puestos de responsabilidad en el fútbol, Lamia Bahaian no llegó a los despachos federativos después de una carrera sobre el césped. Graduada en Derecho en Estados Unidos, regresó posteriormente a Arabia Saudí para desarrollar su carrera profesional antes de dar el salto a la gestión deportiva.
Ese origen marcó su forma de entender el trabajo dentro de una organización deportiva. Aportó una perspectiva más vinculada a la gestión, la estrategia y el desarrollo institucional. Cuando Arabia Saudí empezó a replantear el funcionamiento de algunas de sus estructuras deportivas, Bahaian encontró una oportunidad para aplicar esos conocimientos en un entorno que estaba comenzando a redefinir su futuro. Aquella apuesta terminaría convirtiéndola en una de las figuras más influyentes del fútbol saudí.
Los cimientos de una nueva era
Cuando Lamia Bahaian asumió la responsabilidad de impulsar el fútbol femenino saudí en 2020, el desafío iba mucho más allá de organizar competiciones. El verdadero reto consistía en abrir un camino donde apenas existían referencias. Había que crear oportunidades para las jugadoras, dar visibilidad a una disciplina en crecimiento y sentar las bases de una estructura capaz de sostenerse en el tiempo.
Durante aquellos años participó en una etapa decisiva para el deporte femenino del país. Mientras aumentaba el interés por el fútbol entre las jóvenes saudíes, Bahaian formó parte del grupo de dirigentes encargado de transformar ese impulso en una realidad. Su trabajo estuvo ligado a la creación de nuevas vías para competir, formarse y progresar dentro de un deporte que comenzaba a ganar espacio dentro de la sociedad saudí.

La puerta que nadie abrió antes
El paso definitivo en la carrera de Lamia Bahaian llegó en 2023. Tras varios años vinculada al crecimiento del fútbol femenino, fue nombrada vicepresidenta de la Federación Saudí de Fútbol, convirtiéndose en la primera mujer que alcanzaba uno de los puestos más altos de la institución.
Aquel nombramiento tuvo un impacto que trascendió los despachos federativos. Durante décadas, las principales decisiones del fútbol saudí habían estado en manos exclusivamente masculinas. La llegada de Bahaian a la cúpula rompió una barrera que parecía inalterable y la situó en un espacio al que ninguna mujer había accedido antes.
Su nueva responsabilidad también amplió su influencia. Desde entonces, su trabajo dejó de centrarse únicamente en proyectos concretos para formar parte de las decisiones que marcan el rumbo del fútbol saudí en su conjunto. Su presencia en la dirección de la federación se convirtió en un símbolo de una etapa de cambio, pero también en la confirmación de que su peso dentro de la organización ya era imposible de ignorar.
Una voz cada vez más escuchada
El crecimiento de Bahaian dentro del fútbol no pasó desapercibido fuera de Arabia Saudí. A medida que asumía nuevas responsabilidades, su presencia comenzó a extenderse más allá de las fronteras del país y su nombre empezó a ganar espacio en organismos y encuentros relacionados con el futuro de este deporte en la región.
Su experiencia en una etapa de profundos cambios la convirtió en una voz cada vez más escuchada dentro del fútbol de Oriente Medio. Lo que había comenzado como un trabajo centrado en el desarrollo interno acabó otorgándole una proyección internacional que pocas dirigentes saudíes habían alcanzado anteriormente.
Con el paso de los años, Bahaian dejó de ser únicamente una figura relevante dentro de su federación para convertirse en una de las representantes más reconocibles de una nueva generación de mujeres que han logrado abrirse paso en los órganos de decisión del fútbol regional.

Su papel en el Mundial 2026
La presencia de Arabia Saudí en el Mundial de 2026 ofrece una buena medida de la dimensión que ha adquirido la federación en los últimos años. Aunque Lamia no participa en las decisiones deportivas del día a día de la selección, sí forma parte del reducido grupo de dirigentes encargado de marcar el rumbo de la institución que la representa.
Su llegada a la vicepresidencia coincidió con una etapa de creciente protagonismo internacional para el fútbol saudí. Mientras la selección masculina lograba clasificarse para la gran cita mundialista y el país reforzaba su peso dentro de este deporte, Bahaian se consolidaba como una de las figuras más relevantes de esa transformación desde los despachos.

Abrir camino para otras
El impacto de Lamia Bahaian se mide, sobre todo, por las oportunidades que ayudó a crear. Su trayectoria coincide con una etapa de profundos cambios en el fútbol saudí, pero su aportación va más allá de haber sido testigo de esa transformación. Formó parte de ella.
Su historia refleja cómo una dirigente procedente de un ámbito ajeno al fútbol logró abrirse camino hasta convertirse en una de las figuras más influyentes del deporte saudí. Al hacerlo, amplió los límites de lo que parecía posible para quienes llegaron después.
Quizá ese sea su mayor legado. No haber alcanzado una posición histórica, sino haber contribuido a que en el futuro deje de serlo.

